martes, noviembre 17, 2009

La poeta


Alta como un sueño y firme como
una elegancia.

Mis amigos alucinan con la poeta.

La poeta mueve misterios
y habla con situaciones prohibidas.

La poeta viste faldas amplias
y camisas apresuradas.

Inventa momentos también
con sus ojos medio entornados.

Mis amigos alucinan con la poeta.
Mujer de afilados y labios sutileza.

La poeta se extingue los tópicos
cuando explora el escenario.

Por dentro, es un vértigo.
Enfrente, belleza glaciar.

Mis amigos alucinan con la poeta.
El animal más hermoso y vulnerable que
recuerdan.

La poeta habla de momentos.
Sus historias son tragos secos.
Y su perfume calidez presagia
tardes exitosas.

Entretanto, nos asombra;
lo hace con imágenes al límite.

(Para Sara Torres)

domingo, noviembre 15, 2009

Cosas así suceden


Los ventanales del trabajo se apiadan
de mí (incesante).

Ventanales como gran pantalla de vida.
El hombre tiene 60 largos
(años quizá, relatos también).

Se desorienta condiciendo (el cuerpo)
entre la maleza.

Conduce dando círculos;
busca lencería de un esquilmado árbol.

Trabajo
Pregunta
Trabajo
Trabajo

El hombre se despeina (más).
Y cava como un arroyo.

Parece raro como alegre.
No asegura que mi delicada repetición
contenga más orden que su desconcertante
(trabajo).

Es entretenimiento y no me ganas.

Algo así (saludo)
parece decirme cuando
esquiva la ventana vida.

miércoles, noviembre 11, 2009

Tu invitación



(Gracias a Luigi, que ha puesto en juego su enorme talento para crear una invitación que sólo se me ocurre definir como fantástica; el poema visual que algún día me hubiera gustado componer...)

lunes, noviembre 09, 2009

Berliner Mauer (RDA+RFA=broken soul)



Pago vergüenza.
Vidas encapsuladas.
Horror sorpresa.


Credo colectivo.
La repetición.
Oportunidad.


Orgullo crisol.
Milagro mentalidad.
Coca cola dream.

Los coches, útiles.
Partido igual a Dios.
Estanque igualdad.


Tristeza de alma.
Yes, looking for a sunset.
Creciendo fuertes.

Pisos colmena.
Vida barrio, deporte.
Hermanos este.


Urbe confluyes.
Pegamento culturas.
Libre dispendio
(libre pensamiento).

Corazón roto.
Los futuros ciénaga.
Adiós, gente.


Sufrir por los dos.
Alma rabia, vergüenza.
Fe en el futuro.

Productividad.
Miedo delación.
Vente, paciencia.


Personas viajes.
Mi patria es Europa.
Conmoción.

Sueños quebrados.
Ciento cuarenta vidas.
Sombra de guerra.


Sufrir por los dos.
Destinos maquinales.
Solidaridad.


Alma de pop.
Mensajes de vital (rock).
Vamos a por ello.

Ser generosos.
Todos, una oportunidad.
Y conformarse.


Incertidumbre.
Busquemos nuevas vías.
Sueño del pueblo.

Más grietas, por favor.
Hartazgo- protestas; ya.
Desolación.


Algo se acerca.
Confianza en el futuro.
Clama libertad.

De repente, free.
Soy libre para empezar.
Ilusión miedo.


Fe en esta gente.
La colectiva búsqueda.
Ciao pesadilla.

Y el desencanto.
Por encima emergen:
ganas de juntos.

Ciudad libre, que busca.
Y a veces encuentra.

I loved us


Momentos broma.
Aventuras almuerzo.
Guau, no hace tanto.

viernes, noviembre 06, 2009

Antes de ayer


Tenía
jugaba
encontraba
amaba también

miércoles, noviembre 04, 2009

Cosquillas en el estómago


(En honor a Eva&Rulo, que tuvieron a bien alegrarnos la vida con su boda, en pleno ecuador de septiembre, cuando el verano practica sus últimas irreverencias)

“La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión, que la música sea el alimento del amor” (Kurt Cobain)

Hace mucho tiempo, en unos bares muy lejanos, vivía un chico con un puñado largo de cualidades. El tipo tenía algo que mucha gente se pasa la vida buscando entre manuales de autoayuda, parejas y trabajo: hablo de personalidad. Una genuina, que transpiraba en varios ámbitos. Lo recuerdo mirando al frente, con orgullo y confianza. En el instituto, la mitad de sus compañeras se habían enamorado de él en secreto.

Ya se sabe que los secretos tienen su propia rebeldía en la adolescencia. Pero, claro, él hacía como que no se enteraba. Cuestión de elegancia. La broma y su risa eran el mejor antídoto contra esos problemas que entonces parecían irresolubles. Te escuchaba, te pasaba la mano por el hombro como un involuntario maestro zen, y entonces te daba otra lectura de la situación, llena de sentido común y optimismo.

De alguna inexplicable manera, tenía gancho para relatar las vivencias del verano, ese paraíso donde los amigos son aventura y las chicas vibran sin tiempo para el tedio. Así fue como algunos chicos del barrio idealizamos lugares como las costas británicas o Zuzones. Cuando jugaba al fútbol, era despiadado al corte cuando tocaba defensa, y en ataque simplemente golpeaba la pelota con seguridad y convicción.

Alguna vez pensé que se había quedado sin cabellera en algún saque de esquina; a cambio de ese riesgo, encontraba el gol con mayor frecuencia que el resto. Ese chico era obstinado, miraba el mundo con asombro pero también con brújula: era sereno, divertido y amaba la música, también las mujeres, hasta límites desmedidos.

Ese chico también tenía problemas, como todos. Le podía su intolerancia al fallo y la injusticia. Su debilidad era también su virtud. Era cabezón, impaciente y estaba convencido de conocer el camino. Por eso, si alguna vez chocaba con una dificultad, la transformaba en un notable. No todos podemos decir lo mismo de los suspensos que se cruzaron en nuestro camino. El chico afianzó su talento como estudiante, a base de método y tenacidad, para acabar aterrizando en la universidad.

Hubo un momento en el que le ví perdido. Era la consecuencia natural de la incertidumbre que da conjugar el verbo futuro. Habíamos aprendido a relajarnos y desesperarnos. En mitad de ese dulce abatimiento, pasamos algunos de los mejores momentos de nuestra vida. Recuerdo noches como palacios. Con camareras que te escuchaban y sonreían, también ignoraban, con una sonrisa lenta, imparable.

A cambio, nuestra timidez gobernaba nuestras acciones. Pero nuestras palabras construían inconformismos, odas a desconocidas, filosofías de preguntas y alegría, montañas de insumisiones y risas. También, claro, probábamos el sabor del triunfo con princesas fugaces. O no tanto. Pero, claro, hubo un momento en el que no supimos si la incertidumbre era demasiado peso y los licores viajaban densos.

Hubo un momento en el que la timidez agarrotaba el cuerpo de nuestro protagonista. Pero esas sensaciones no duraron demasiado. Y cuando el chico empezaba a parecer un hombre, con esa sonrisa de corsario que ya sabe de qué va la vaina, apareció ella.

Ella tiene nombre de tentación cercana. Ella es solar, también telúrica, una mujer divertida, que sabe (y sabía) que lo mejor en este viaje es no tomarse las cosas con demasiado dramatismo. Ella era la amiga cómplice, la compañera con la que te apetecía estudiar. La chica de la risa perfecta: alta, contagiosa, imprevisible. Nuestro protagonista pasaba las tardes junto a ella con placidez.

Pero algo cambió de un modo gradual y al tiempo imparable, como la sonrisa de aquellas chicas de la barra. El chico-hombre descubrió un día que ya no quería utilizar los superpoderes de su sonrisa para deslumbrar a las desconocidas de la discoteca.

Ella centraba sus pensamientos. Ella es cercana, también cálida. Ella es valiente, posee una sabiduría ancestral, que le permite ordenar las cosas y las emociones. La vida hay que agitarla, dijo el sabio, y nuestro protagonista pensó en llevarle la razón: ella es inconcebiblemente guapa, con uno de esos rostros que se graban a láser en la memoria.

Ella tiene las mejillas preparadas para el rubor. Y la ternura. Ella se convirtió en la destinataria perfecta de los ramos de flores personalizados. También de otros detalles, comunes y especiales a un toque, concebidos por él. Ella da confianza. Ella no se cansa de conjugar el inconformismo. Es alegre, brillante y confiable, como dicen asiá.

Es la amiga que tiene una palabra amable en el momento justo. Ella, en tiempo moderno, es la reina, la más grande, para un puñado de estudiantes que la entronizan como esa mujer adorable que conocen en el salón del hermano de su amigo.

Ella creció en donde antes se pensaban los dormitorios y ahora se proyectan los futuros. Ella simboliza ese cambio de que las generaciones aprenden por repetición y de que hay individuos que demuestran que podemos ser más generosos, soñadores y constantes

¿Quieren personalidad? Ahí la tienen. Si buscan determinación en el logro diario, también lo encontrarán. Y, sobre todo, una compañera de viaje, para amigos y ya marido, que pone buen humor a las dificultades y una nota de calidez al día a día.

Ah, por el camino, él ha refinado su sonrisa de corsario y ahora, en el trabajo, es The Answer, La respuesta. Ese tipo que hace las cosas más fáciles a los demás. En casa, quizá, el amante ejemplar. Y como amigo, el buen humor y la alegría, ese compañero que hace sencillo lo difícil y convierte una velada en el restaurante en un gran recuerdo.

Digo cosquillas en el estómago porque Eva y Rulo llevan seis años compartiendo el viaje y, sin embargo, su historia me sigue pareciendo la definición de enamoramiento que he encontrado en el diccionario.

“El enamoramiento es s un estado emocional surcado por la alegría y la satisfacción de encontrar a otra persona que es capaz de comprender y compartir tantas cosas como trae consigo la vida”. Como amigo vuestro, para mí es un lujo saber que todavía estáis en esa fase. El mejor síntoma de que habéis acertado invitándonos hoy a esta fiesta. Vuestra fiesta. Chicos, os deseo lo mejor.

Boyero S.L.


Hambre de cine
(hambre de vida).
Mala leche con gracia.
El criterioso.

martes, noviembre 03, 2009

El momento


Los pies molidos.
El fuego confortando.
Cabeza en hombro.

lunes, noviembre 02, 2009

Santiago es nombre de nómada


El cielo de aguas pensativas
y las manos de errante en rumbo.

Compostela es una belleza gastada,
también una ciudad sin pretensiones.

En estas pisadas, las cosas suceden.
No hace falta ponerse veloz.

Una chica mira sin ver la televisión;
incomparable arquitectura de piernas.

El héroe aquí, casualidades, es nuestro cicerone.
Un tipo al que probablemente no volvamos a ver.
Héroe sonríe fácil y fala galego
para decir lo que te sale de las tripas.

Héroe gasta barba de varios días porque pereza.
Héroe entrecierra cuando saluda a las cómplices.
Y es capaz de cagarse en los miedos estáticos
con un racimo de bromas, a prueba de dogmatismos.

Héroe no tiene problema con escuchar en detalle.
Cuando te habías olvidado, enciende la carcajada.
Los surreales lo llamaban la broma parodia.
Héroe pasa del fútbol y, ácrata tranquilo,
no tiene reparo en estar en el amor.

Aunque para ello se quede sin denarios.
Todo por hacerla sentir (in)confundible.

En un lugar donde el misticismo será de postal
y las vírgenes estaban preñadas,
en ese lunar, héroe ha metido las manos en la llama.
Desconcierto a desconcierto hasta sumar diez años.

Desconcierto: dícese de la falta de orden en los aciertos.

Diez años desparramándose por el amor.
Héroe habla con el desconocido sobre ella.
Y talla una imagen fascinante fascinada.
Más importante lo que no a veces se dice.

Héroe es héroe porque bromea rompiendo las pelotas a los colegas.
Héroe pasa de convencionalismos, pero se lleva bien con sus viejos.

Más importante lo que a veces no dice.
Héroe nos lleva en su buga medio mamado.

Se despide con un reluciente escepticismo.
Y mira ahí arriba,
en la confianza de que pueda conquistar la gabarra.
Todo con tal de hacerse el confundible con la (in)confundible.

Quién sabe, puede que estemos hablando de diez años ahí arriba.

viernes, octubre 30, 2009

Prosa pop


Salón fantasmal.
Dispersión belleza.
Perfume, azul.

miércoles, octubre 28, 2009

¿Me das una galleta?


Es frío amable.
Hace cuerpo bonito.
Besa ya al hambre.

Hoy sábado es el cumple de Davide


Hoy sábado Davide cumple los treinta.
Hoy sábado me he caído en el amor.
Caídas cada día más fugaces,
me ha sonreído mi (más nueva) musa.

Musa nueva es musa porque me ha tocado.
Pasa de medidas, me ha dicho.
Pero no te olvides de dedicarme.

Mi nueva tiene los ojos de la corteza de un lago.
Pero más arrogantes y asustados.
Mi nueva nueva me ha pedido con su sonrisa:
camino seguro hacia la emoción.

Ha guiado a ese coleccionista de búsquedas.
Luego (sorpresa) el ciego se me ha hecho simpático.
Pero eso ya será otro sábado.

Hoy sábado arena gladiadores ha dicho poco peso.
Poco aire, poco carácter, poco talento.
Por suerte, princesa mini ha dicho poco yo.
Y ya no nos hemos preocupado tanto.

Hoy sábado un hombre naranja se ha cargado unas
leyendas (o los números que las protegían).

Today sábado es el cumpleaños de Davide,
un hombre salvaje y bueno
que pone a la vida
con la singularidad de sus negaciones.

Hoy sábado es el cumpleaños.
Y no pararemos hasta reír despiertos.

lunes, octubre 26, 2009

Los cien o el mejor libro que he leído en mi vida


Los cien cuenta la historia de Pablo, un chico tímido que está arañando su comienzo como universitario. Un niño hombre que ha hecho de la literatura su refugio, ese mundo paralelo donde emociones como el terror, la búsqueda o la complicidad sentimental vibran en una cabeza que proyecta historias que el corazón todavía ni se imagina.

Pablo tiene también sus momentos. Instantes donde la percepción se parece a una imagen televisiva mal sintonizada y el futuro se anticipa unos segundos. Es pues un tipo con un don. Pero en el mundo real los dones se pueden convertir en una tortura si no puedes compartirlos. Basta esa sensación: pánico de que la locura haya colonizado tu médula y tus pensamientos.

Hay más cosas, claro. Padres nómadas cuyo éxito profesional es inversamente proporcional a sus carencias afectivas. Un jardinero misterioso, con algo magnético, que irrumpe en la vida de nuestro casi adolescente protagonista. Y un amigo fanfarrón que hace de las bromas, el sexo y la música (casi) imposible el mejor túnel de luz para escapar de un destino prefabricado.

Y no cansarte de mirarla

Aunque lo mejor de este punto de partido es Irene. Irene tiene algo quebradizo y fascinante que hace que no te canses de mirarla. Irene mira con una dedicación que estremece. También gasta un genio que cartografía lo tolerable y lo injustificable, lo hermoso y lo cotidiano. Y las ganas de pasar una tarde en el jardín botánico con ella; sugerencias de un cuerpo cálido y unos besos despaciosos y creativos.

Hasta ahí puedo leer. Aguarda. Ten paciencia. Cultiva la fe. El mejor libro que he leído no está todavía en librerías. Se llama los Cien, pertenece al género de la ciencia ficción, y ha sido cincelado por un periodista llamado Carlos Cortina. Alguien con talento para competir en las grandes ligas, que sin embargo ha preferido dejarse llevar por el lado sabio de la existencia y centrar sus mejores energías en lo importante.

Momentos de duda que ni siquiera eres capaz de recordar


Lo importante es una compañera de viaje única, también adorable, llamada Patricia. Lo importante es un ñajo llamado Pablito, lleno de asombro y movimientos divertidos que da sentido a sufrimientos y momentos de duda que ahora ni siquiera eres capaz de recordar. O sí, porque hay días en los que la cabeza prueba sus propios viajes astrales. Existen vacíos que ni un jugador cósmico puede explicar en un su sentido hedonista y caprichoso de la eternidad.

Los cien está jodidamente bien escrito. Con sentido de la verosimilitud, algo ciertamente complicado cuando hablamos de la ciencia ficción. Y, aunque me tienta, no voy a hablar de comparaciones. De talentos como Bradbury, Lovecraft, Clarke…Aunque parece claro que algo de ese magistral aliento fluye en las venas de este relato; insólito en nuestra literatura.

Al final, la literatura de ciencia ficción sirve para comprender mejor lo que nos ocurre, como individuos y comunidad, tomando como referencia el eje de lo extraordinario. Ves más claro después de conocer algunas de las criaturas que pueblan los Cien.

Este mineral literario está tallado con dedicación y trabajo. Su estructura de la realidad es fiable porque está documentada en los detalles más pequeños. Además, la obra tiene ritmo, swing para los diálogos y un sentido de la personalidad para definir temperamentos (pienso en algunos de sus protagonistas) que evoca el mundo de los superhéroes, que tanto ha frecuentado (todos tenemos un pasado) el señor Cortina.

La saga de los hermanos Cortina: gente a tener en cuenta


El señor Cortina tiene además un hermano: Óscar, maestro en el relato breve, con el que mantiene una relación de rivalidad admiración, de bromas y camaradería que se remonta a siglos atrás (sin son tan amables, no divulguen la noticia, no queremos movilizar el instinto colérico de los Val Helsing de este mundo, pues estas criaturas tienen todavía que ofrecer un puñado de memorables a la humanidad).
Por lo menos a la gente de esta tribu.

Otra cosa que me gusta de este libro es su relación desinhibida con nuestro país. En estas líneas se nos presenta Hispania como el lugar del que sentirnos orgullosos en el siglo XXI (por lo menos del que no avergonzamos): con nuestro sentido del humor, tantas veces cercano al disparate. También con el gusto por la buena comida y el caos cotidiano. Un lugar en el que no tenemos grandes problemas en vivir con los ojos abiertos y reírnos de nosotros mismos.

Me cautiva Los cien por su sentido de la imagen, visual hasta decir película. Mal harían los hambrientos productores del cine yankee en dejar pasar esta bicoca narrativa. Pero la realidad es que este libro a día de hoy no tiene canal para fluir al público. No ha sido publicado ni está pendiente de ello. Triste como un ascensor sin vecinas que transportar.

Los cien o la fiebre de la lectura

Por suerte, estamos hablando del territorio de la ficción y sé que esta película acabará encontrando el cauce hacia las conciencias que merecen visitarla. ¿Por qué este título? ¿Todo vale para llamar la atención? He señalado este libro como el mejor que he leído porque así lo he vivido durante dos meses, cuando la lectura se ha saltado tiempos y lugares. A riesgo de robarle demasiadas horas a mi destartalado tiempo de descanso.

Seguro que alguna vez habéis sentido algo parecido. Ese libro que parece hablar al fondo mismo de tu conciencia, con una extraña mezcla de pasión, cotidianidad, lucidez y honestidad mientras ocurren cosas extraordinarias alrededor. Esa fiebre que te hace habitar el mundo que estás leyendo a deshoras e imaginar cómo pueblan esa vida sus protagonistas. Cómo son cuando no los miras.

Un retrato sin concesiones de la condición humana

Otra prueba de la calidad de este libro es que no hace concesiones a los mundos felices que nos ofrecen las marcas para soportar mejor el día a día. En el libro se retrata la condición humana sin concesiones: se señala lo mejor de ella sí pero también se pintan sus miedos, egoísmos, desorientación, caídas, desconcierto…
Y no se ponen paños místicos a la tragedia.

Hay un tren con mercancías de enfermedad y desesperación recorriendo la historia. Pero está travesía está contada sin estridencias. Con la elegancia de los resistentes. La materia rugosa de los soñadores que no se dejaron seducir por el desencanto.

Los Cien triunfan porque pertenece a un territorio único: el de la vida reinventándose para hacerse más interesante y misteriosa. Todo por la gracia de un novelista desconocido cuya única forma de oración conocida son las canciones de Dire Straits. Honor a las personas que honran su talento.

viernes, octubre 23, 2009

King of Shadow


Don para ganar.
Vulnerable y con clase.
No más tormentas.

jueves, octubre 22, 2009

Fire Hair Blues


Preciosa y nuda.
Dialéctica de espejos.
(Des)control creando.

miércoles, octubre 21, 2009

Luigi


El cascarrabias.
Entrañable y divertido.
Hermano luna.

martes, octubre 20, 2009

Ana


Gran anfitriona.
Humor lava, cómplice.
Hermana noche.

domingo, octubre 18, 2009

La vida puede ser melancólica


Se ha ido Andrés Montes, un hombre que hacía del exceso un arte. Mis primeros recuerdos sobre este inclasificable datan de la frontera entre la niñez y la adolescencia. Por aquel entonces escuchaba Antena 3, esa radio llena de talentos que un día desapareció porque el capital prefiere los monopolios.

Montes tenía una voz pegadiza, muy apropiada para la radio. Uno lo imaginaba como un seductor, apurando su whisky de malta, acodado a la barra del bar de uno de esos hoteles donde gastaba la existencia mientras seguía a algunos de nuestros equipos punteros de basket (o fútbol). A menudo con la broma debajo del brazo. Pero también con el sentido crítico afilado por encima de la media.

Algún tiempo después, pero todavía en Antena3, retransmitió el Eurobasket de Alemania 93. Lo hizo en compañía de Chechu Biriokov, un crack de la larga distancia, con su inconfundible mecánica de tiro (como si estuviese acariciando un melón) que le llevaba a anotar triples con notable frecuencia.

Europeo de Munich 93, tiempo de héroes

Eran tiempos duros para nuestra selección. Pero no faltaba el carácter. Ni las resurrecciones. Como la que protagonizó en ese campeonato Antonio Martín, que se dejó los huevos para llegar en forma al campeonato y ofreció un tratado de elegancia y eficacia para guiar a nuestra selección hasta el quinteto puesto (perra suerte, se nos cruzaron los anfitriones de Scrempf) y ser incluido en el quinteto ideal del campeonato.

Ya n aquella época, Montes era capaz de convertir una anécdota, humillante o anodina para otros, en un rato de buen humor. Por lo visto, su piel café con leche levantaba las suspicacias de algún germánico, todavía nostálgico de la vieja doctrina.

Pasó el tiempo y el tío Montes empezó a recibir los primeros chutes de esa droga llamada fama. Los mismos que le habían llevado a brazos del desempleo años atrás pensaron en él para que presentara la NBA, primero, y luego la ACB.

Calvo, bajito y con una elegancia extravagante

Por aquel entonces, me lo encontré en una mercería, en una callejuela cercana a Sol. No me preguntéis que hacía ahí porque no lo recuerdo (quiero pensar que acompañando a una piba con la que salía entonces). Lo que me sorprendió de Montes era lo bajito que era. De mi estatura. Y lo bien que le quedaba la calva. El cabrón tenía una cabeza esférica. Para mi sorpresa-alegría, el bueno de Andrés estaba comprándose una de esas pajaritas imposibles con las que compuso un personaje identificable a la primera.

Parecía serio. También me lo pareció en algunas de las entrevistas más ‘personales’ en las que le ví más adelante. La tensión propia de quien desconfía del acercamiento zoológico del gran público. Donde Montes se sentía feliz (se le notaba) era en la complicidad de un grupo de amigos o con el tacto de una mujer. Su mujer, por ejemplo.

Por uno de esos (caprichosos) milagros del capital, en casa decidimos abonarnos durante una época (breve) al plus. De lo mejorcito de esa apuesta eran los partidos de la NBA, con vuelos congelados en la estética de una danza gracias a las nuevas tecnologías y con la inconfundible dupla que formaban Daimiel y Montes.

Montes era expansivo. Te lo pasabas teta escuchándole. Poseía el alma de un adolescente dándole patadas a su traje de periodista. Era fácil compartir su adoración por los mates, la buena música, las estéticas pegadizas de los jugadores. O la pasión por los pases imposibles Sus narraciones tenían ritmo, sabor, irreverencia. Lo mismo te hablaba sobre un análisis de la China de Mao que se estaba leyendo, que se cargaba de sensibilidad para poner una pieza de Rithm Blues que dotaba de elegancia los resúmenes de los partidos que estaba relatando.

Aunque lo mejor eran sus motes. Esos relámpagos de ingenio en los que condesaba la esencia de un tipo a través de una frase, una palabra. Aunque quizá lo que más perdure en el tiempo sean sus lemas: máximas como la vida puede ser maravillosa, tiki, taka…O lo que es lo mismo: la búsqueda permanente de la belleza, en el juego como en la vida.

En el siglo XXI Sancho Panza se llama Daimiel y habla inglés


En esa época, Fran y Davide seguíamos con veneración al personaje y su Sancho Panza. En el siglo XXI Sancho Panza viste trajes de Louis Vutton, lee en inglés y habla con una erudición y buen gusto que para sí quisiera Erasmo. Ese Sancho, como en el original, se ha quedado solo.

Se llama Antoni, Antoni Daimiel y hace algunos años, en una aventura llamada American Basket, Frappy y yo tuvimos la inmensa suerte de entrevistar a uno de nuestros referentes de universidad, que como no podía ser otra manera hizo honor a su imagen: educado, atento y cordial. Cada vez que lo veamos a partir de ahora, nos acordaremos también del señor Montes.

Me jode esta pérdida porque con ella se va un buen tipo (ese dicen los que le conocían), un comunicador al que tenía una simpatía especial. Y porque en cierta manera siento que nos ha dejado huérfanos. Huérfano de sus disparates (toca defender: guau, guau, guau, jugóooooooon, jugooooooón, este tío pertenece al club de se dejaba llevar…).

‘Éxito deportivo’ con las mujeres

Disparates que acercaban a muchas mujeres al deporte (él que tantas veces hablaba del Calabazas Club, del que todos alguna vez hemos sido socios ilustres). Mujeres que se reían con la broma y la esperaban, chicas que encontraban en la sensibilidad de Montes un motivo para ver el enganche de esos tipos que corren en calzones con los que sus novios o maridos les martirizan la existencia.

En los tres últimos años y pico últimos en la Sexta, el personaje de Montes se convirtió en una película comercial. Arrasaba en audiencias y a veces devino en caricatura. Su estilo era desenfadado, pero también histrión y algunos no se lo perdonaron. Tampoco sus idas de olla.

Su tendencia a la dispersión y la desidia le llevaron a batir el récord de equivocaciones en las narraciones. Le costaba identificar a los jugadores. Sobre todo de fútbol, pero por encima de esa carencia triunfaba su talento para hacer más amena una narración, siempre con esa ocurrencia pegadiza en la punta de la lengua, con la consiguiente carcajada (juraría que ví hasta a Valdano sonreír en su compañía) del televidente o comentarista de turno.

Andrés, la vida puede ser maravillosa, sí, pero a veces también melancólica.

Descansa en paz jugón. No tengo dudas de que ahora vas camino del cielo de los periodistas, donde los hombres frágiles y especiales ya no tienen por qué llevar el traje de debilidad que nos toca llevar en esta tierra. Un abrazo.

viernes, octubre 16, 2009

Muna


Una entre un millón.
Vaya, aprende rápido.
Niña que sueña.

jueves, octubre 15, 2009

Mary Jane


Cuerpos arriba.
El traje pidiendo paz.
Ojos de lluvia.

miércoles, octubre 14, 2009

Málaga


Desierto de agua.
Copos de sol y música.
Chicas pintadas.

lunes, octubre 12, 2009

Boda de Blanca&Luisja


Luisja sabe ponerse nervioso: es el día donde
enfundarse el traje oficial de enamorado.

Él sabe que es un formalismo.
Pero las manos dicen “suda”.

¿La iglesia?
De una elegancia compacta,
como para fundir barrio y futuro.

La ceremonia evoca una charla familiar.
Oficia un padre entusiasta,
que olvida ceremonias en su vocación de
maestro.

Maestro es un hombre que se explica con sencillez, luz y humildad.
Nuestros protagonistas cocinan una ración de esas,
cuando pintan sonrisas a los amigos
en medio de ese paseo perfecto que
escenifican en una tarde continua,
llena de variaciones espléndidas.

Un paseo ameno, cálido y, sorpresa,
con vocación de deporte cómplice
(piensa en decenas de google calles maps).

Aterriza el banquete-momento
y nuestros protagonistas
sonríen con el aplomo de la estrella cine.

Blanca irradia una luz lunar.
Y atiende los requerimientos
con distinción, sin extraviar su risa
(el himno favorito de los viejos románticos del XIX).

Luisja abrillanta su elegancia de broma amable
con movimientos de elegido
y una naturalidad que tiñe la estancia.

Ambos declaman amabilidad y
conceden nuevos matices a la palabra cómplice.

El banquete es una oda a la comida exquisita
(y abundante, como si el galo bigotudo
hubiese metido mano en la confección del carta).

Y el baile bulle con simpáticos saltitos,
donde se disuelven los formalismos;
algunos padres vuelven baile.

Los invitados hacemos por parecernos;
parecernos a nuestras estrellas:
naturales, con ritmo, y alguna broma.
Claro que los brebajes tienen sus propios tempos.

Y los amigos se contagian.
El contagio de Blanca y Luisja.

Un contagio donde el firmamento
ofrece un ejemplo de pareja en
conjugación.

La clave, explica el bigotudo héroe,
al borde de la retirada,
es que estos chavales beben mi nueva pócima:
paciencia, belleza, alegría y normalidad.

Qué difícil mezclar tanto.
Felicidades chicos.
Que continúe el contagio.

miércoles, octubre 07, 2009

Nelson's hope is our hope


Inspiración.
Maestro de paciencias.
Tu complicidad.

martes, octubre 06, 2009

Gandía


El sol de octubre.
Feria diversión.
Playa y amigos.

viernes, octubre 02, 2009

Una ilusión (los haikus no admiten deseo...)


Javutu confía.
Es Bruselas y reza.
Oración olímpica.

jueves, octubre 01, 2009

We are beautiful, we are doomed


Por favor, agua.
Corazón ninguna parte.
Y con dignidad.

lunes, septiembre 28, 2009

Lisboa


Trenes tan tristes.
Sonrisa chica especial.
Océano fiesta.

lunes, septiembre 21, 2009

Rudy Rap


Irreverente.
El gamberro anotador.
Arte en el aire.

domingo, septiembre 20, 2009

Premio a una trayectoria


¿Clave? Humildad.
Trabajo solidario.
Pasarlo en grande.

Jerarcas del continente


La felicidad.
Inspiración y fe.
Premio trabajo.

!Campeones de Europa!


Hambre de gloria.
Modelo de colectivo.
Realidad sueños.

J.C.Navarro


Virtuoso bote.
Confianza con talento.
Elevación.

Sergio Llul


Relámpago.
Intensidad constante.
Gesto ganador.

Raúl López


Clase innata.
Y pases sinfonía.
El triple, dentro.

viernes, septiembre 18, 2009

Pau Gasol


Cara de guerrero.
Movimientos de Jabar.
Acierto y puntos.

miércoles, septiembre 16, 2009

Magic Rubio


El don del basket.
Hacerlo rápido y bien.
Es crear fluyendo.

domingo, septiembre 13, 2009

King Reyes


Alma león.
Sonrisa de cazador.
Sí, es posible.

miércoles, septiembre 09, 2009

Garbajosa


Líder sereno.
Triplear, buscar 'El pase'.
Hay compromiso.

domingo, septiembre 06, 2009

Bohemian girl


La nariz, tribal.
Escuchas fascinando.
Rebelde tierna.

jueves, septiembre 03, 2009

Carlos Cabezas


Pinta tronquete.
Orgulloso y valiente.
Base anotador.

miércoles, septiembre 02, 2009

Víctor Claver


Pantera alta.
Poderes de versátil.
Futuro ancho.

domingo, agosto 30, 2009

Fiestas en Sanse


Preciosas piernas.
Risa y buenos consejos.
Amigo Rubens.

Guapa cicatriz.
El ron viajando denso.
Lenta alegría.

Cielo silbando.
Preciosa y desgastada.
Letras tropiezan.

Bromas y cómplice.
Ejército morenas.
Viva belleza.

Ron imposible.
Ojos violento deseo.
Confusión.

Miedo de toro
(gente, cansancio, música).
Labios sonrisa.

¿Qué, mi teléfono?
¿Por qué no? Sí, compruébame.
¿Despegue? Tiempo.

jueves, agosto 27, 2009

La luz escasea en este cuarto


Los ojos del tigre me preguntan,
quizá también se pierden en el horizonte.

Es una noche extraña.

Pero ahora una pareja de enfadados
me pide una grieta acorde
con la voz rompible de ella.

Love will tear apart of us.

No me quiero ir a la hamaca.
(como en los viejos tiempos).
La luz escasea en este cuarto
y recuerdo sus prevenciones
sobre las lecturas furtivas.

Love will tear apart of us.

Es una noche extraña.
Expuse mi cuerpo a varias
centrifugadoras de arena y distancia.

Love will tear apart of us.

Me dio tiempo a casi enamorarme,
a casi emborracharme,
a casi emborrascarme.
Casi me supero.

Cariño, si hay prisa,
tan despacio como de dentro.

Love will tear apart of us.

Tiene una manera de mirar
llena de dedicación y funambulismo.

fugaces rescates.
Y una consumición.

cálida
Broma
risa
(con todo el cuerpo).

sonríe
Cortado
cortado
pregunta
(con todo el cuerpo).


mareas
Quizá
espuma
Quizá
repetido
Quizá
cromo

tal vez
no siempre a tiempo

hay (dijo luego) tiempo
esta vez más en serio.


La luz escasea en el cuarto.
Esta noche ha sido el ron matusalen.
Cada día encontraré un modo
de mover nuestro…

Love will tear apart of us.

martes, agosto 25, 2009

Al Teide le está saliendo pelo


Lluvia crea verde.
Montaña madre con Brahms.
Belleza lunar.

domingo, agosto 23, 2009

Taganana tiene nombre de aventura


Cumbres borrasca.
Piel cálida de arena.
Hogar de King-Kong.

lunes, agosto 17, 2009

La velocidad del pensamiento


Pantera humana.
Imagínalo y hazlo.
Diviértete.

miércoles, agosto 12, 2009

Odalisca con pandereta


Noche azul fuera.
Belleza lenta aguarda.
Viste calor.

lunes, agosto 10, 2009

agosto


Pie evanescente.
Inocencias en llamas.
Prueba tu mente.

lunes, agosto 03, 2009

So far away


Fiebre nostalgia.
Belleza en los enfados.
Sobrevivencia.