martes, agosto 03, 2010

La religión, las leonas y la mirada


Personas imprimiéndose lealtad a la vida en
sus palabras.
Sobre todo esas: las invisibles.

Pase lo que pase,
terrible o desgraciada,
el instinto autoconstructivo.

Lo susurra bengalí con la cara de cera,
lo mastica sudanesa con los hijos en la memoria.

Puedo imaginarme cualquier cosa.
El paraíso está en mi cabeza.
El infierno me pide de comer todos los días.

Prefiero morir a perder a Dios,
esa idea suprema con la que tejo
algo mejor que la supervivencia.

No hay comentarios: