miércoles, febrero 18, 2009

Una noche con dos talentosos


Será este jueves, día 19 según el postromanus calendar. Justo en el momento en que el río marque las 20.30 en su melancolía de agua cansada. En ese momento, dentro de una gruta llamada OxígenoLíquido saldrán a escena tres personas con aspecto de asombrados.

Enfrente de ellos, habrá alguien. Quizá no muchos. Quizá curiosos. Posiblemente, habrán llegado a través de un dragón metálico que les dejó en una estación de paso para comer alfalfa (los dragones del siglo XXI buscan meterse en el menor número de problemas posibles). La estación se conoce como Noviciado. Una vez allí, evocaron a los románticos del XIX para acabar en la gruta, que emerge en una calle llamada Pez, número 40.

Uno de los desconocidos tiene 17 años. Es espigado y sus ojos lo conocen casi todo con un par de segundos de anticipación. Las chicas africanas lo adoran por su sentido del ritmo. Y de la pausa. En el lugar del que él viene, lo conocen como el Leo Messi de los versos.

El otro de los desconocidos suma medio siglo y parece un estudiante a punto de comerse la noche. Por suerte, hace ya tiempo que lo hizo (el mundo) y ahora se conforma con llenar la imaginación de los desconocidos con palabras medio ignotas que cubren de sugerencia los cuellos de las asistentes. Por si fuera poco, el hombre es exceso en la generosidad.

El tercer diletante sonríe con la alegría de un pescador. Le encanta cambiar cromos estelares con sus amigas las buscadoras. Como ellas, busca sencillas (palabras) para un mundo desafiante y cálido, dependiendo del momento y el recuerdo. También disfruta del instante. Sobre todo, de la suerte de que el río les haya prestado su celebración para montar esta fiesta.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estuvo muy pero que muy bien, campeón.

Hoy hablo de ello en mi blog.

Un abrazo.

Josep

Anónimo dijo...

Muchas gracias Josep. Ahora mismo echo un vistazo a esas notas de un intelectual catalán musculado.

Un abrazo