jueves, noviembre 13, 2014

Eres agua y luz.
Sientete protegida.
Tu fuerza es suave.


miércoles, noviembre 12, 2014

Fluye por dentro.
Navega la tierra.
Canta silencios.

martes, noviembre 11, 2014

Interstellar: el viaje a los límites, la aventura de la continuidad


De qué va. En un futuro razonablemente cercano (por las referencias dadas en la historia y quién sabe si por el grado de compulsión consumista de recursos de nuestra civilización), la humanidad se encuentra bastante cerca de la extinción: las plagas son habituales, muchos terrenos ya no generan alimentos y la conciencia sobre las prioridades ha cambiado tanto que los ejércitos ya no existen y la mayoría de la población mundial es granjera.
En ese ambiente, Cooper, un antiguo ingeniero y piloto de la NASA, viudo y padre de dos hijos, lidia por sacar adelante a su familia y su destino en una granja en la que cuenta con la ayuda del padre de su fallecida mujer. Así hasta que algo cambia en sus vidas, una serie de misteriosas señales guían a su hija y a él hasta un lugar donde conocerán un desafío que cambiará para siempre su destino como familia y también el de nuestra especie.

Por qué me gusta. La idea que mejor pone de acuerdo lo que ha sentido mi cerebro límbico (el de las emociones) y el neocórtex (las ideas racionales) es el carácter sinfónico de esta historia, donde están armoniosamente entrelazadas la épica y el intimismo, la aventura espacial y las relaciones personales, las imágenes y la música, la contención y ciertas pinceladas de humor. Estamos ante una película que pone de acuerdo al cine de masas con el cine de autor.
La historia desprende magnificencia y también un toque de emoción y sentimiento que cautiva al humano medio de nuestro tiempo (un arte en el que Spielberg siempre ha sido el rey). El sentido del ritmo está manejado de una manera muy notable (por ejemplo, en la elipsis que ensambla la transición entre la despedida en coche y el comienzo del viaje espacial). Tiene mérito esa estructuración si pensamos que la historia bordea las tres horas.

Pasas la mayor parte de ese tiempo clavado a la butaca. Una parte sustancial de ese mérito corresponde a la monumental banda sonora que ha creado Hans Zimmer. ¿Por qué creo que funciona esta historia? Más allá del mérito de su director, Christopher Nolan, para dirigir y escribir (junto a su hermano, Jonathan) la historia con pulso y belleza narrativa, porque habla de temas universales: el amor entre padres e hijos, la búsqueda de un lugar en el cosmos, nuestra necesidad de construir un futuro viable como especie…
Como espectador y, por loque he escuchado al señor Matthew McConaughey, como actor, uno de los atractivos de esta película es que nos traslada a territorios desconocidos, donde lo mismo emergen olas con anatomía de Everest que transitamos planetas de belleza desolada, donde las nubes están tan congeladas como solían estarlo las alfombras de los osos polares.

Como espectador, esto significa que en parte te trasladas a lo desconocido, a nuevos territorios tan solo intuidos por la imaginación. Eso siempre es emocionante, más allá de que Nolan se ayude de referencias míticas, como ‘2001, una odisea en el espacio’, del maestroKubrick,  o ‘El Árbol de la vida’ del siempresingular Malick.
Para los actores, es intimidante y excitante a un tiempo, sentir que puedes componer nuevos gestos, nuevas miradas en un entorno inédito, tanto como el silencio sobrecogedor que inunda la nave durante el viaje (lo más parecido que conozco a ese silencio se encuentra en las faldas del Teide…). Por el camino, se tejen relaciones personales veraces, llenas de amor y protección, deseo y sutileza, también lucha de egos, bajezas humanas, y una genuina pulsión por salir hacia adelante que siempre ha distinguido a nuestra especie, desde que, por ejemplo, aquella explosión delVolcán de Sumatra, estuvo cerca de acabar con nuestra historia.   

Diría, en resumen, que la historia es bastante redonda, que tiene momentos de mucha belleza (el espacio quiere que pensemos en él como una posibilidad para decorar algún lugar de nuestra casa o, al menos, de nuestra conciencia), emoción, tensión y asombro. Que mezcla lo cercano (el amor como combustible de lo mejor que podemos dar) con lo audaz (exponiendo de manera mediamente digerible conceptos de la física cuántica http://es.wikipedia.org/wiki/Mec%C3%A1nica_cu%C3%A1nticao y otros menos conocidos como el del agujerogusano).
En el terreno de la interpretación, una mención especial para la economía gestual de Mathew McConaughey, la atractiva vulnerabilidad de  Anne Hathaway, el magnestismo de Jessica Chastain (la venus de Botticelli del siglo XXI) o la frescura convincente de Mackenzie Foy. Aunque quizá los que de verdad deberían ser entrevistados en People o Rolling Stone deberían ser los robots de esta historia, hechos con el material de HanSolo.

Cuando sales, la película ha puesto una alfombra invisible para que puedas hablar con los amigos sobre diversos ángulos de la historia, que mezcla géneros (ciencia ficción, épica, aventuras, drama, toques de comedia…) con el aroma de esas películas con las que disfrutas y aprendes, te intrigas y emocionas.
Las pegas. En algunos momentos, los diálogos de la cinta se estragan en una sobreabundancia de conceptos técnicos. Esa textura está bien (imagino) para legitimar el fundamento científico de la película, pero hace que a veces te sientas un tanto ajeno a la misma. Algo parecido sucede con algunos diálogos bastante explícitos (restando poder al gesto, a la mirada, a lo tácito…). También con algunas secuencias de acción, donde quizá si podría haber actuado más la Musa Elipsis. Es decir, a veces le sobran subrayados a la historia.
Esa merma por elevación nos remite a una crítica común en los detractores de Nolan: su exceso de grandilocuencia. Y sí, es cierto, a veces se le va la mano con el sentido de la trascendencia. Pero al menos es un cineasta reconocible y transparente. Con suficiente talento como para conectar su historia con el gran público y para hacerlo con un toque personal, brillante por momentos, audaz en su sentido de la estética y la épica en otros.

Cuándo verla.
Ya. Esta es una de esas películas de las que vas a oír hablar unas cuentas veces en los próximos años y siempre es mejor hacerse una idea propia sobre la misma, antes de que la oleada de expectativas te impida filtrarla por tu paladar de una manera más limpia y espontánea. Me gustará conocer tu opinión y que la materialices en un comentario aquí,  lo más probable es que aporte matices que este telescopio de barrio no ha sabido captar.  

Pd: El viaje a los límites porque esta es una epopeya que nos lleva a unos límites que un día fueron América o África, que ahora están en la conciencia, y mañana ahí afuera…
La aventura de la continuidad, porque como bastantes de vosotros ya estáis viviendo, es una batalla y un placer cuidar y guiar a los hijos para que esta historia disfrute de nuevos capítulos.

De propina, os dejo un poema de Dylan Thomas que funciona como mantra rítmico a la hora de situar la atmósfera emocional que impregna esta historia...

América desembarca en el Thyssen con su impresionismo salvaje



El impresionismo son unos puntos de luz que tamizan la sensibilidad y abren la aceptación al cambio. Un cambio que se mueve cada día en las manos y la cabeza de estos valientes escritores de la mirada.

Eran estadounidenses. Llovían color y bebían del atrevimiento y también magisterio francés.

La exposición del Thyssen ofrece diferentes ángulos de belleza a través de la vibrante pincelada de yankees enamorados del orden y la decadente elegancia europea. Elegancia plasmada en un ejército de apacibles carruajes. En ese oleaje de luz, laten con fuerza algunas imágenes:

Mujeres que domestican el horizonte con su elegancia en forma de gesto

Una mujer y su amiga (su amante tal vez) descansan en el caudal relajado de un río donde la barca se pone de color sangre y textura del terciopelo. (Dos mujeres dormidas en una barca bajo los sauces. John Singer Sargent).

La melancolía tiene un sabor de plata y unas texturas que prefirieron dejar de ser azuladas. (Nocturno. Azul y Plata. Chelsea. James Abbott McNeill Whistler).

Planeta Björk

Este planeta está hecho de montes azules, lagos amarillos, frío amable y haciendas cósmicas.

Las haciendas son vaporosas y se diluyen en el movimiento, como su propia música. Acuerdo de belleza coreografiada.

Sonidos que funden velocidad, pregunta y emoción. Sirenas en círculo y poetas con sutiles baquetas. Es el alma de unas vikingas conectadas en la ciudad del mestizaje.

An Old Monk

El monje baja la cabeza y baila al compás de un hilo invisible de música y elegancia. Son ritmos hechos de calor, nostalgia y una destilación de furia y asombro. Por momentos, es irreverente. A menudo, divertido.

Sus músicos, que son nuestros músicos, mejoran la coreografía de la nostalgia. Su voz de trueno evoca la coreografía de la mujer que amó. El niño recupera a la cómplice de las rosas blanca y el hombre se entrega al aburrimiento y la alegría con la complicidad de Pelo con Actitud a la batería.

Mientras, Robert Redford esconde y también alisa las sombras con su guitarra de soplidos. Y el pianista acaricia un gesto triste y cómplice a un gesto.

Real como la vida sin filtros que reivindica este monje hedonista.

(Gracias, Norma)

El toque Sinatra

Conservar gestos.
Letras universales.
Lenta elegancia.

jueves, noviembre 06, 2014

Cielo ondulado.
Apertura por dentro.
Vuelo sencillo.


Fuente de foto: http://gemmapardomostazo.blogspot.com.es/
Son transparente.
Abrir algo inmenso.
Caudal de calma.

abrir puentes

Fluye el canto.
La mañana ondulada.
Vuelo por dentro.

La vida calma.
Los aleteos exactos.
Canto del agua.

Fluyen los patos.
Emergen los árboles.
Cantan los canes.

martes, noviembre 04, 2014

estiras y favoreces

Mirada amplia.
Confías en la vida.
Fuerza fluyente.

Autor de la foto: Antonio Cinotti

lunes, noviembre 03, 2014

Sombra vivida.
Imperio del instinto.
Morder las noches.

domingo, noviembre 02, 2014

Bob Marley: el pegamento de la lucha, la calma, la alegría y la perserverancia




Bob Marley es uno de esos iconos cuya popularidad es inversamente proporcional al conocimiento tenemos de ellos (en esa categoría, quizá el número uno lo ocupa el Che Guevara). De acuerdo, sí, todos alguna vez hemos escuchado sus canciones, varios de ellas himnos por derecho propio. En esa categoría señalaría por ejemplo One Love, Everything is Gonna Be Allright y Don't worry Be Happy.

Todos lo colocamos pues como una cima del reggae, el estilo musical jamaicano que él popularizó en todo el mundo. Lo que no tenemos tan claro es la singladura vital y las claves principales que caracterizaron esa historia. En este documental, que merece ser devorado en una tarde sin prisas, asistimos a la historia de un joven jamaicano que nació de la atracción entre una negra y un blanco. Hijo del mestizaje y de la miseria que derribó las dificultades de la vida con una curiosa mezcla de alegría, rabia, centramiento en la música y perserverancia.

Este músico, guitarrista y compositor jamaicano era por lo visto un tímido profesional. Tan lleno de aristas como deseado por las mujeres, a las que se entregaba con una devoción que deja en aprendices a la mayoría de ligones que podemos traer ahora a nuestra memoria. Tanto amor físico dejó un rastro considerable de hijos (difícil fijar un número concreto, a la vista de los artículos consultados).

Hablamos también de un hombre que recibió balas en su intento de juntar a su pueblo a través de la música (recibió un balazo en su brazo, sobreviviendo milagrosamente a un tiroteo generado a raíz de su implicación política).

Un tipo, en suma, que adoraba jugar al fútbol con sus colegas. Un joven con una acentuada conciencia social (cunado él era niño, acostarse habiendo bebido agua ya era un éxito, por lo que nos cuentan en este documental), que canalizaba a través del movimiento rastafari.

Una persona, en definitiva, que hizo una banda sonora única que todavía nos inspira y divierte, nos apacigua y centra. Música hecha para unir y para celebrar aquello que nos une más allá de nuestras divisiones, tormentas y limitaciones: amor, poesía y sentido del humor...Gracias Bob.

La isla mínima: el valor de lo sugerente en el territorio de la subsistencia


De qué va. Dos policías viajan hasta los confines de la belleza, la desolación y el encerramiento para investigar la desaparición de dos jóvenes. Su investigación será la exploración de un mundo impermeable al exterior, con sus propias reglas y unos traumas que parecen construidos en serie, tanto como para revelar de qué pasta están hechos los dos policías.

Por qué me gusta. Es una historia contada con elegancia, veracidad y la tensión narrativa que requiere el cine negro. La fotografía es sencillamente espectacular. Y las interpretaciones de los actores protagonistas (Javier Gutiérrez y Raúl Arévalo) resultan tan logradas como concertantes, en una historia donde menos es más. Y el valor de la sugerencia convive como puede con la miseria moral y el ecosistema de la subsistencia humana que se retrata.

Pegas. Por momentos, aprieta la paciencia su pausado tempo narrativo, y quizá se podrían haber desarrollado más algunas situaciones o dibujado mejor algunos personajes, como la de la madre de las adolescentes desaparecidas.

Cuándo verla. Adecuada para un viernes lluvioso o cuando estés especialmente contento, nunca está de más recordar de dónde venimos, para no perder la perspectiva. También ahora, cuando parece que el país vive el apocalipsis y en realidad estamos asistiendo al develamiento de los cortijos de poder en el que han convertido esta historia un puñado largo de jetas, con ínfulas de mafiosos de guante blanco.

(Seguiremos informando de la coreografía de un sistema democrático como el nuestro que, como adolecente que es, todavía está protegiéndose de los golpes y aprendiendo a encontrar su sitio. O sus sitios…)

viernes, octubre 31, 2014

Destino Marrakesh: el viaje iniciático para ordenar una cabeza y abrir un corazón

De qué va

Un adolecente tan brillante como conflictivo va a ver a su padre en Marrakech. Cuando el chico era pequeño, su progenitor rompió con su madre. Y desde entonces el contacto entre ellos ha sido más bien escaso. Su padre es un exitoso director de teatro, ligón y adinerado. Tras unos cuantos desencuentros, el conflicto entre los dos no tarda en quedar de relieve.

Una noche, nuestro protagonista dice sí a la llamada de la aventura. A partir de ahí, se desencadena un viaje iniciático; poblado de belleza, aventura, incertidumbre y una buena pila de reproches.

Por qué me gusta

Alguna historias te tocan varias fibras. Y esta es una de ellas.

La historia está contada con ritmo. Es sugerente, desolada y veraz a un tiempo. Nos traslada un universo poco poblado por los occidentales, en el que las relaciones humanas, además del terreno, resultan tan pintorescas como cercanas...Tanto que hasta puedes sentir los olores  la belleza que los impregna. Asimismo, la fotografía abre muchos ángulos en la historia. Y el conflicto entre padre e hijo tiene aroma de multiverso: drama, aventura, comedia, tragedia y redención.

Además, las interpretaciones de lo personajes cruciales (el padre, la novia que no quiere serlo y, sobre todo, el protagonista, cuya economía gestual es inversamente proporcional a su capacidad expresiva) rayan un nivel notable.

En suma. es una de esas historias que dejan poso; que intrigan, divierten, desasosiegan y también deleitan.

Pegas: en algunos momentos, la historia languidece de ritmo. Sobre todo, en su segundo tercio.

Cuándo verla: temo que esta recomendación llegue tarde para verla en el cine. Buscad la película. Y miradla en un día incierto e incluso adverso. Os dejará una sensación de apertura y aprendizaje. O de recordatorio que conforta, tanto da :-).

Boyhood: historia de una sensibilidad y un crecimiento

De qué va

 Boyhood cuenta la historia de un chaval cuya madre se separa de su padre cuando el él y su hermana son todavía unos niños. Su hermana es una pequeña expansiva con tendencia a poner poses artísticas cuando se presenta la ocasión.

El tiempo discurre. Varios padres postizos se cuelan en la familia. Ninguno de ellos cuenta con la suficiente estabilidad emocional como para mejorar las condiciones de la familia. Ese trasiego emocional crea un hilo de mudanzas que tampoco ayuda a edificar demasiada protección en la vida de nuestro protagonista. De todos modos, algunas cosas crecen: los ligues, su pasión artística y el vínculo con sus padres, tan desordenados emocionalmente como fiables en el amor y cuidado de sus hijos.

Por qué me ha gustado

La película me parece una suerte de poema vital en la vida de un adolescente. Está hecha de momentos con los que cualquiera se puede identificar. Momentos sencillos. Cotidianos. Envolventes. Las broncas de los padres. La fascinación por las chicas. Las primeras veces. Alguna situación traumática que no depende de uno. El poder de la imaginación. Una vida que se parece a muchas otras.

Con el añadido de la mirada serena, sensible y a menudo detenida del protagonista. Una indefinición vital bastante comprensible si pensamos en la adolescencia y también el paisaje de formación que ha mamado en casa, con constantes cambios y varios volantazos vitales. De todos modos, el chico consigue convertir cada golpe en un encaje y se logra colocar bastante bien dentro de la confusión. Tiene talento. Y un profesor que le alecciona sobre la importancia del trabajo como generador de calidad en un oficio. También queda espacio el del padre relativizando la primera pérdida sentimental.

 Consejos sencillos que cobran más valor gracias a las acertadas interpretaciones de los actores protagonistas, especialmente los padres (Ethan Hawke y Patricia Arquette) y, sobre todo, el protagonista (Ellar Coltrane). Me gusta en suma la película porque imita a la vida (con sus destellos y dificultades) y porque también la eleva (con la magia para inflamar momentos con tonalidades de encanto). Tempo narrativo elevado por su banda sonora, su habilidad para el ritmo narrativo y la promesa vital que emerge del protagonista.

Las pegas

En algunos pasajes, la película languidece, se abandona demasiado a labor documental de una existencia y olvida el poder de sugerencia, la fuerza de la elipsis, que ofrece el cine. Aunque, para ser justos, también funciona como metáfora de la desconexión y el aislamiento (la desconfianza hacia el otro, la facilidad neurótica, la falta de recursos comunicativos) en las que vive inmersa la sociedad estadounidense y quién sabe si también la nuestra.

Cuando ir a verla

-Una historia adecuada para los días con hambre poética.

-Apropiada también para una primera cita. Ya sabes, el rollo de chic@ sensible...

-Intuyo que también puede funcionar bien como terapia de choque en un día melancólico...

Pd: La gestación de la película, prolongada a lo largo de varios años y con el valor añadido de presenciar el desarrollo personal y artístico de un jovencísimo actor, es en sí misma un hito. Mérito atribuible a Richard Linklater. En este artículo puedes conocer más detalles sobre la misma.

Liberas espacio interno y mejora tu capacidad de relación con el externo.

Sentirte unido.
A la calma del parque.
Y agradecido.

jueves, octubre 30, 2014

Sencillez plena.
Sinfonía del agua.
Cuerpo flexible.

miércoles, octubre 29, 2014

creatividad

una necesidad que incluye belleza, fluidez y una manera rompedora de unir situaciones y miradas, personas y aprendizajes mientras te diviertes



Autor de la foto: Mauro Prelli



Martes creativo.
La vida como reto.
Intuir al otro.


El deseo nos saca de nosotros mismos; es una flecha de agua, la primera baldosa de un océano declinado disfrute

El rock and roll es a la vida lo que la lencería femenina a un cuadrilátero de rosas

lunes, octubre 27, 2014


Una reunión de amigos es/puede ser una sesión de jazz para el alma

Olea el viento.
Viento suave de color.
La vida es pasos.

miércoles, octubre 22, 2014

Piragüismo vital

La belleza, el movimiento, la calma


El sol invernal es a nuestra piel lo que las carantoñas a un bebé: nos enciende, nos pacifica, nos alegra

La luz descansa.
Las mujeres se mueven.
El agua canta.

La lentitud es el lujo de los que saben disfrutar

Los peces bailan.
La mañana se estira.
El sol protege.

domingo, octubre 19, 2014

domingo

Naces por dentro.
Te diluyes en la fe.
Brillo de jugar.

 


Foto de Xava Du

sábado

Querer mejorar.
Maratón acuático.
Las risas fáciles.

viernes

Mástil de orden.
Obrero de palabras.
Quintaesencia.

jueves, octubre 16, 2014

ama la realidad que construyes

El oficio de un artesano, el trabajo de un hombre, es recorrer su singularidad con pasión y permanencia, abriendo posibilidades...

 Gesto a gesto, con fluidez y paciencia, hasta confluir en lo universal: las personas y los proyectos que nos construyen en un nosotros; ese fuego amable que nos da alegría para vivir, inspiración para seguir creciendo.

 

(La frase del título pertenece a Mario Luis Rodríguez Cobos (Silo) "ama la realidad que construyes y ni la muerte detendrá tu vuelo")

jueves

Poblar las horas.
Tender complicidades.
Navegar los retos.



miércoles, octubre 15, 2014

miércoles

Abuelos corren.
Helicópteros pasean.
Agua con cielo.

Camino de agua.
Belleza de soplido.
Canto interior.

martes, octubre 14, 2014

martes

Hilo de seda.
Facilidad creativa.
Canto contento.

lunes, octubre 13, 2014

La lectura es uno de los afluentes más amplios de la vida interior


La compasión es la puerta de un bosque inmenso y por momentos salvaje y misterioso llamado armonía

lunes

La energía.
Y el canto diverso.
Lunes que fluye.

viernes, octubre 10, 2014

otoño

Lluvia de color.
Mente apaciguada.
Baile completo.

Asciende el ruido.
Acaricia la calma.
Puebla el silencio.

martes, octubre 07, 2014

Despliega tu son.
Alas en el agua.
Acoge el canto.

lunes, octubre 06, 2014


el enfado es/puede ser la llama que eleve el cambio al lugar donde quieres navegar


la continuidad es el hilo de la evolución, el anclaje y el disfrute personal


El violín es agua meditando con una vibrante suavidad

viernes, octubre 03, 2014

Chiki

La fuerza interior.
El fuego que construye.
La paz que centra.

Silvia

Caudal de quietud.
Navegar los momentos.
Abrir la risa.

Candela

Bienvenida seas.
Y ponte cómoda.
La vida es amplia.