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domingo, agosto 22, 2010

Calor azul


El agua es aceptación.
El agua es cambio.
El agua es viaje.

Duermo secretos.
Cultivo cansancios.
Pruebo sonrisas.

El agua es respira.
El agua es casa.
El agua es expectación.

Como arroz.
Siento frío.
Recorro miedos.

El agua es mundo.
El agua es posibilidades.
El agua es espejo.

Lamo calidez.
Leo almas.
Disparato contigo.

El agua es mentiras.
El agua es promesa.
El agua es juntos.

Disparo fuego.
Pienso aproximaciones.
Bailo absurdo.

El agua es música.
El agua es ven.
El agua es muévete.

Muerdo labios.
Muero alegre.
Comparto miradas.

El agua es emoción.
El agua es dentro.
El agua es aquí.

Canto inviernos.
Construyo mejoras.
Rezo cambios.

viernes, noviembre 16, 2007

¿Me das un muerdo?


De acuerdo, lo suyo sería que te lo diera yo, que para eso soy una lujuriosa abandonada a su sed. Pero francamente no tendría mucho mérito. Soy guapa, puedo llegar a voluptuosa sin mover un músculo y conseguiré que la sangre no me inyecte los ojos. Bastará con que te enloquezca la mirada. Pero yo quiero algo más de ti. Quiero que me tomes tal y como me ves ahora, histérica, descompuesta, llena de tiniebla. Quiero que me quieras en mi peor versión. Sólo de esa forma sabré si todavía puedo sentirme viva. De qué me sirve envenenar el cielo, salvar a los suicidas o emborracharme a los pies del Sena si no soy capaz de inspirarte ternura.
Sí lo eres. Te he estado observando, por eso te he escogido. Tienes suficiente miedo. Y suficiente humanidad como para ponerte en la piel del otro. Te gusta leer los periódicos en la terraza de tu novia. Y abandonarte al placer. Y a las tormentas. Pero también eres un equilibrado, de los que se esfuerza por tener una palabra agradable o que riega todos los días, podrían ser noches, sus pasiones. Te gustan los soles eléctricos, lo se, también conozco tu manía de entristecerte con lugares que posees en tu memoria. Aunque sea una memoria que no te pertenece. Por eso te he dejado leer mi historia. Esta noche, cuando abra el balcón, no dudes. Hagas lo que hagas no dudes. Simplemente te prometo que te prometerás para siempre. Ya lo sabes, o me salvas y nos salvamos para esta semana. O nos hundimos. Y nos condenamos para el próximo rato.