Compartir juntos.
Fortalecer el vínculo.
Humor que eleva.
Haikus, liras, sonetos, submarinismo emocional...cine, series, baloncesto y algo de literatura; arrebatos y destellos para darle arraigo a la posibilidad. Lo mejor está por venir. A través de esa idea, vivo, disfruto y ordeno la realidad, que construimos juntos cada día :-). Un blog de Pedro Fernaud Quintana
viernes, julio 03, 2020
jueves, julio 02, 2020
martes, junio 30, 2020
lunes, junio 29, 2020
Tiempos postmodernos: un diálogo solidario en el que todos somos necesarios
Pocas veces tiene uno la fortuna de escribir sobre un libro que elaboró su padre. Esa alegría y esa gratitud se intensifican si miro para atrás y compruebo que han pasado ya 24 años desde que mi padre falleció.
Agradezco por la trascendencia que regala la faceta memorial de las páginas impresas y, sobre todo, por el compromiso con la vida y el pensamiento que mi padre desplegó durante sus 56 años de existencia y que sintetizó en este ensayo que os comento hoy aquí: 'Tiempos postmodernos', con el que por cierto ganó el Premio Ciudad de Irún de Ensayo en 1994.
El libro funciona, a un tiempo, como amplio y profundo reportaje sobre la historia de la filosofía, así como ensayo lleno de referencias culturales y filosóficas para plantear cuál es/puede ser el destino de la cultura en la estructura social de la era postmoderna.
El libro se lee con agrado y con interés. Está repleto de erudición, y ese rigor en la argumentación y las referencias aporta riqueza intelectual y entendimiento al lector, que a veces debe arremangarse para acceder a la esencia de un discurso que entreteje altas cotas meditativas de pensadores como Platón, José Ortega y Gasset o Jurguen Habermans, por citar sólo a los tres filósofos que de manera primordial vertebran la reflexión del autor, que apuesta por "una mutua fecundación epistemológica entre la acción comunicativa de Habermas y la razón narrativa de Ortega".
Según Fernaud: “tanto en Ortega como en Habermas, la razón no es algo dado, sino una potencia o facultad que se construye y se conquista: el desarrollo humano es un 'aprendizaje de racionalización'. Razón y acción son movimientos mentales para la comprensión e integración de la circunstancia vital, para la aprehensión de la realidad en sus conexiones, que permite orientarnos en la existencia y saber a que atenernos. La razón al servicio de la vida, y no al revés".
Por el camino, el periodista y filósofo tinerfeño nos regala algunas reflexiones cargadas de lucidez y esperanza. A saber: "progresar es compartir", un aforismo que expresa su convicción de que la humanidad debe aspirar a nivelarse, democratizado sus logros, cultivando los espacios de encuentro y combatiendo de manera cooperativa sus limitaciones, para posibilitar así áreas conjuntas de desarrollo, que se va tejiendo en el hacer colectivo, a la manera de un diálogo plural de vertiente socrática.
En esa línea funciona, por ejemplo, su reivindicación del legado de Platón "cuya obra no consiste en algo pensado sino en un acto de pensamiento...un proceso inacabado y abierto de pensamiento, con todo un lastre inevitable de hojarascas, de repeticiones e incluso de contradicciones". Un método dinámico que transpira en este diálogo intercultural e intergeneracional, en el que el autor conversa con pensadores tan diversos entre sí como René Descartes, Immanuel Kant, Friedrich Nietzsche, Martin Heidegger, Noam Chomsky, Karl Jaspers, Ramón Xirau, Manuel Cruz, José Luis L. Aranguren, Milan Kundera...
De la visita a esa constelación de filósofos surgen algunos aforismos inspiradores, como la interpretación que hace Xirau de la razón vital orteguiana: “la razón vital significa que es necesario razonar viviendo y vivir razonando“. Por el camino, Fernaud reivindica el valor de contar las historias, por muy desagradables y horribles que estas sean, puesto que conocer esas realidades (pone el ejemplo de como en su momento apenas se dio difusión a las atrocidades que se cometieron en el Estado Libre del Congo, en aquel momento bajo el dominio del Rey Leopoldo II de Bélgica, un territorio que corresponde con la actual República Democrática del Congo).
Crímenes, que, sin embargo, fueron bien documentados y que nos recuerdan la importancia de narrar las injusticias que suceden en el planeta para tomar conciencia de ellas y posibilitar que puedan ser modificadas.
En esa sintonia funciona también su crítica a la manipulación informativa que practicó la cúpula militar estadounidense durante la primera Guerra del Golfo (1990-1991). En palabras del autor de Tiempos Postmodernos "vivimos en una era apasionante, en la que asistimos a la transformación en vivo de la conciencia humana. Vivimos en una era planetaria, en la que todos estamos inscritos en la misma actualidad, sometidos a una vertiginosa aceleración histórica, que genera ritmos rapidísimos de cambio de paradigmas, que han hecho trizas los modelos y las pautas de comportamiento tradicionales". Un mundo y un momento, como el actual, en el que más que nunca queda de relieve la importancia de comprender (y cuidar) el vínculo entre lo personal y lo social, para construir una cultura no violenta de alcance universal que conecta la necesidad del ser humano con su libertad y dimensión solidaria.
En ese sentido, funciona también la idea de cultura que transmite este periodista canario, que trabajó durante más de 30 años en TVE, desempeñando funciones tan diversas entre sí como Director de los Servicios Informativos de la Segunda Cadena o corresponsal en Londres, entre otros menesteres: la cultura como lente que permite interpretar la realidad y también como herramienta de cambio activo, para transformar el mundo de acuerdo a los ideales que permiten comprendernos y articular un "diálogo solidario en el que todos somos insustituibles, todos somos necesarios".
sábado, junio 27, 2020
jueves, junio 25, 2020
miércoles, junio 24, 2020
lunes, junio 22, 2020
domingo, junio 21, 2020
Don Quijote de la Mancha: el valor de la complementación y el sentido universal de la justicia y la dignidad
Uno
de los grandes valores de los que puede presumir una serie de dibujos
animados es su vocación universal, si consigue poner de acuerdo
entreteniendo y diversión con mensajes de calado. En esa línea funciona
Don Quijote de la Mancha, serie de dibujos animados emitida entre 1979 y
1981, que pone el gran clásico de la literatura universal al alcance de
todos los públicos (hasta el punto de que la serie ha sido emitida en
un total de 130 países).
La serie lleva la rúbrica de Cruz Delgado y José Romagosa y
destaca por una calidad más que decente de sus dibujos (valor que se
realza más si cabe si consideramos la cantidad de trabajo que hay
detrás, si se tienen en cuenta las limitaciones técnicas de la época),
la fluidez de la narración y la simpatía, la viveza y el carácter que
los dobladores (Fernando Fernán Gómez como Don Quijote, Antonio
Ferrandis como Sancho y Rafael de Penagos como Miguel de Cervantes)
logran imprimir a sus personajes.
La obra, que fue supervisada por la RAE, refleja así mismo
con fidelidad el espiritu y el habla del Quijote. Es una historia que
conmueve, porque funciona en muchos planos de la realidad: historia de
complementacion (entre el idealismo del caballero de la triste figura y
el pragmatismo de su escudero), de romanticismo, búsqueda de la justicia
y la dignidad universal... Drama que en muchos compases es también
comedia de alto voltaje (con pocas novelas uno se puede reír tanto como
con el Quijote, tal es su cantidad y calidad de equívocos, disparates y
absurdos).
Y, por encima de todo, el Quijote es una historia de
amistad, de hermanamiento entre dos hombres que se atreven a luchar por
sus sueños y a pelear contra convencionalismos huecos, y por el camino
tejen sabias lecciones de humanidad y compasión, en una sinfonía de
complementacion que ha acabado inspirando a generaciones enteras por la
síntesis humana que contiene. Un mensaje de calado bien adobado que se
compadece con uso travieso y divertido, burlón y sorprendente, de los
animalitos, para los deleites de los peques (en ese sentido, esta obra
se puede considerar un digno antecedente de los dibujos animados con
mayúsculas que décadas más tardes compondrían los guionistas de la
factoria Pixar).
Eso sí, el increscendo de la obra es monumental y uno acaba
muy agradecido de la lección de entereza vital, anhelo de realización y
compasión que Cervantes nos quiso legar con esta joya de la literatura
universal.
(Si quieres ver la serie completa, puedes encontrarla en la web filmin.es)
Los Zambus
La risa es nuestro logrado legado.
¿Nuestro sello? Fidelidad fraternal.
La copa y el puro: nuestro son social.
Un zambu es alguien listo y apañado.
Fran, por bellas es desabotonado.
Collan es noble incondicionalidad.
Davide es decisión y alta lealtad.
Dani ama España: es hombre enraizado.
Alejo brinda ingenio reluciente.
Lerus enciende vidas con su risa.
Luisja del río humor es gran afluente.
Blankoso brilla como calma brisa.
Pete es obrero del verso fluyente.
Os quiero Zambus:! viva esa sonrisa!.
Etiquetas:
"amigos",
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sábado, junio 20, 2020
jueves, junio 18, 2020
miércoles, junio 17, 2020
martes, junio 16, 2020
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