
Haikus, liras, sonetos, submarinismo emocional...cine, series, baloncesto y algo de literatura; arrebatos y destellos para darle arraigo a la posibilidad. Lo mejor está por venir. A través de esa idea, vivo, disfruto y ordeno la realidad, que construimos juntos cada día :-). Un blog de Pedro Fernaud Quintana
domingo, julio 27, 2008
martes, julio 22, 2008
Confraternizando con la España profunda

En suma, un lugar donde lo sofisticado y el inconformismo lo mismo se funden en un parque de bicicletas que te dejan turulato con los edificios borrachos de lascivia de un tal Gaudí.
También podría hablar de su estadio olímpico, de sus chicas de ojos nórdicos o de esa manera inconcebiblemente moderna con la que sus jóvenes renuevan la elegancia. Pero son virtudes pegadas a otras limitaciones como una cierta curvación al victimismo y el aire adolescente de los que prefieren dar la espalda a una parte de su entorno.
Por eso me ha gustado visitar esta mañana el Viso de San Juan, en Toledo. El Viso es un pueblo de poco más de 2.000 personas. Elena es una madre que puede que no se llame así y que tiene una niña dispuesta a depositar caramelos en forma de risa a los desconocidos del ayuntamiento. El caso es que mis desempeños periodísticos me obligan últimamente a explorar el lado caricatura de nuestro centro país. Esa postal que habla de un pueblo pequeño y acogedor, cargado de banderas españolas y repentinamente colonizado por decenas de coches de recién llegados. Tengo que hacer un periódico de 14 páginas. Y aquí me han exigido hacer el trabajo mirándoles a los ojos.
Lo entiendo. También me gustaría tener tiempo y paciencia y sentido diplomático para explicarles que no siempre esos deseos pueden cumplirse. Pero prefiero sonreír a Marimar, una chica de cuarenta y tantos que ejerce de concejala de hasta tres departamentos distintos. Marimar se esconde en su personaje de me agobia todo, para hacerlo casi todo (la sensación es que razonablemente bien). El buen humor no para de saltar en su cara. Si ella es traviesa, María José es seria y responsable y ya tiene una niña que estudia arquitectura y le cubre el despacho homenajes a Frank Lloyd Wright (tan bueno es Tito Fran?).
María José es guapa, me gusta esa manera de cruzarse el pelo y mordisquear una de sus dos gafas. El caso es que la música desliza sus dedos por sus detalladas explicaciones, salpicadas de divertidas interrupciones (reconozco que esta noche tuve una buena almohada). Pero no, no me voy a poner ese disfraz. El pueblo. Sí se supone que lo tengo que llamar municipio, pero esto es un bolg y en el blog se pueden decir cosas como Charlize Theron es una diosa con las alas rotas y sus ojos homenajean a la calmada furiosa ola africana.
El caso es que he presenciado a muchas personas, he aparentado muchas cosas, he sonreído unas cuantas veces y alguna menos he reído como si fuese un delfín. Por eso puedo decir que a veces algo funciona y esta gente es más educada y relajada que los humaoides, la mayoría de humanoides que habita la ciudad.
Lo importante es no vacilar en el fraseo, me dijo el rapero venezolano y entonces se me apareció Sara Da Pîn Up y construyo esta abstracción para, centrémonos, percibir y celebrar una sincera alegría de querer hacer las cosas bien en estas mujeres con estructura de mujeres sujetadoras de vida.
Son amables de una manera rugosa y espontánea. Como si la no agitación del suburbano les hubiese privado de lo poderes de la imaginación pero les hubiese regalado la habilidad de ser agradables como un ser de agradecimientos. A veces la educación es algo más que un formalismo. Se puede sentir.
El pueblo era ese lugar donde emborracharse lanzando viejos conjuros de calimocho frente al frontón. El lugar donde recuperar el sentido primigenio de una cueva (charla y diversión, vino y divagación, whisky y sorpresa). Quiero un ritmo. Miremos para adelante. Lucen estos híbridos. Y ya no queda pasta. Entretanto, se vendieron algunas parcelas que sirvieron para que el ayuntamiento sea un elegante coladero de luz. También se emergió un pabellón, se mejoraron futuros con colegios y guarderías y PAUs y sabe dios qué más (aquí no parece, y como esto es un blog me permito el lujo, aquí no parece arraigado el chanchulleo).
La música me está santificando el estómago Puede que también otras cosas. Y la mitad del día hace parada en el bus bar donde una señora te trata como un día cálido. Mientras, sorbe un ligero sorbo de queja hacia un entorno cincelado con sol del Sahara. Y, lo reconozco, este bocadillo de bacon con queso, mezclado con inverosímil aquarius tiene uno de los sabores más conciliadores que he probado en mucho tiempo.
Y sí, sigo sintiendo catalán, sigo un poco seco y entrañable como de Toledo y otro poco desordenado y prometedor como de la capital. Seguiremos aspirando. Dale ronquera.
lunes, julio 21, 2008
Refrescos pendientes


lunes, julio 14, 2008
miércoles, julio 09, 2008
Chica rock
lunes, julio 07, 2008
Mareas del corazón

Estas palabras son también para María, corazón caliente y coco lúcido, que me recordó algunos acordes clave cuando el piano se llenaba de polvo. Mujer valiente que nunca frecuentará los hábitos del club mirar para otro lado y chica de las boardillas paradisíacas. Gracias amiga, por estar ahí, por tu guía y tu lucha; por esos poemas tuyos, trazos de enigma y fascinación. Por girar juntos en la noria de los versos de vino y humo. Gracias por esos ojos que descubren a cada instante).
La noche, su silencio seco.
Sol y sombra, sed y agua.
Un mundo entre costuras
con portada y colofón de centinelas.
Ella sabe leer
la clave exacta de mi jurisdicción.
María,
no pienses viva no dudes viva vive,
dos millones de miradas por venir.
Elegido por tu voluntad de ser
como un corazón desorientado y bueno.
domingo, julio 06, 2008
Melancólica viste de ajedrez
viernes, julio 04, 2008
martes, julio 01, 2008
Gemelas andinas
domingo, junio 29, 2008
sábado, junio 28, 2008
viernes, junio 27, 2008
lunes, junio 23, 2008
viernes, junio 20, 2008
jueves, junio 19, 2008
miércoles, junio 18, 2008
lunes, junio 16, 2008
viernes, junio 13, 2008
Bikini Rosa
miércoles, junio 11, 2008
Green Woman
martes, junio 10, 2008
lunes, junio 09, 2008
lunes, junio 02, 2008
lunes, mayo 26, 2008
Risa y sal gorda

Tras deliberarlo al son de una ración de empanadillas, enfilan una comedia española llamada Fuera de carta. La película ha sido concebida por un grupeto de guionistas de series oficialmente divertidas como Aída o Siete vidas. El chico no las tiene consigo, pero las empanadillas han entrado sin sobresaltos y su amiga rivaliza con el en despistes y ensoñaciones, así que supone que la pantalla puede llevar sorpresas.
Por esta vez, nos e equivoca. Fuera de carta es divertida de un modo objetivo a la manera en la que se puede decir que Scarlett Johansson es una diosa de nuestro tiempo.
La cinta narra la historia de Maxi (brillante señor Cámara, cuyo talento siguen en progresión), un cocinero egocéntrico y habilidoso, al que la vida parece sonreír. Tiene a su servicio a una plantilla de currantes que hacen las veces de familia, conformada por algún bala perdida entrañable, suerte en la que sobresale el señor Tejero. Tampoco le anda a la zaga Lola Dueñas, que para la ocasión se pone el traje de tía buena atormentada, un traje bastante apropiado para una de las chicas más fluyentes de nuestro cine, capaz de sobresaltarnos con una sonrisa que no le cabe en el traje. Todo se complica para el señor Maxi cuando aparecen en escena sus hijos, que acaban de perder a su madre como consecuencia de un cáncer.
El caso es que la película no cae demasiado en el drama y se convierte en un continuo disparate. Apenas es verosímil, otra veces parece una caricatura pero por encima de esas impresiones se impone la risa o la sonrisa. Resulta complicado encontrar historias con tanta densidad de chistes o situaciones logradas. A veces este costumbrismo de antihéroes se hace predecible y agradable, a la manera en la que el trapecista consigue que su chica se ría con los mismos chistes de anteayer. En otras, la historia se parece a uno de los viejos cuentos de Disney, con cantidades generosas de moralina.
Es lo que ocurre con los directores noveles, que rebosan detalles brillantes y carecen de ese toque sutil del que ha castigado la barra del ver unas cuantas docenas de veces. No obstante, los amantes de toda la vida del cine español pueden estar contentos porque ese exceso de sal gorda se compensa con detalles estilosos como la aparición de secundarios tipo Luis Varela (recitador de los dos mejores chistes de la cinta) o Chus Lampreave, encasillada en un personaje de la movida que sigue fascinando por su toque de ingenuo y malicioso propio de la tía abuela del pueblo de toda la vida. El cine español también puede servir para eso. De hecho, va implícito en su ADN. Disparata aguas, crea un cuento y nos hace reírnos de las pequeñas miserias con un toque excesivo que nos reconcilia con el nuestro carácter mediterráneo, donde por el mismo viaje un tipo puede haber sido cocinero, putero, marido, muerdealmohadas (citas textuales del personaje) cabrón, buena persona, rey de la incorrección y desastroso entrañable. Al final, ya de vuelta a la pista de despegue del búho, el chico le reconoce a la chica su buen gusto, mientras la luna se hace la serena.
miércoles, mayo 07, 2008
Ros
lunes, mayo 05, 2008
¿Cuál es la pregunta?

La película traza una radiografía sobre cómo discurren las estaciones de una vida en pareja. Hay que reconocer que resulta especialmente divertida la escena en la que un despistao acude a una cita con su chica y por el camino se le aparece la familia con todos los lugares comunes llevados al disparate. Cualquiera que haya vivido alguna vez la situación de tener que hacer de diplomático y presentarse a los padres de tu piba, sabe que es un marrón, pero también se puede convertir en dos cosas. Por un lado, puedes concentrarte como un actor y hacerte pasar por el perfecto yerno: atento, simpático y solicito (es una tarde, chico, hay quien tiene que pasar los fines de semana en casa de los parientes postizos). Por otro, existe el riesgo de que te entren los nervios y que, al más puro estilo Señor Fo o Seth Cohen, te de por rajar de todo y todos para alborzo de la santa madre y cara de desaprobación del padre, celoso de que su niña acabe en manos de otro señor de los excesos.
Esta clase de situaciones son retratadas con maestría en una de la escenas de la película, que vale por si sola la pasta de la entrada (un par de zumos en el Tuper Ware). Con una galería donde están los padres atentos y maniáticos, el hermano desastre con novia ninfómana, el padre ligón y apartida, el abuelo tarambana o el hermano malote que se niega a darte la mano. ¿Quién da más? Claro que el infierno siempre se puede aliviar con unos cubitos de hielo de donde emerge el ángel (ver foto) que te ha traído hasta ahí.
Al margen de esa larga digresión, hay escenas para que todos nos sintamos retratados por la vía de la absolución porque a fuerza de exagerar las caídas libres siempre es más fácil reconciliarse con un pasado cuajado también de momentos épicos. Momentos como el que vive Raúl Arévalo (sobrino español de Sean Pean), que amanece con una chica apetecible y la convence de repetir el polvo por la vía del piropeo. Es lo que tener tiene el alma poeta. Claro que varios versos juntos es lo que ofrece la primera estación cuando un perdedor buenazo como Tejero (otro a reivindicar) se pierde cuando llega el momento de besar a la profesora que le tiene loco. Un momento que reivindica la servilleta como plan b hacia unos pechos animándose hacia el techo).
Y que más, que siempre habrá segundas oportunidades. No lo olvides, muchacho, no lo olvides. Segundas oportunidades donde la chica quiere follar aunque sea vaciando un barreño de absenta. Y otras ocasiones donde la buena onda de una inesperada te hace olvidar los monólogos derrotistas y adviertes que las chicas londinenses que se tambalean en la barca filtran las invitaciones de sus escote por toda la piel. Si te descuidas, la historia rueda divertida y de repente aprendes a bailar, dejarte llevar como el granuja padre que también tiene tiempo para probar el sí de reencuentro.
La pregunta es el camino. Por eso solo existe una forma de convocar la risa: mirarte y olvidarme de todo y disparatar mientras la risa llena de expectativas el puente. Ese en el que te encoges de hombros y haces una comedia con los desastres de ayer. Para eso el cine, para eso valen las palabras, dardos preferentes del mañana.
lunes, abril 28, 2008
Quedarse inmóvil

El chico empieza a trabajar la arcilla mientras masajea la sonrisa de la coordinadora del taller: Francesca, una chica italiana con la que es fácil idealizar. Quizá sea su simpatía lenta o la manera en la que inaugura los días con su novio, el señor Coronado que en esta ocasión encarna a un profesor universitario amenazado por los fascistas vascos.
Entretanto, la bala que ha recuperado su cerebro (donde habita el alma según el señor Punset) le propone sueños donde se debate a medio camino entre la redención y el infierno.
La película merece la pena porque traza la radiografía de un día cualquiera para un amenazado por ETA. Las reuniones con los policías de la Ertzaintza , donde te vienen a decir que lo mejor es quedarse inmóvil o lo que es lo mismo: estar muerto en vida. Cómo no sentirse conmovido con la manera en que el profesor se emparanolla cuando piensa que a su alrededor le están siguiendo para trazar las estaciones de su asesinato.
Es justo denunciar la miseria de mirar para otro lado. Pero también lo es reconocer que el miedo es una de las emociones más potentes. Como explica en un momento dado Francesca, el sufrimiento arraiga mejor en el alma que el amor o la esperanza. Crece más rápido y con más intensidad. Por lo que es fácil entender cómo discurre el hilo temático de una historia donde también existe una playa para refugiarse.
Algo mejor: para ser feliz, con esa felicidad blanda que da su cuerpo mientras la risa envuelve de espuma el desconcierto. No es una historia para reír pero teje resistencias.
Josu Jon lo sabe, escucha su tristeza y sabe que se ha incendiado. Pero al menos quedan arrestos para detener la sinfonía del terror. Y esos gestos dignifican y cambian la maquinaria del vacío. Por eso merece la pena echar un ojo a esta historia de verdugos y vencidos. Porque no está de más recordar que todos estamos invitados a mejorar el curso de nuestro río. Quizá hoy no. Tampoco mañana.
Pero acabarán surgiendo nuevas tardes de lujosas risas. Tardes que devuelvan futuro a los martirizados por los portavoces del miedo. Futuro para que la gente se ponga en la piel del otro y las Francescas de este mundo tengan todas las moras del pastel. Futuro para que ese rincón cantábrico, con gente orgullosa y entrañable, con sus montañas de lluvia, recupere algo tan elemental como la convivencia.
martes, marzo 18, 2008
Vuelven los haikus por primavera
martes, marzo 11, 2008
Fascinación
lunes, marzo 10, 2008
Chica en vuelo se prepara

Este mediodía un camarero con la cabeza llena de pájaros (cuentos en forma) ha visto los coches que pasaban a su alrededor con los ojos de un artesano del siglo XII. Casi se desploma del vértigo, pero al rato ha sentido una rara mezcla de miedo y excitación al ver a animales con piel de acero moviéndose de un lado para otro en un silencio misterio.
Dos monatañas allá, escucha un sonido como de oso gigante. Sigue caminando y divisa torres de apariencia aburrida pero tranquilizadora. Puede que haya humanos, después de todo. Nuestro despistado héroe se ha sonreído pensando en los elefantes del altiplano africano. Los seres preferidos por los conquistadores que se forjaron en un planeta donde el cielo varía de humor en función de los gestos de la chica del súper.
jueves, marzo 06, 2008
La corona del señor Basquiat

¿Qué haremos con los príncipes? Quizá nos hemos equivocado con ellos. Les hemos regalado cantidades enormes de risa, placer y sueño (ese agradable sopor que sucede a la siesta o los juegos del cuerpo). Pero a cambio ellos se han convertido en animales del aburrimiento. No inspiran y cada vez están más taciturnos.
Este es el nuevo trato: tendrás imágenes y ganas y una habilidad especial para expresarlas. Pero olvídate de la riqueza o las comodidades o la armonía.
Tu mente se convertirá en una centrifugadora de emociones, pensamientos y desgarros (también de alegrías) que a duras penas te concederá tregua.
Te llamarás Jean-Michel Basquiat y será raro el día en que no creas enloquecer. A cambio, tu pintura embadurnará el alma con un brebaje tormenta. Serán dibujos de apariencia infantil y llamadas de auxilio.
Estarás solo en una gigantesca torre.
Permanecerás enjaulado.
Pero no temas, hijo mío, porque el sonido de tu corona percutiendo contra los barrotes creará una música que calmará el alma de los treintañeros que necesitan esas imágenes para coger las próximas olas de luz.
miércoles, marzo 05, 2008
En mitad de la corriente

No obstante, hay rendijas para la insurrección y también para la arquitectura de buenas noticias. Por ejemplo, un país donde la mayoría gente puede comer caliente día sí día también. Derechos civiles que se expanden disolviendo la sombra de la dictadura, adioses de violencia machista, paciencia de violinistas que componen energías renovables o las ventajas de celebrar nuevos horizontes para niños con la piel tiznada y el corazón lleno.
lunes, marzo 03, 2008
cuando masajeas el mar
miércoles, febrero 20, 2008
Borges baila un twist en una vieja cervecera madrileña
Cada gran escritor tiene un mito. Esa imagen se compone de una extravagante combinación de anécdotas, lecturas, pose y apreciaciones de amigos. Algo como que Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 1899-Ginebra, 1986) vivía feliz en una biblioteca donde consumía libros a modo de oxígeno.Es fácil imaginarlo como un profesional de la memoria, riendo, proyectando a través de su cerebro complejos mecanismos para explicar el universo, también el rostro de una bella muchacha o la lucha en algún arrabal porteño de finales del siglo XIX, donde luego ubicaría algunos de sus poemas. Sus escritos son misteriosos y exigen máxima concentración.
La leyenda habla también de que tanta exigencia le hacía un hombre poco sociable.Pero los mitos están para desmontarlos. O para relativizarlos. Por eso funciona tan bien la exposición que la Comunidad ha organizado en el Complejo El Águila (en el intercambiador de Delicias emerge esa antigua fábrica cervecera remodelada como funcional centro de exposiciones). Se trata de la muestra fotográfica El Atlas de Borges, un conjunto de imágenes donde se aprecian los últimos viajes de este buscador de historias.
En las fotos se ve a Borges en plena senectud, acompañado de quien primero fue su secretaria y luego su esposa, María Kodama.El genio está erosionado, camina con bastón y ya no ve. Pero todo eso es una impresión superficial, porque Borges está más contento que nunca. Se nota en el pulso de los textos que completan las fotografías.
Maravilla su habilidad para captar la esencia de un sitio en un solo párrafo. ¿La receta? Mezcla unas gotas de historia con un toque de humor y una pizca de sensaciones en primera persona. De tal forma que, no se sabes muy bien cómo, pero te encuentras bailando un twist con el viejo maestro, riendo fascinado.
martes, febrero 19, 2008
¿Es un genio?

miércoles, febrero 13, 2008
La imaginación humana se ha extinguido

Un silbido agudo, entrecortado y tenue fluye por
la coca cola cenagosa del río.
Largos hocicos tienden a pedir cielo
pero a veces se extravían
a causa del ruido constante o de la vibración de las excavadoras.
No escuchaban los mensajes de sus compañeros de manada.
Un delfín blanco
perdido
aterrado
probando músicas
músicas sin respuesta.
Sin silbidos con los que abandonar su ensimismamiento.
Música ahogada por las manos de un simio cerebro,
simio moderno escogido por el planeta para ser de nuevo planeta desierto.
¿Qué siente el último anciano de la última tribu?
En algún lugar de las aguas del Yangtsé ha sucedido
o está sucediendo.
(Para Raúl B, el hombre niño que todavía habla con los perros y que un día me contó la historia de los delfines blancos, a los que los humanos también hemos encontrado un cromo en el álbum de la extinción)
lunes, febrero 11, 2008
martes, febrero 05, 2008
callejón
lunes, febrero 04, 2008
lunes, enero 28, 2008
Los cielos del Cairo son ruidosos
Miro dentro de mis vísceras y emerge una ciudad llena de de faraonas semidesnudas. Esas chicas miran con extrañeza a las mujeres arena que apenas tienen ojos. Cabecean y sonríen con la relajación de los que han aprendido a resumir el mundo con respiraciones.
Dentro del salón, Emir se rasca la barriga y mira uno de sus tebeos preferidos. Dentro de media hora, empieza el partido del Barcelona, que para los egipcios de este futuro medieval es lo que para nosotros un día representaron los Boston Celtics. Héroes con tanto talento para jugar como atormentada relación con la gloria.
Entretanto, un poeta cántabro roba una lámpara del palacio chino y la mezcla con los cielos del Cairo, donde debajo de una superpoblación de antenas parabólicas se esconden unos pocos adoradores de estrellas.
sábado, enero 26, 2008
¿Señor García?
La azafata, una chica guapa y algo estressada, mira al cielo, hace la pregunta y se encuentra con un tipo tímido, medio canoso, que va camino de los 31 años (los cumple el 23 de febrero). Nunca se anima a preguntarlo de viva a voz, pero esa chica sospecha que el hombre debe ser jugador de baloncesto. Aunque si prescindiéramos de su altura, podría ser perfectamente un vendedor de seguros o el panadero de al lado de casa.
Es verdad que el señor García es un tipo sencillo, que ama por encima de todas las cosas a su mujer, de quien dice se parece a Penélope Cruz, y a sus dos hijos, uno de los cuales le tiene muerto de risa por su ocurrencia de querer ser torero. Al señor García le gusta el cocido maragato y una copa de ron añejo. Es un hombre con gustos comunes aunque elevados, como su preferencia por el cine de Meryl Streep y las playas de Punta Cana.
Pero hay detalles que no se aprecian en el primer flash. En esa fotografía difusa de una mañana en el aeropuerto de Barajas o la estación de Atocha, no se ve al adolescente cordobés de 13 años cargado de ilusiones rumbo a la capital, donde se formó en la cantera del Real Madrid e incluso debutó con la selección nacional sub-22. Aunque no tardó en llegar la puerta abierta de una ristra de equipos humildes donde aprendió a ganarse la vida haciendo lo que mejor se le daba. No era malo. Tenía agallas en defensa. Y raptos de inspiración en el tiro. Pero siempre parecía faltarle algo para echar raíces.
Así las cosas llegó al Baloncesto Fuenlabrada en otoño de 2004. Para la mayoría de la afición era un perfecto desconocido. Pero no tardó en quitarse el celofán de hombre corriente para jugar algunos partidos más que notables. La apuesta salió bien y el equipo recuperó la jerarquía. ¿Pero este tío tiene calidad para jugar en la ACB?
Tres temporadas después, el señor García se ha convertido en el mejor desconocido jugador de la categoría. Tiene un porcentaje de acierto en triples (48%) del que no pudo presumir ni su tocayo Garbajosa en los momentos más brillantes. Convierte cada una de sus defensas en un tratado de instinto y astucia. Y a veces prueba cosas maravillosas que no vienen en el guión, como ese semigancho. Definitivamente, el señor García tiene una vida como para sentirse importante, pero prefiere hacerse el distraído y llevar el traje de timidez los sábados por la mañana. Y, como sucede con el panadero cuando enferma, es ahora que está lesionado cuando más se valora su tarea esencial.
jueves, enero 24, 2008
Cuando las mujeres se piensan con el cuerpo


Después de varios años creando un universo propio, Virginia se ha decidido a enseñarlo. Está contenta y emana serenidad. “Bueno, ahora me ves tranquila, pero pasé unos días de nervios y bastantes dudas escogiendo y titulando los cuadros. Por suerte, conté con la ayuda de mi hermano José Antonio”.
Hay quien dice que la felicidad es el momento previo a una experiencia largamente deseada (la imaginación se dispara sólo de pensarlo). Según esa teoría, cuando se cumplen tus sueños sientes una extraña mezcla de alegría y vacío. Aguilar parece inmune a ese vacío, al menos en la mañana en la que tiene lugar la entrevista. Bromea con las camareras del bar donde expone, que son amigas, y a pesar de que ahí fuera llueve, irradia una ilusión parecida a la que suelen tener las niñas cuando estrenan ropa o acuden por primera vez a un club de equitación.
Las paredes de La Tana tienen estos días un trozo del Parque Güell de Barcelona, la mirada de una chica que es maltratada o el relajante baño de una mujer enroscada en su placer. Todo es posible en unos cuadros que ofrecen la crónica de las pequeñas alegrías y reveses cotidianos.A la artista le encanta mirar cómo la gente observa sus cuadros.
En cuanto te descuidas, pregunta qué te han parecido o qué interpretación das a la escena. La mayoría de las veces se sorprende: “El otro día un señor me dijo que por qué colocaba una cara de lobo como sombrero”. A la persona que estaba a su lado en ese momento también se lo pareció, aunque sea una cara superpuesta sobre una cabeza. Es la magia de su manera de filtrar la vida por un dibujo. Su universo remite a las caricaturas de Sciammarella o los personajes de Tim Burton. Pero tiene algo único.
En el mundo de Virginia, las mujeres se piensan con el cuerpo. Si están melancólicas o aburridas se estiran. Si por el contrario viven contentas o asustadas lo sabes por su cara. La ternura y el deseo se transmiten a través de los colores. En sus palabras, “la calidez es un color”. Se nota en el abrazo entre abuela y nieta.
Las ilustraciones de Aguilar cautivan en el detalle; hay que mirarlas despacio para comprender sus historias, cuyo contenido se percibe a través de un gesto, el cambio de unos colores o una mirada. Sus creaciones están disponibles (la mayoría de las obras expuestas están a la venta) en La Tana hasta el 31 de enero.
miércoles, enero 16, 2008
Probando el vuelo
Gracias por estar ahí.
Torvisco y Fernaud
Pedro tardó en dar sus primeros pasos, lo hizo al año y medio, apoyándose en la pared, impulsado por la emoción de ver a una de sus tías canarias. Ya de mayor, olvidó los buenos hábitos y los años de esfuerzo practicando deporte para castigar algunas barras de bar. Lástima que sobre todo castigara su estómago y haya tenido que reciclarse como tenaz bebedor de zumos. Un día se enfadó y se lió a insultos, y pensó, no se me dan mal las palabras, así que empezó a perder la virginidad. Misteriosas, confesiones, tristezas protesta, pequeñas historias de lo cotidiano, mujeres preguntándose, tipos fronterizos...Escribe sobre lo que le interesa o se interesa sobre lo que escribe. Ya no lo sabe, hasta el punto de que a veces se ha sorprendido sintiendo cosas que no sabía que sentía. O que pensaba. Supongo que para eso sirve la escritura, para conocer nuevos territorios dentro del último continente desconocido: nuestra conciencia.
Vestida de negro
“Vestida de negro se me olvida que tengo que estudiarte.
Tu piel prueba nuevos recorridos difíciles de negar.
Vestida de negro tus palabras siguen temblando y ya no
vértigo.
Tu piel es la de un animal impertinente
con la que quiero derrotar incertidumbre...”
María
No sé si se quebró la luz
o fue el hielo,
al congelar mi retina,
quien me enseñó la negrura de la noche.
martes, enero 15, 2008
Alex de la Iglesia ronca

Buen tipo este de la Iglesia capaz de convertirse en una suerte de Don Pimpón humano (con el carácter de un niño rebelde y amable, es lo que no tienen los niños de cuarenta) para delite de sus niñas. Después de un poco de persuasiva comedia, Don Alejandro (zapatillas de adolescente) miró por la ventana de una revista e inmediatamente cayó fulminado por un reparador sueño.
-¿Quien va aquí?
A lo que la morenaza contestó con una risa cómplice, ni idea.
-Lo va a pasar mal, porque ya le estoy colonizando...
Ciertamente, el viejo seminarista no cabe en sí, pero regala una escena entrañable. Como de adolescente que ha sobrevivido aferrado a los cómics formato biblia y un sano escepticismo, sin necesidad de adaptarse al molde. No parece que le haya ido mal. Ayer leí a uno de los héroes del Hombre Elefante decir algo así como que es “persuasivo y magnético”. Es lo que tiene el sentido del humor y una inseguridad bien digerida.
A todo esto, el tipo del asiento contiguo resultó un perfecto estúpuido. Y ahí es cuando el autor de mirindas asesinas hizo honor a su currículo y le lanzó una mirada que valía por todos los insultos, pero contra lo que no se podía poner denuncia porque era eso, código animal del que de vez en cuando es indispensable echar mano.
Cuando me quise dar cuenta, casi me tropiezo con él a la salida de la aeronave. A Claudia le había entrado la llorera al descubrir que ya no estaba en el mágico Bilbo. Por suerte, ahí estaba su papá doblando el lomo para acordonar unos zapatos rebeldes. Inspira cuando ves cómo un padre todavía puede regalarle a sus pequeños un cuento para dulcificar el mundo.
sábado, enero 12, 2008
Ingrávido
¿No te ocurre a veces? De repente parece que no sabes nada. Las cosas te fascinan como el primer día. Te quedas mirando animales salvajes y pasas la mano por el vientre de una desconocida como si tu toda mano fueses tú…
Quizá sea esa manera de bromear
Daba igual.
No es del todo verdad.
Ahora más que nunca levanto mansiones de espuma e invito a los amigos para que nos asombremos por todo lo que nos reservan las ingrávidas de Andromeda...
jueves, enero 10, 2008
¿El mejor momento de esta semana?

viernes, enero 04, 2008
Comer caliente y reventar cráneos

A mediados del siglo pasado prosperó un mafioso negro. No tenía rollos con los señores de la cosa nostra. En realidad era chófer de uno de los capos de la forma bronx de hacer pasta a través de negocios turbios. Durante un par de decenios aprendió que el mundo lo entiende siempre si se lo dices con un par de hostias. Aunque la opción de meter un balazo nunca debe ser descartada. Es una forma de intimidación que funciona bien si lo haces a la primera. Luego, el miedo construirá por sí solo el imperio.
De eso habla American Gangster, una historia dedicada a celebrar algunos de los lugares comunes de las pelis de mafiosos. Ya saben, el ambiente adverso, las mujeres bellas, el chico modelado en el odio que se hace a sí mismo. También a pulveriza algunos de esos tópicos porque está edificada a través de una situación verídica.
Los gangsters en la vida real se dedican a trabajar como personas serias y respetables. O se hacen pasar por locos, como nos contó Enric González en sus historias neoyorkinas. En la vida real los mafiosos son serios, desconfiados, trabajadores y tienen un código moral que básicamente sirve para tener contentos, muy contentos a los suyos. Denzel Washington es el gran jefe malo de esta moderna peli de indios y vaqueros. Pero en el siglo XXI los indios también se ganan la simpatía de los espectadores.
Pondré un ejemplo. La noche está a medio batir pero tú estas fatigado (todos los días te levantas a las cinco). En tu club todo el mundo quiere chuparte. En sentido real y figurado. Pero también ser un dios cansa. Lo que no pierdes son los impulsos primarios. Cómo no sentirse atraído por la portorriqueña que te alumbra desde lejos. Son sus ojos. Ojos que saben mirar y descansar, ojos para enloquecer. También sus curvas elegancia lenta.
-Buenas noches
Hola
-Lo estás pasando bien?
Sí, mucho. ¿Eres Frank Williams?
-El mismo. ¿Me sueltas la mano?
Sí pero no. No pero sí.
-¿Adónde vas?
A dar una vuelta...
-¿Necesitas alguien que te acompañe?
Una sonrisa resume el sentido del éxito para la mayoría del planeta: trabajo duro, superación, crueldad, montañas de dinero, mansiones, piscina, una forma arbitraria y seca de ordenar el mundo. Y la familia. Todo por un sueño, la admiración instantánea.
Has ido a por la materia prima al lugar de origen. Te has cargado todos los convencionalismos y ofreces mercancía el triple de buena a la mitad de precio. Así son los pioneros. También en el imperio de las sombras.
En el otro lado del ring, Russell Crowe, un policía que devuelve un millón de dolares “porque es lo correcto”. Un estudiante cuarentón que come fritangas a deshora y adora a su hijo. El mismo tipo que levanta pesas como coches mientras empotra contra el mobiliario de su casa a todo pibón que se cruce en el camino. Azafatas espléndidas y un matrimonio roto, con una esposa despechada y lúcida, que le echa en cara su vida desordenada, su incapacidad para hacer bien las cosas.
Malos que se ganan simpatía y terror. Buenos desastres que luchan por encontrar el camino. Porque en medio de todo este carrusel de descalabros, Crowe se granjea la desconfianza de sus compañeros, pero también conquista la admiración para dirigir una unidad especial y ganarse el derecho a hacer realidad su sueño de abogado.
La historia no es el colmo de la originalidad. Pero engancha. Y en muchos tramos convence, porque los monstruos tienen detalles humanos y los héroes se dejan masajear por las debilidades. Todos estamos en el camino.
Y cada uno saborea como puede su porción de sol.
Una de dos o Washington y Crowe se tomaron medio frasco de tranquilizantes, o tienen alma en unas caras que necesitan mover muy pocos músculos para transmitir expansión. No todo el mundo sabe ser torturado, carismático y cabrón en la misma jugada.
Tanta guirnalda contiene dosis de amargura. Es verdad: el sistema tiende a corromperse. También vacía el cinismo de una madre adorable e hipócrita en cantidades bíblicas.
El tío Davide dice que a la historia le falta épica. Pero es lo que ocurre cuando decides prescindir de los trajes de Armani, los toques teatrales y la taquigrafía sentimental (no muy diferente a los culebrones venezolanos) de genios como Coppola o Scorsese. Es lo que ocurre cuando miras a un barrio donde el orden llega de un tío que lo mismo te regala un saco de comida que mata a tu hijo de una sobredosis.

























