martes, mayo 12, 2020

José Espronceda

Poeta políglota.
Periodista liberal.
Los marginados.


El estudiante de Salamanca, de José Espronceda

Amante en serie.
Redimirse a la fuerza.
Don Juan chulesco.


lunes, mayo 11, 2020

Namaste

Estirar músculos.
Y honrar el silencio.
Gratitud vital.

domingo, mayo 10, 2020

Dios

Chispa divina.
Interna coherencia.
Cuidado mutuo.

Rock and roll

Tambor interno.
Irreverencia y ritmo.
Pasarlo muy bien.

sábado, mayo 09, 2020

Sexta Carta de 'Carta a mis amigos', de Silo

Complementarse.
El canto a la libertad.
Mística social.

Fuente de foto: Amazon.es



viernes, mayo 08, 2020

Octavio Paz: la erudición que señala caminos y ríos navegables de la vida y la literatura



Hay escritores cuyo nombre suena a animal sagrado de la historia de la creación poética. El ensayista y poeta mejicano Octavio Paz (1814-1998) pertenece a esa categoría.

Estas semanas he estado leyendo el tercer volumen de sus obras completas, 'Fundación y Disidencia', editadas en su momento por el Círculo de Lectores (no se crean, me quedan los dos primeros tomos que atesora mi madre en su casa, en otro regalo que nos legó mi padre por aprender y frecuentar a los clásicos de su tiempo; de vez en cuando me gusta empezar por el final...).



Fuente de foto: biografiasyvidas.com

La poesía de Paz es sencilla y sorprendente. Algo hasta cierto punto lógico si pensamos que era un tipo que amaba lo esencial y la agudeza intelectual para penetrar en la interioridad de las cosas: ya fueran individuos, colectividades o el alma carnal de las amadas.

Paz explica con admirable criterio la fisonomía estilística de los escritores a los que analiza, tanto artística como vitalmente. Por sus páginas desfilan creadores tan diversos como Rubén Dario, Vicente Huidobro, Pablo Neruda, Jorge Guillén, Juan Ramón Jiménez, Luis Cernuda, Miguel Hernández, Dámaso Alonso... Cómo ven mayoría poética y española, escritores de nuestra lengua a los que caracteriza con adjetivos certeros y una manera de mirar que funciona también como escuela vital.


Fuente de foto: el Colegio Nacional de México

El bardo azceta, hijo de padre mejicano y madre de familia andaluza, rinde tributo a la luminosa "sensualidad intelectual" de Guillén, a la gloria de la palabra certera del artesano Cernuda, el canto inmemorial de Neruda o la irrevencia prometeica de Huidobro. Al tiempo que nos explica que hay dos maneras de empalzarse ante la creación y la vida: el individuo ensimismado que mira a las estrellas y aquel que se mide con sus semejantes, ya sea como confrontación o como complementación, como vía para completarse vitalmente.

Al tiempo, Paz nos habla del valor de conocer y untarse de la tradición cultural y, en este oficio, literaria que nos precede para poder romperla, en una diferenciación que no deja de ser una corriente subterránea de continuidad diversificada, evolutiva en la medida en que el autor busca su voz y aspira a sumar su impronta para engrandecer el legado que recibió.


F. de foto: oculta lit

Su definición de la obra de Ortega y Gasset es afinada: “veo sus obras como una red de caminos y ríos navegables. Obra transitable más que habitable: no nos invita a estar sino a caminar“. También muy jugoso el relato que hace del encuentro que tuvo con el gran filósofo español en Suiza, que incluye la descripción de una fisonomía brava y reconcentrada, que le lleva a compararlo con el mismísimo Pablo Picasso.

En cualquier caso, es una maravilla visitar mapas existenciales con la riqueza de matices y abstracciones telúricas que traza el escritor mejicano (que se ganó la vida en múltiples oficios, que van desde la dirección de la mítica revista Vuelta durante 20 años a la función de embajador mejicano en la India y Francia, entre otros menesteres).

       Fuente de foto: elpais.com 

Marie José Tramini, segunda mujer de Octavio Paz, y el escritor mejicano 

Son meditaciones que ayudan a guiar una vida. Como este momento que atravesamos actualmente está surcado de retos e incertidumbres, es buena cosa poner el oído a los aviones de la interioridad que despliega en estas páginas de 'Fundación y disidencia', raptos de lucidez que reproducimos a continuación.

“Tradición y ruptura" es lo mismo que hablar de "unidad y diversidad".
Sobre el anhelo de unidad que guía la actividad humana: "en el fondo insondable de cada ser humano; todas nuestras empresas y acciones, todo lo que hacemos, y soñamos, son puentes para unirnos al mundo y a nuestros semejantes".
Respecto a la vocación de eternidad de la lírica: "la poesía está enamorada del instante y quiere revivirlo en un poema; lo aparta de la sucesión y lo convierte en presente fijo".

Fuente de foto: Andina. Octavio Paz con algunos de sus amigos escritores. Entre ellos, Vargas Llosa y Cabrera Infante 

Despliega también gratitud hacia quienes nos precedieron en el arte de asfaltar el entendimiento y el goce estético ante la vida...

"Un día descubrí que la búsqueda de la modernidad era un descenso a los orígenes. La modernidad me condujo a mi comienzo, a mi antigüedad. La ruptura se volvió reconciliación. Supe así que el poeta es un latido en el río de las generaciones".

“El Sol de la historia se llama futuro y nombre del movimiento hacia el futuro es progreso. Nosotros adoramos al Cambio, motor del progreso y modelo de nuestras sociedades. El Cambio tiene dos modos privilegiados de manifestación: la evolución y la revolución, el trote y el salto".
Su conciencia social, que incluía la denuncia de todas formas de totalitarismo, queda de relieve en esta reflexión:
"El mercado es un mecanismo eficaz pero, como todos los mecanismos, no tiene conciencia, tampoco misericordia. Hay que encontrar la manera para insertarlo en la sociedad, para que sea la expresión de un pacto social, y un instrumento de justicia y equidad.


        Fuente de foto: millenia.com

Una sociedad poseída por el frenesí de producir más para consumir más tiende a convertir las ideas, los sentimientos, el arte, el amor, la amistad y las personas mismas en objetos de consumo. Ninguna sociedad había producido tantos desechos  como la nuestra. Desechos materiales y morales“.
El premio Cervantes en 1981 y Nobel en 1990 tenía claro que "vivir bien exige morir bien. Tenemos que aprender a mirar de frente a la muerte. Alternativamente luminoso y sombrío, el presente es una esfera donde se unen las dos mitades: la acción y la contemplación. Los poetas saben algo: el presente es manantial de presencias".

'El laberinto de la soledad' es el ensayo en el que profundiza en las raíces y el proyecto histórico e identitario que representa Méjico. Mientras que en 'El mono gramático' analizó los principales mitos y arquetipos del mundo oriental, para acabar iluminando que "no hay una diversidad de realidades sino una pluralidad de significados".


             Fuente de foto: nytimes.com

También queda clara su conciencia americana, así como la celebración del vigor de las letras hispanoamericanas durante el modernismo y gran parte del siglo XX, éxito que contrapone con el periodo de gestación que precedió a esa eclosión creativa: "durante tres siglos, la palabra americano designó a un hombre que no se definía por lo que había hecho si no por lo que haría".

Sobre el oficio de escribir: "la realidad se reconoce en las imaginaciones de los poetas. Y los poetas reconocen sus imágenes en la realidad. La cultura no es una herencia, sino una elección, una fidelidad y una disciplina. Rigor y pasión".

Sobre los pueblos hispánicos y el ejercicio maduro de la democracia..."conocemos la sátira, la ironía, el humor, la rebeldía heroica pero no la crítica. Por eso tampoco conocemos la tolerancia, fundamento de la civilización política, ni la verdadera democracia, que reposa en el respeto a los disidentes y los derechos de las minorías".
También nos dejó poemas en prosa del material del que está hecho la existencia...

"Substancia: lo que está abajo y nos sostiene y nos alimenta. La montaña es terrible porque es tiempo petrificado, inmensa forma quieta en cuyas entrañas sueña y duerme un mundo primordial: agua y metales, piedra y fuego.



Fuente foto: revista de la universidad de UNAM Méjico 

El hombre -ese querer universal del ser y ese querer del ser universal-es un momento de cambio, una de las formas en las que se manifiesta la energía. Ese momento y esa forma son transitorias, circunstanciales: aquí y ahora. Ese momento desaparecerá, esa forma se disipará. Sin embargo, ese momento comprende todos los momentos, es todos los momentos; esa forma se enlaza a todas las formas y está en todas las partes. ¿Cómo lo sabemos? Lo sabemos sin saberlo: lo sabemos al vivir ciertas experiencias.
Por ejemplo, al despertar. Sólo que para despertar realmente debemos darnos cuenta de que el mundo en que despertamos es un mundo que despierta con nosotros".

Su mirada del ser humano habla de nuestro destino evolutivo: "el hombre no es algo dado el hombre no es algo dado sino que se hace y se inventa. Desde el principio del principio, lanzado fuera de sí y de la naturaleza, es un ser en vilo...".

miércoles, mayo 06, 2020

El mundo sutil de Antonio Machado

Son castellano.
Surtidor espiritual.
Música interna.

Fuente de foto: Wikipedia.org



Jardiel Poncela

Irreverencia.
La risa inteligente.
Soprender, divertir.

Fuente de foto: Wikipedia.org




lunes, mayo 04, 2020

La arenga de la curación del sufrimiento, de Silo

Fuente de foto: imaginatuvuelo.blogspot.com

El sufrimiento. 
Comprenderlo y curarlo. 
Elevar deseo. 

Sentido humano. 
Acciones coherentes. 
Puente de risas. 



Fernando Savater

Anhelo ético.
Formar a ciudadanos.
Lectora entrega.

Fuente de foto: biografiasyvidas.com



sábado, mayo 02, 2020

Quinta carta de Cartas a mis amigos, de Silo

Fe en nosotros.
La humilde autocrítica.
Raíz atenta.


Antonio Gala

Fuente de foto: Wikipedia.org


Elegante fraseo.
El sentido del humor.
Ingenio en réplicas.

jueves, abril 30, 2020

Juan Goytisolo

Fuente de foto: W Magazine


La diferencia. 
El elogio de lo árabe. 
Hospitalidad. 

Nueva mirada. 
Memoria novelada. 
Identidad mezcla. 





Uno a uno somos mortales, juntos somos eternos (Apuleyo)

Camino humilde.
Es aprender y aportar.
Proceso humano.

miércoles, abril 29, 2020

Ana Maria Matute

Es imaginar.
Vivir magia medieval.
Lo descarnado.


martes, abril 28, 2020

Carmen Laforet

Anhelo vital.
Ganas de la libertad.
Flujo viajero.

Fuente de foto: Wikipedia.com



Manolo Vázquez Montalban

Conciencia obrera.
Mente todoterreno.
Todos los géneros.




Lucifer: el hedonista milenario que le hace asiento a la posibilidad del amor



Fuente de foto: Netflix.com 

Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una serie como con Lucifer. La historia, inspirada en un cómic de DC, Sandman, cuenta la decisión del ángel caído de vivir a todo tren en la tierra, desatendiendo así sus obligaciones como jerarca-cancerbero del infierno, lo que os podéis imaginar la cantidad de desajustes cósmicos que genera a su alrededor.

El Diablo está feliz en el Lux, el piano bar en el que bebe licores, se acuesta con infinitas mujeres y algún que otro hombre ("estamos en el siglo XXI, nos comenta al respecto el satánico bon vivant") y concede favores a la manera padrinesca, con la intención de cobrarlos a futuro.

Esa exuberante existencia se va al traste cuando un desconocido asesina en su cara a una de sus protegidas, sin que pueda hacer nada al respecto. Ese punto de inflexión, impulsado por la piedad y el anhelo de justicia, marca el comienzo de su relación con la policía de Los Ángeles, donde trabajará como consultor para resolver ese y otros muchos casos. Allí conocerá a Chloe Decker (interpretada con armonía, en una interesante mezcla de firmeza y fragilidad, por Lauren German), de la que se irá enamorando silenciosamente.



              Fuente de foto: Netflix.com 

Desde mi punto de vista, la química y la complementación de esta pareja se expresa en este diálogo, cuando acaban de resolver el primero de sus casos, en un episodio digresión de un universo paralalelo, que nos narra el mismísimo Dios y que nos da a entender que estos seres ¿humanos? estaban destinados a encontrarse, ya fuera en una u otra manera.

Lucifer: ha sido divertido.
Cloe: no, ha sido algo más, ha sido satisfactorio.

Lucifer encandila porque nos recuerda que el rock and roll del narcisismo divertido y canalla. Es un pieza: irónico, extravagante y se hace querer más allá de su egocentrismo y falta de empatia. Hay varios elementos por los que cautiva al personal: su facha es impecable y, bastante más esencial, es un tipo encantador que acostumbra a colmar de pequeños detalles que hacen la vida más agradable a la gente que tiene a su alrededor  (el actor galés Tom Ellis borda su interpretación, llenándolo de matices y elegancia).


      Fuente de foto: lucifer.fandom.com

¿Por qué se hace querer pues? Por su carisma, por la falta de prejuicios con la que deja que su ira haga justicia (que es una catarsis para los razonables mortales que contemplan esos desahogos) y, sobre todo, por su buen corazón y ternura, atributos celestiales que trata de esconder con una coraza de cínico y reputado castigador que, conforme discurre la historia, cada cada vez presenta más grietas.

La serie se contempla con deleite por su amenidad y sentido del humor. Funciona en varias capas. Por un lado, está la belleza y apostura de sus protagonistas (por ejemplo, la diablesa Maze, encarnada por Lesley-Ann Brandt, es una oda a la chica sexy). También está admirablemente rodada, con recursos narrativos visuales que sacan de lo convencional.



  Fuente de foto: wiki de Lucifer de Fandom
La historia tiene ritmo y los diálogos de sus personajes rezuman chispa. Es cierto que en algunos tramos cae en el folletín. Una tendencia al culebrón que por momentos la emparenta con el poema romántico, la novela gótica o los culebrones venezolanos (maestros, por cierto, en el arte de mantener el interés, aunque muchas veces abusen del melodrama).

Sin embargo, en el último momento, deja en la estacada al cliché y te enamora por su búsqueda de un sentido vital, a través de la revisión del mito y el canto a la libertad de elección de los seres humanos y sus hermanos mayores, esos ángeles que poco tienen que envidiarnos en crisis de identidad.

Resulta inspiradora también esa visión que dan del infierno: el remordimiento y la compulsión en repetir esos momentos de la vida en la que la pifiamos de manera monumental. Y también el antídoto que se apunta para salir de ese bucle de sufrimiento: la ayuda y la comunicación con los seres queridos.

Fuente de foto: letseat.com

A todo esto, hay que agregar que la música es de primera clase (con magistrales interpretaciones  de canciones de Oasis, Radiohead, entre otros). Y los secundarios funcionan de manera formidable: desde la sexy y lúcida doctora Martín (Rachel Harris), psicoterapeuta de Lucifer, al santurron Amenadiel (D.B Woodside), pasando por el atribulado detective Dan Espinoza (Kevin Alejandro), ex de Cloe, la hija de ambos, la adorable Trixie (Scarlett López), y la forense Ella López (Aimee García), que es la viva encarnación del buen rollismo y el rigor deductivo.



                    Fuente de foto: Antena 3

Por cierto, la serie ha sido creada por Tom Kampinos, el mismo productor y guionista que en su momento cinceló Californication. Serie equiparable a esta (con cabronazos adorables como ejes de rotación), que también congrega elementos policiacos (que remiten a Castle y Bones) y hasta sobre naturales (hay quien la compara con Buffy Cazavampiros).

También es divertido cómo se revisan algunos mitos fundamentales de la Biblia, al tiempo que la historia brinda lucidez en cómo se apela a la responsabilidad del ser humano, para que maduremos de una puñetera vez y dejemos de estar culpando a entes externos de nuestra... ¿infancia? ¿adolescencia? Y nos centremos en dar los pasos de mayor coherencia posible para ponernos a la altura de nuestra necesidad (y potencial) como individuos y colectivo.


lunes, abril 27, 2020

José Luis Sampedro

Fuente de foto: publico.es


Comprometido.
La escuela de la vida.
Amor integral.

Juan Marsé

Fuente de foto: ABC.es


Contar historias.
Invisible sencillez.
Sensual y esencial.

domingo, abril 26, 2020

Quintaesencia del Humanismo Universalista

Sentdido social.
Unidad polifónica.
Río de aportes.


Roberto Bolaño

Salvaje y vital.
Estrella no distante.
Alta invención.

Fuente de foto: Liceus 

Antonio Muñoz Molina

Fuente de foto: planetadelibros.com


Breves detalles. 
Es el arte de insinuar. 
Discurso cabal.

viernes, abril 24, 2020

Fragilidad personal y social

Estar bien cerca.
El arte de acompañar.
Nuclear vida.

jueves, abril 23, 2020

Acción oportuna

Leer bien la vida.
Atención valiente.
Crecer a diario.

Priorizar bien

Trabajo interno.
Ordenar experiencias.
Lo más esencial.


miércoles, abril 22, 2020

El hombre tranquilo

Domar los miedos.
Cuidar y pasarlo bien.
Elegante amor.

Fuente de foto: elhombretranquilo.blog




martes, abril 21, 2020

Gregorio Marañón

Rigor y esmero.
El humanista médico.
Entrega íntegra.

Fuente de imagen: redaccionmedica.com



Azorín


Prosa diafana. 
Concisión sencilla. 
El aire eterno. 

domingo, abril 19, 2020

Entereza en la adversidad: una antigua leyenda castellana



Fuente de foto: abc.es

El que en buena hora nació, lo nombran.
Tipo leal y noble: superviviente.
Con su valentía guía a su gente.
Sus hazañas todavía hoy asombran.

La mesnada a Jimena y él lo alfombran.
Sus hijas y Dios lo hacen valiente.
Su conducta y ejemplo es excelente.
Los miedos de sus hombres desescombran.

Ingenio y resolución militar. 
El Cid viene de un tiempo fronterizo.
Vida de incertidumbre donde gestar.

Su integridad construye un pasadizo.
Actitud en la que la vida frutar.
Honor que nos guía: transfronterizo.

La mística social

Aprender juntos.
Otro que complementa.
Riqueza humana.


Calixto y Melibea

Compartir juntos.
Deseo carnal que incienda.
Trampa de avidez.


Fuente de foto: Wikipedia.org

viernes, abril 17, 2020

Fortunata y Jacinta

Vivir es Vibrar.
Lo platónico y carnal.
Comprometerse.

Fuente de foto: Planeta Libros


miércoles, abril 15, 2020

La solidaridad activa

Estudiar vida.
El arte de conversar.
Ayuda activa.


martes, abril 14, 2020

La coherencia

Punto de vista.
La confiable esperanza.
Algo más cálido.


Libertad

No eliges tanto.
Pero sí tu actitud.
Dar unitivo.

Domingo 12 de abril de 2020. Aniversario (24 años)

Recuerdo vital.
Jugamos y aprendimos.
Gran esperanza.


sábado, abril 11, 2020

Construir una aspiración de futuro inclusivo

¿Y qué aportar?
Velar por el conjunto.
La Fe en nosotros.


Comunicarse

La risa amiga.
Ampliar perspectiva.
Cuidar el vínculo.

Resignificar tropiezos

Limitaciones.
Poder Complementarse.
Humana música.

Hábitos

Comprometerse.
Superación diaria.
Más coherencia.

lunes, abril 06, 2020

Nazarín: el altruista al que veneran las prostitutas y niegan casi todos sus semejantes



Fuente de foto: filimin.es

Nazarín es una de las obras maestras de Luis Buñuel, que por cierto está disponible estos días en la plataforma YouTube. La película está inspirada en la novela del mismo nombre elaborada por Benito Pérez Galdós. La historia relata la historia de Nazarín (interpretado magistralmente por Paco Rabal), un sacerdote de comportamiento íntegro que vela por todas las personas de su vecindario, aún a riesgo de su propio bienestar, lo que queda de relieve en que le roban prácticamente todo lo que tiene y encima tiene que terminar abandonando su hogar porque se lo queman...

Tanta compasión acaba generando escuela y el sacerdote, que vive en una aldea a medio camino entre lo fantástico y verosímil, que mezcla el folclore mejicano con algunos empecinamientos del genio español, acaba siendo seguidas por dos meretrices (Rita Macedo y Marga López)
a las que ha inspirado con sus actos coherentes, repletos de humanidad.
Por el camino, la mayoría de las acciones del protagonista encuentran incomprensión o burla. Claro que eso no es óbice para que sus descarriadas admiradoras vayan tejiendo una mayor fe en la vida gracias al quijotismo místico de su protagonista y la ayuda desinteresada que va brindando a sus prójimos.


Fuente de foto


En tiempos del coronavirus, conmueve comprobar (y conectar) con esos abuelos nuestros que se dejaron (o que se la jugaban temeriamente sin 'mascarillas escudo') la vida ante plagas como la peste negra, aferrados a una variable protección divina y movidos por una necesidad diaria de sobrevivencia, que nos hermana con 'los que resuelven' actualmente en cada latido diario en numerosos pueblos y ciudades de África, América Latina y hasta Asia.


Fuente de foto: cinema 22


La película se ve del tirón. Se disfruta y hay algo conmovedor en la manera en que su protagonista se empeña en tender puentes entre sus principios y las personas a las que auxilia. La cinta sirve también para poner el foco en las injusticias sociales y ese grosero resorte de violencia a través del que los hombres de aquel tiempo (la peli está ambientada en el Méjico de principios del XX) trataban a las mujeres como ganado.

Pocas damas lloran, suplican y se alegran con el entusiasmo de esas rameras aztecas que llenan de claroscuros una película en la que, más allá de la religión, brilla el deseo inconmovible de Buñuel de conectar con la trascendencia. ¿Qué pasaría si un hombre común se acercara a la verdad de los actos de Cristo? De esa posibilidad versa esta entretenida y conmovedora historia.

domingo, abril 05, 2020

La solidaridad

Aprender juntos.
Tratar bien auténtico.
Vida que crece.


Óscar cumple 41

El cocinero.
De risas y delicias.
Y el cine que une.




Alfonso X El Sabio

Son las cantigas.
Escuela de Toledo.
Amplios saberes.

Reunir los sabios.
Impulsar castellano.
Ciencias diversas.




viernes, abril 03, 2020

Lazarillo de Tormes

La picardía.
Mala praxis de clérigos.
Honra y dignidad.

Fuente de foto: Wikipedia.org




jueves, abril 02, 2020

Intercomectados

Arena y agua.
Sufrimiento y ayuda.
Coral aliento.


miércoles, abril 01, 2020

Cine negro

Malos con carácter.
Polis con sus tormentas.
Corazón íntegro.