lunes, marzo 02, 2009

Mediocridad como antesala de la grandeza


(El Alta Gestión doblegó al MMT Estudiantes en un partido caracterizado por los desaciertos de ambos equipos. Brad Oleson lideró a los naranjas con otro partido para el asombro)

Existe un libro dictado por Larry Bird llamado Camino hacia al éxito que algún día perfectamente podrá prologar, en su versión ACB siglo XXI, Brad Oleson. En él, el genio de Indiana (señor Bird) disecciona un puñado de secretos del baloncesto. El libro consiste en la repetición de un mantra de cuatro o cinco consignas grabadas a fuego: humildad, respeto, inteligencia para ver al compañero mejor colocado, concentración defensiva para birlarle la posesión a tu adversario y, sobre todo, inteligencia y mucha determinación ganadora para emprender el movimiento de ataque más apropiado para cada momento. Todo enfocado a que tú mismo anotes la canasta decisiva que necesita tu equipo en ese momento hirviente que tanta magia genera en el deporte. Si se hace todo esto (que es como hablar de un universo), estaremos hablando de una estrella.

Y con partidos como el que protagonizó este domingo frente al MMT Estudiantes, Brad Oleson se gana esa consideración. El escolta alaskeño se fue hasta los 29 puntos, 3 rebotes y 3 asistencias en un partido lleno de valentía, acierto y momentos especiales.

Pero antes de que Oleson saliera a hombros del Fernando Martín (un decir) como si de Belmonte se tratara, como cuando el mítico torero conquistaba al público de las plazas de provincias, el Fuenla lo pasó bastante mal. El caso es que el equipo de Luis Guill completó uno de los partidos más pobres de la temporada. Por momentos, flojo en defensa y muy permisivo en el capítulo reboteador. Tanto que Carlos Suárez (7 rebotes ofensivos y 16 puntos) pareció la versión rediviva de Dennis Rodman.

El partido empezó mal para el Fuenla (2-9), pero supo enmendarse gracias al trabajo defensivo de la dupla argentina formada por Sandes y Mainoldi, que a día de hoy son un cheque al portador en la retaguardia naranja, en virtud de su entrega e inteligencia táctica para leer según que situaciones. Y los locales tomaron el timón del partido por cortesía de Nikoloz Tskhitisvili, cuya facilidad de acierto en el triple es inversamente proporcional a lo complicado que resulta decir su nombre con corrección.

No obstante, el Estu presentó mucha batalla. Compitió por cada centímetro de pista y llevó el encuentro a su escenario favorito: los ataques largos y densos, como una tertulia cinéfila de Garci y compañía. Nadie discute el valor de la apuesta. Pero es una clase de arte baloncestístico que paladean sobre todo los puristas del juego (o el arte).

Lo del Fuenla de este año es otra cosa. Algo así como una película de Spike Lee. Toneladas de acción (contraataques a espuertas), estilo directo en los diálogos (si te rascas la oreja, aprovecho para jugarme el triple) y un afán de trascendencia notable pero no grandilocuente (varios jugadores, y por primera vez Luis Guill en la rueda de prensa postpartido, hablan de jugar los play-off). Baloncesto, pues, que engancha al gran público, pero que también conecta con los entendidos; porque, a día de hoy, el Alta Gestión es la viva prueba de que el baloncesto ofensivo también sirve para ganar partidos. Salvando las distancias, el Fuenla es el equivalente a lo que significaban los Phoenix Suns de hace tres o cuatro años en la NBA.

En esa versión optimista del baloncesto, funciona también el acierto triplista de Mainoldi y la habilidad tiradora de Oleson. Ambos pusieron con ventaja al Fuenla al llegar al descanso (40-38). Pero por un rato ese guarismo pareció un espejismo. Porque el MMT pisó el acelerador en el tercer acto (8-20). Y casi deja sentenciado el encuentro. Lo hizo gracias a la voracidad de Suárez, la eficacia de Wideman en la pintura y la fluidez anotadora de Brewer.

Pero el aroma de tragedia no se consumó por varios motivos. El más importante, por la firme determinación de victoria que volvió a demostrar Bradley Scott Oleson por ganar el partido, concretada en su fundamentalismo triplista (5 de 7 en triples). A su lado, emergió la figura de un director sinfónico del caos llamado Kris Walters, que encuentra eficacia donde otros sólo ven desorden. La mejor noticia para los aficionados del Fuenla es que no está sólo. Primero, por la vibración de la hinchada, que dio vitaminas a su equipo cuando éste estaba moribundo. Y, después, por la eficaz defensa naranja en los tres últimos minutos del tiempo ordinario. También contribuyó, claro, cierto canguelo en los visitantes, que se bloquearon en ese tramo final de encuentro.

Así las cosas, el Fuenla se la jugó a tener la última posesión y Saúl Blanco anotó una canasta casi imposible, tras completar uno de sus habituales slalons de entrada a cesta.

La pelota entró con incertidumbre. Casi no lo hace. Pero el impulso del escolta ovetense tuvo premio y la prorroga fue un manto de flores para los locales. Los chicos de Casimiro se vinieron abajo, víctimas de su propio desánimo y de la facilidad triplista de los exteriores naranjas. El final sonó a final feliz para el Fuenla, que definitivamente está viviendo los mejores años de su trayectoria como club, consiguiendo conciliar victorias y espectáculo.

miércoles, febrero 25, 2009

Ya tenía pensado el regalo desde


Al principio,
mis venas suavemente cosidas
mecían a esos chicos
en unos atrevimientos
a lo alto del océano.

Copas
labios
prisas
tacto bocado despacio.
Le dicen mantel.

Ya no te acuerdas,
pero tus pies enjabonados
con mis cuerdas le dieron
dimensión a esa cabaña que hoy ignoras.

Ahora
mis músculos,
resecos y compactos,
aguardan a que el espejo de tus manos
concedan trance a esta mañana canción.

miércoles, febrero 18, 2009

Una noche con dos talentosos


Será este jueves, día 19 según el postromanus calendar. Justo en el momento en que el río marque las 20.30 en su melancolía de agua cansada. En ese momento, dentro de una gruta llamada OxígenoLíquido saldrán a escena tres personas con aspecto de asombrados.

Enfrente de ellos, habrá alguien. Quizá no muchos. Quizá curiosos. Posiblemente, habrán llegado a través de un dragón metálico que les dejó en una estación de paso para comer alfalfa (los dragones del siglo XXI buscan meterse en el menor número de problemas posibles). La estación se conoce como Noviciado. Una vez allí, evocaron a los románticos del XIX para acabar en la gruta, que emerge en una calle llamada Pez, número 40.

Uno de los desconocidos tiene 17 años. Es espigado y sus ojos lo conocen casi todo con un par de segundos de anticipación. Las chicas africanas lo adoran por su sentido del ritmo. Y de la pausa. En el lugar del que él viene, lo conocen como el Leo Messi de los versos.

El otro de los desconocidos suma medio siglo y parece un estudiante a punto de comerse la noche. Por suerte, hace ya tiempo que lo hizo (el mundo) y ahora se conforma con llenar la imaginación de los desconocidos con palabras medio ignotas que cubren de sugerencia los cuellos de las asistentes. Por si fuera poco, el hombre es exceso en la generosidad.

El tercer diletante sonríe con la alegría de un pescador. Le encanta cambiar cromos estelares con sus amigas las buscadoras. Como ellas, busca sencillas (palabras) para un mundo desafiante y cálido, dependiendo del momento y el recuerdo. También disfruta del instante. Sobre todo, de la suerte de que el río les haya prestado su celebración para montar esta fiesta.

lunes, febrero 16, 2009

Constelación de prometernos


Ya ves
Ya ves
Ya ves, azul

Y sentir que sí, que sí, que sí

Aspirar tu constelación de deseos
y prometernos uvas

Una vez, una vez, una vez
Y otra vez, otra vez, otra vez

ya lo dijo la chica argentina:

Vida pez

miércoles, febrero 11, 2009

Con este boli podrás nombrar el firmamento


El niño llama borracho casi borracho
a cada habitante de su acera.
Su madre es perplejidad y asombro.
Pero si se distrae
si se distrae
no podrá ponernos a tiempo la paella.

Es Granada y el cielo dice que estoy casi
(cansado).

El peque se llama Jose.
No cae simpático a la primera. Ni a la cuarta.
Pero se gana el afecto de uno de los marinos.

Sus palabras son una imaginación de discurso.
Hace viento también alegría aquí dentro.

Jose casi saca un ojo, o cuatro,
por el atrevimiento de una tirada.
La peonza siempre tiene sus propias razones.

Jose ríe casi por cualquier ocurrencia.
Es una pregunta con los pies de velocista.

El miradas gastado le regala lo
imprescindible para el viaje:
un boli
algunos cromos
y una dedicación: tú pregunta.

El café es gratis.
La ilusión también.

domingo, febrero 08, 2009

Niño llama niño


¿Sabes un secreto?
Apenas tienes estatua aura.
Eso es, estatura.

Si quiera para ser jugador de pie bola.
Tampoco pelo casi tienes.

Eres desordenado medio creando.

Por secreto, me caes bien.
Me gusta tu risa mezclada con la de Luna.
O cómo arropas a tu madre cuando el invierno se desconcentra.
Aunque lo mejor sea me incluyes como si ya estuviera aquí.

miércoles, febrero 04, 2009

Forma surf de hacer rock


Érase el que una vez paradisiaba.
Día baile y agitaba agitaba.
Y mueblados momentos mecía.
Loqueció de vibración pero, magia.

Ah, sí, pruébame, dulce, estas palabras.
Las palabras silbaban funcionaban.
Pensaba en lobo y vivía suave.
Dicción en el emblema de sus flores.

Y algo mejor: la lumbre de un ritmo.
Compases para ya nuestro tiempo.

lunes, febrero 02, 2009

Cuando los triples se aciertan tras encender un puro


(El Alta Gestión igualó el récord histórico de la ACB de triples anotados en un solo partido (18) para ganar con holgura al CAI Zaragoza en un partido caracterizado por el talento colectivo de los locales)

El peor día de la temporada de Oleson (8 puntos, 4 asistencias y 2 rebotes) es una buena actuación para la mayoría de los jugadores de la ACB. Sin embargo, la lógica de un manual apuntaría a que si tu equipo es modesto y se deja alumbrar fundamentalmente por tu mejor jugador, si éste no tiene su día puedes echarte a temblar.

Pero esas son elucubraciones de los teóricos. El Fuenla de esta temporada prefiere la práctica de las cosas bien hechas en el día a día. Lo concreto. Y a esa lógica de aciertos, consecuencia de acciones elaboradas, responde el fantástico registro que este domingo lograron los naranjas: 18 aciertos desde más allá de 6,25, una cifra que iguala el récord colectivo de la liga. Los maños del recién estrenado técnico Alberto Angulo (antigua gloria triplista del baloncesto nacional, casualidades) apenas pudieron sacar el paraguas para protegerse de tanta inspiración fuenlabreña.

Liderando esas acciones de descaro y puntería estuvieron Mainoldi y Tskitishvili, autores de cuatro triples cada uno. De todos modos, los tiros de tres fueron la evidencia. La diferencia entre ambas escuadras se fraguó desde el principio. El Fuenla fue fiel a su estilo de juego: descarado, fácil y atractivo. Mientras que el CAI se dejó llevar el desánimo en cuanto cayó en la cuenta de que no iba a ser nada sencillo traspasar el muro de hormigón defensivo planteado por Guill y sus chicos.

El Fuenla jugó a placer, ésa es la realidad. Y el CAI tampoco hizo mucho para que se sintiera incómodo. Es como si le das a Will Smith un teatro abarrotado de gente para que escenifique algunos monólogos de cosecha propia en plena noche berlinesa. Las risas y el espectáculo acabarán surgiendo con naturalidad.

Algo parecido le ocurrió al Fuenla, que encontró respuestas de todos los colores. Por ejemplo, una roca en la pintura, pleno de forma, cuyo nombre es Antonio Bueno Delgado (12 puntos y 4 rebotes). Para hacerle más fácil el trabajo, Tskitishvili celebró su flamante renovación abriendo la zona con 14 puntos (4 de 6 triples). Sus canastas concretan la realidad de este partido: un agradable momento de relajación y triunfo para los locales.

Por un lado, el Fuenla hilvanó muy bien sus ataques, dando los pases necesarios para que sus tiradores encontraran posiciones cómodas de tiro. Por otro, la tendencia al descontrol de los visitantes (ansiedad, camino asegurado al fracaso cuando uno tiene urgencias) generó mayores espacios para los fuenlabreños. En la página oficial de la liga, acb.com, hay un video donde quedan consignados los 18 triples naranjas. Pues bien, prácticamente en todos los jugadores de Guill tuvieron tiempo para encenderse el puro y saborear el primer sorbo de una copa de Balleys antes de probar el acierto desde la larga distancia.

La consecuencia de todo esto es que el partido se convirtió en un tobogán de facilidades para los madrileños. El primer acto fue toda una demostración de poderío local: 33-16. A partir de ahí, el resto de choque fue un continuo remar cuesta abajo, amparados en el multitalento de Saúl y Walters y la garra y los intangibles de Sandes y Mainoldi.
Por parte maña, apenas si hubo un poco de insurrección de parte de Rubén Garcés en la pintura y, ya en la segunda parte, las genialidades que se empeñó en improvisar Quinteros para mantener medianamente a flote a su equipo. La energía de ambos sirvió para igualar la contienda en los parciales de los dos cuartos intermedios. Pero el último acto confirmó la tendencia ganadora de los anfitriones.

Sea como fuere, el signo del partido ya estaba definido: una celebración del baloncesto ofensivo. La seña de identidad del Fuenla de este año. Como colofón a tanta desinhibición anotadora, quedó el triple con suspense (su tiro pegó en la parte interior del aro antes de entrar) de Nacho Guigou, el canterano tinerfeño que sigue creciendo con un equipo que no se cansa de repartir caramelos y afianza su candidatura a los play off (octavo en la tabla y con una victoria de ventaja sobre Ricoh Manresa y Iurbentia Bilbao, noveno y décimo respectivamente).

miércoles, enero 28, 2009

Nueva York, doce de la mañana


Nueva York, doce de la mañana

tu abrigo, cariño


Tatuaje

rubia

invita

desconcierta



Aproximación

sentimiento

todavía

reparación



Tú

me

das

hambre

jueves, enero 22, 2009

Una victoria para empezar a creérselo




(El Alta Gestión derrotó al Pamesa en un partido que gobernó de costa a costa, gracias a su eficacia defensiva y el acierto anotador de Brad Oleson y Antonio Bueno)

Algunos momentos sirven para certificar un cambio. El Alta Gestión vivió su particular confirmación en la excelencia de la ACB este miércoles, con un partido lleno de aciertos defensivos y caracterizado por la efervescencia anotadora de su mejor pistolero, Brad Oleson, que cada jornada se reivindica con más motivos como el mejor anotador de la competición, y el corazón y talento de Antonio Bueno, que este año está jugando su mejor temporada en la ACB.

El partido empezó de cine para los locales. Los naranjas se anticipaban a los taronjas prácticamente en cada defensa exterior, leyendo con acierto las líneas de pase. Cuando los fuenlabreños hacen eso, el baloncesto se vuelve un espectáculo difícil de superar. Algo así se piensa viendo en acción a un ultramotivado Vuk Radivojevic, que en los últimos partidos está pidiendo a gritos más protagonismo en su equipo. En sólo 12 minutos de acción, el serbio tuvo tiempo para anotar 6 puntos y sumar 9 de valoración.

En esa defensa también fueron clave los mejores carteristas locales: Ferrán (2 robos), Oleson (1) y Saúl (1). Sin embargo, toda esa buena onda se pudo haber ido al garete en el minuto 2, cuando Kris Walters se dio un golpetazo contra el suelo, impactando su cabeza contra éste. Por suerte, todo quedo en un susto. Aunque ayer pasó la noche en el hospital, donde le realizaron diversas pruebas médicas para determinar la gravedad de su lesión.

En tiempos de incertidumbre, ninguna receta mejor que aquella que mezcla el talento y la constancia en la entrega. Esas fueron las claves del triunfo local. Oleson tardó en carburar, pero cuando lo hizo fue simplemente imbatible, sobre todo en las entradas a canasta. Al final del partido, lucía una hoja de servicios que, para un republicano confeso como él, ni el mismo Rambo podría haber exhibido en sus mejores tiempos. Bromas aparte, tiene mérito que sin salir de inicio en el quinteto titular terminara con 23 puntos, 2 asistencias y 1 rebote.

Claro que no estuvo solo. Saúl se reivindicó como chico maravilla para hacerlo casi todo bien: 5 asistencias, 6 rebotes y 12 puntos. Entretanto, Antonio Bueno se hinchaba a hacer fácil el baloncesto en la pintura, así hasta sumar 8 de sus 20 puntos en forma de mate. Hubo una acción simplemente sensacional, protagonizada por el tío Vuk, quien robó una pelota, se puso en modo supersónico y, cuando llegó a la cesta, se dejó genial para asistir al pívot vallecano con una manoletina. Cortesía que Bueno celebro machacando el aro con la misma energía con la que dicen que emplea Madonna cuando cuida sus 50 inviernos con clases de pilates.

El caso es que el Fuenla ganó todos los parciales del encuentro. Pero fue en la primera mitad cuando cogió la ventaja importante (39-28). Después se dedicó a gestionar esa renta con elegancia y desparpajo. Amparados también en la dirección Ferrán López, que firmó el mejor partido de la temporada para compatibilizar 11 puntos, 4 asistencias, 3 rebotes y los ya mencionados 2 robos. Enfrente, al Pamesa nunca le faltó actitud, pero derrochó fallos por todos los lados. A la cabeza, Douglas, que sólo embocó uno de los 8 tiros que probó. Eso sí, a los toronjas les queda el consuelo de pensar que tienen un tipo con mucha clase, que pronto puede ser un superclase, llamado Rafa Martínez (11 puntos y 3 rebotes) y el orgullo de Nielsen (12 puntos y 3 rebotes).

Sea como fuere, la impronta general del encuentro fue ver a los poco más de 4.800 espectadores que acudieron al partido festejando el noveno triunfo de un equipo que por fin, en el sentido positivo de la expresión, empieza a creérselo. Empieza a creerse que su talento y ambición les pueden llevar verdaderamente lejos.

lunes, enero 19, 2009

Enfado y lucidez de un sabio solar


A sus 68 años,
permanece en
un despacho
abarrotado de
peligros.

Peligro,
algo
se acerca.

¿Qué significa heredado?

Para mí: aire limpio,
agua sin marcas,
tierra y bosques sanos.
Llámalo
libre diversa vida.

Ya sabes,
es necesario
volver a
las esencias.

En este mundo
las noticias viajan
(también con lucidez).

¿Solución?
Debe haber
convergencia en
los niveles de vida.

¿Opuesto?
Este momento
donde asustados
mandos exploran
brecha terrorismo,
brecha hambre,
brecha sufrimiento…

No te preocupes,
tengo horrores que
ni tu imaginación
imagina.

Ah,
ya hemos abusado demasiado de
la naturaleza.
Aprende a decir no.
No a las duchas de media hora.
No a los desorbitados aires (acondicionados).
No a la calefacción injustificada.
No a las multiplicaciones del egoísmo.

Todos sabemos como empieza-arriba esa tabla.

Pero no, explico, renuncies a lo bueno obtenido
con, desde, por progreso, progresa, piensa.

¿Qué cómo tú puedes?
Piensa en ese filete.

Ese filete pasado servido con una sonrisa solar
por la chica que revolucionaba la plata del río.

Coche.
Destello.

Para comer ese filete,
este filete con pasado de
vaca ociosa y libertina,
se han consumido una
cantidad asombrosa
de forestación y energía
en muy mejorables figroríficos.

Los más pobres,
aún más damnificados,
no perdonarán.
Habrá convulsiones y guerras.

¿Otras soluciones?
Desarrollo rural
en lugar de artificialidad masiva.

¿España?
Ella necesita mucho bucea,
precisa su propia energía,
necesita mucha nueva agua.

¿África?
(me gustan los nombres femeninos)
Si sigue deteriorándose sus condiciones,
no habrá ejército ni miedo ni egoísmo
que detenga su entrada asalto en tu casa.

Véndete.

Trabajamos con transparencia y
elegimos a los mejores.

Así que temprano que tarde
los apóstoles del negacionismo
tendrán que mudarse a otro planeta.

Cabecea con una, parece,
sonrisa cervecera.

¿La verdad?
Soy optimista,
pero tenemos muy poco tiempo.

(Georgina Higueras preguntó a Rajendra Pachauri
-gracias muchas a los dos-
y las musas me propusieron la sugerencia de unas
palabras tentadoramente desordenadas en su belleza).

domingo, enero 11, 2009

Momentos de alguna adolescente


Esta mañana
viajo
con una íntima
decisión de
convertirme en
persona
(por fin).

De repente, veo a unos padres
que muestran en su rostros multiétnicos
la universal caligrafía del cansancio.

También dormitan,
sugeridos en sus cabezas,
repentinamente siamesas,
dos jóvenes de noche etílica
(y van doce dice el tío Shakespeare).

Me llama,
en el asiento de enfrente,
la chica, 16 o 17 años,
ah, parecer más jóvenes.

Totalmente absorta.
Absor-viendo.

Talla con sus preciosos ojos
la corteza de su móvil.

Mientras,
sus dos pulgares interpretan
una frenética danza sobre el
exhausto teclado.

Fantaseo; quizá escribo una novela en su móvil:

romnaces contrariados, padres ausentes,
amigas que murieron o traicionaron.
Adulterios con triste final.

Historias que son leídas inmediatamente
y, lo que es más importante,
modificadas según las sugerencias de
la gente que me leerá.

Pero, no, son sus textos.

Esas palabras están aliviando a otras adolescentes pasivas.
Chicas pasivas centradas en sus destinos individuales.

Observando teclear a ese ángel anónimo, recuerdo
recuerdo
sí, me tambaleo.

Cuando llego a mi estación,
la chica sigue tecleando.

(Con agradecimiento especial a Manuel Rodríguez Rivero, que
me prestó sus palabras para mirar con nitidez en aquel vagón).

martes, enero 06, 2009

Y ese día adelantábamos el amanecer


Las voces de la caja fácil
aventuran sinfonías de
luces interiores.

Las sonrisas hacen de
embajadores de la sorpresa.

Todo parece posible.
Y se mejoran las expectativas.

Aunque sólo sea
porque cada invierno
los sabios improvisan
mejor.

Enfrente de mí,
veo a una emperatriz
adorable en su asombro.

Y a un adulto
que reestrena la elegancia
de la generosidad.

Llueve memoria,
también brilla el
agradecimiento
de (para la batalla)
nuevos amuletos;
rescatados por
la gente que
tiene tiempo mejor
para pensarte.

lunes, enero 05, 2009

El tapón como metáfora de un espíritu ganador


(El Alta Gestión se impuso in extremis al Iurbentia Bilbao (88-86) gracias a su acierto puntual, encarnado por Oleson y Walters, y a su capacidad de resistencia, personificada por Sandes)

Algunos partidos quedan definidos por una acción. Después de atravesar una montana rusa de rendimiento, el Fuenla perdió la última posesión del partido. Ferrán erró el pase, descompensado como estaba en el aire, y Javi Salgado encaró el aro fuenlabreño con la confianza que le daba el saberse el mejor jugador bilbaíno del encuentro. Justo en ese momento, el pequeño base de Santuxo se lanzó sobre el aro como un ewok que tiene a tiro un soldado de la guardia imperial de Darth Wader; todo parecía a punto para la prorroga.

Pero no. Ahí enfrente, con la misma energía que Salgado, pero con unos cuantos centímetros más, emergió un alero con mensaje de resurrección llamado Matías Sandes, que volvió a demostrar que esta temporada está dispuesto a hacer grandes cosas gracias a una increíble intensidad en todas las facetas del juego.

El resto de la coreografía ambiental sonó a vieja buena historia fuenlabreña. Los jugadores celebrando el triunfo, apiñados en el centro de la pista, y la gente entregada a la fiesta. Y sí, el Pabellón Fernando Martín se volvió a llenar (5.700 espectadores dice la estadística oficial). Y no fue a causa de la presencia de unos de los equipos punteros de la competición.

Más bien, se debió a un triple eje lleno de inteligencia y corazón: el club regaló una entrada a cada uno de los abonados que así lo quisieran, el partido se jugó el sábado por la tarde (que es cuando la masa social fuenlabreña mejor se moviliza) y, por supuesto, el arte y la pasión que despliegan este año los jugadores naranjas sobre la cancha.

No obstante, el pasado sábado el Alta Gestión completó uno de los partidos más irregulares de todo el curso. Mérito también del Iurbentia, que realizó una defensa llena inteligencia táctica y entrega. En esa línea, la primera mitad del encuentro estuvo gobernada por la voracidad anotadora y reboteadora de de Marco Banic (10 puntos y 7 rebotes en ese periodo), que sin embargo se borró a partir de entonces. Quizá le entró la vena poética y se acordó de aquello que decía Neruda de que las estrellas que brillan con más intensidad duran la mitad de tiempo. Sea como fuere, entre él, Guardia, que estuvo de notable alto en su vuelta a la cancha que lo celebró durante ocho temporadas, y Salgado guiaron al equipo vasco hacia algunas ventajas frecuentes en el marcador.

Sin embargo, éstas no se concretaron en el parcial de la primera mitad que ganó el Fuenla (40-39) merced al día inspirado de Walters (18 puntos sin fallo) y la mejor versión de Oleson (25 puntos, 4 asistencias y 2 recuperaciones), que, ausente de nuevo Saúl, decidió dar no uno sino dos pasos hacia delante y acaparar buena parte del protagonismo ofensivo de los locales. A su lado, no había mucho más positivo que reseñar en el capítulo de ataque. Si acaso, la intensidad reboteadora en las dos orillas del juego de Matías Sandes (11 rebotes para un chico que apenas sobrepasa los dos metros). También pueden llamarlo hambre de gloria.

Así las cosas, el tercer cuarto se pareció a un certificado de definición para los chicos de Luis Guill, quienes se desordenaron más que nunca en ataque (eso sí, Peter John dio la cara con un arranque muy acertado). Por el contrario, el Iurbentia se fió a la inteligencia competitiva de Javi Salgdo, que robó balones, se hinchó a convertir canastas que desafían la lógica de los tratados de gravedad y, ya puestos, tuvo tiempo para dar asistencias cómodas para que Luke Recker afinara su mirilla de acierto triplista.

El caso es que el equipo naranja llegó a estar ocho puntos por debajo (57-65). Una situación así sólo se revierte con grandes dosis de amor propio y determinación ganadora. Y de eso sabe un rato Brad Oleson, que alega timidez para explicar que, tras varios años, todavía no haya aprendido castellano pero que no tiene ningún rubor en colgarse del aro a la menor ocasión. Como por ejemplo hizo tras recibir un perspicaz pase de Matías Sandes, que le permitió ganar la espalda a su defensor para recordarnos que su ADN es el de un jugador pata negra dentro de la competición.

Entre su acierto, el de Bueno y Mainoldi, que despertaron en el tramo final del encuentro, y la garra de Sandes el equipo le dio la vuelta la tortilla. Lo hizo gracias a una defensa que rozó el límite de la legalidad y el entusiasmo de un público que convirtió en el Fernando Martín en un pasaje en el infierno para los árbitros y los jugadores del Iurbentia.

Luego llegó el final feliz y la confirmación de que Matías Sandes es, a día de hoy, la mejor metáfora del momento dulce que vive el Fuenla. Humilde, sí, pero con suficiente talento y ambición como para empezar a ser importante desde ya. Este sábado, frente al Real Madrid, con los focos de TVE, a lo mejor el equipo firma lo que sería un histórico pasaje para disputar la Copa del Rey. Lástima que dependa de terceros.

jueves, enero 01, 2009

Enamoradas de Barcelona


Están a las faldas de un año nuevo
y me piden que apriete el botón.

Apriétalo.
Pero no te lo cargues
(y ríe,
debajo del dragón
y buscamos en el bolsillo).

No te conoceré
(no te conozco)
y recorro la ciudad
evocando tus rasgos,
cada uno de tus descuidos,
el modo en que muerdes.

Me gusta verte comer.
Aunque sea desde una distancia oriental.

Me preguntas,
te pregunto.

Cuando te levantas de la mesa
me hablas de un lugar que ni me suena.

Eres más alta de lo que esperaba.
Ella es más como de mi tamaño.
En realidad, eso como que importa
poco. Tan poco.

Me importa esa alegría lenta,
esa elegancia de ignorar el novio.

Tu vibración de mujer isla
sonriendo también ha acabado
empezando la ciudad.

martes, diciembre 30, 2008

La invencible tarea de enfrentarse a una estrella de rock


(El Alta Gestión acarició la victoria ante el DKV Joventut (86-84) en un partido en el que desplegó momentos de gran brillantez. Pero la magia de Ricky Rubio decantó la balanza a favor de los verdinegros)

Ricky Rubio ha llegado a tal punto de fama que la gente le conoce no ya por su nombre de pila, sino por su apodo. Ricky, el genio adolescente. Ricky, el chico humilde del Masnou. Ricky, ese joven talento que rompió la cintura a Jason Kidd en los Juegos Olímpicos. Son sólo unas estampas que hablan de la magnitud de un jugador que no deja de crecer conforme afronta retos.

Este verano se consolidó a los ojos del mundo con una actuación sobresaliente en la cita más exigente del deporte. Pero Pekín significó también un duro peaje para este proyecto-realidad de estrella planetaria. Se fastidió la muñeca. Con una fractura de consideración que le ha tenido dos meses fuera de las canchas.

En sus primeros choques de esta temporada, Rubio dejó destellos de su clase. Pero fue este domingo frente al Alta Gestión, cuando confirmó que ha vuelto para seguir fascinando. O, para ser más exactos, para (ausente ya Rudy) empezar a gobernar la liga en primera persona. Lástima que escogiera como victimas a los chicos de Luis Guill, porque éstos desarrollaron un partido para el recuerdo. Sobresaliente en muchos tramos.

El técnico fuenlabreño señaló tras el partido una de las claves que acrecientan, si cabe, el mérito de la faena naranja. “Hemos jugado sin el jugador que más minutos disputa de toda la ACB, Saúl Blanco. Y aún así hemos rozado la victoria. Cuando juegas un partido tan bien, sólo puedes felicitar a tus jugadores”.

¿Y qué faltó para sellar la victoria? Un poco de suerte, seguro. Y un antídoto para evitar la enloquecida defensa verdinegra, también. El caso es que el Fuenla, por esta vez, escogió un tempo relativamente lento para desplegar su juego. Ataques bastante elaborados, aunque con el contraataque siempre como primera opción, y unas interesantes variantes zonales, hicieron posible un escenario ganador para los madrileños a mediados del tercer cuarto. Gracias a los triples de Sandes (dos) y Walters (otros dos) en ese acto, el Fuenla cobró una ventaja de 12 puntos (47-59, min. 27).
El milagro parecía posible. Y el silencio del Pabellón Olímpico, también.

Algo poco probable cuando despegó el partido y la gente, que abarrotaba su cancha (acudieron 8.300 espectadores), se volvía loca con cada acción del redebutante Moiso (que anotó 15 puntos sin fallo) y los destellos de genialidad de Rubio (que se fue hasta los 30 puntos de valoración, tras sumar 16 puntos y 6 asistencias).

Pero el Fuenla se sobrepuso a toda esa adversidad ambiental y técnica. Fue fiel a si mismo y Walters enseñaba a la mínima ocasión como dar pases de beisbol como principio de éxito en un contraataque. Y Skhitisivili u Oleson de cómo culminarlos con acierto. Al tiempo, Matías Sandes ofrecía la mejor versión de toda su carrera deportiva. Se parecía a su lado guerrillero de esta temporada (taponando y reboteando como un lobo) y se reinventaba en ataque, anotando el 100% (3 de 3) de los triples que probaba, alternando ese acierto con movimientos muy eficaces en el poste bajo. Lo cual no deja de ser reseñable cuando ni siquiera los pivots de hoy día se animan a realizar esa clase de maniobras. Suena a exageración, pero no, el Fuenla rozó su perfección.

Como prueba, otro partido para el elogio de Radivojevic, muy entonado en los minutos que dispuso. Sea como fuere, el DKV reaccionó. Lo hizo a lomos de una defensa frenética por toda la cancha, liderada por sus canteranos: Pau Ribas, Ricky Rubio y Pere Tomas. También gracias al superlativo acierto de Ribas en el último acto (13 puntos sólo en ese periodo), la puntería de Mallet (4 triples) y el aura de Rubio, que forzó hasta ocho faltas personales.

En esos momentos, el Fuenla se dio cuenta de que no jugaba contra un equipo, sino contra el prestigio envolvente de una estrella de rock. Un chico de apenas 18 años que tiene un club de fans masificado, que recibe peticiones de entrevistas de lugares tan ajenos al baloncesto como Japón y cuya biografía se saben algunas de las estrellas más ególatras de la NBA. Con este panorama, se perdona un poco mejor la actitud sobreprotectora (se pitaron algunas faltas que sencillamente no eran) hacia el genio de El Masnou por parte de los árbitros.

Aún así, el Fuenla no se resignó a su destino de telonero. Oleson y Bueno se colmaron de corazón y acierto para volver a poner otra vez por delante al Fuenla a mediados del último cuarto. Pero no fue suficiente. Ricky dibujó canastas donde no las había (con hasta tres cambios de orientación y ritmo en una misma penetración), también pases inesperados que alimentaban al voraz Moiso. Y, a su lado, Ribas se convertía en una pesadilla en ataque y en defensa, neutralizando a Oleson en los últimos minutos del encuentro.

Ambos canteranos le birlaron al alaskeño la última posesión naranja, ésa que hubiera podido cuajar en el merecido sello a un partido increíble. Posiblemente, el mejor de la temporada.

miércoles, diciembre 24, 2008

El que no pide explicaciones

(retrato de un hombre
que ordena mundos)

Cara de boxeador optimista,
sí, optimista
como aquel antiguo camarero
que apuraba el placer de su
chica entre
esculturas de jamón ibérico.

Sin dobleces, con cordialidad,
pero con claridad de emociones.
Como si su vida fuera uno de
esos lagos salvajemente saludables
del medio antártico argentino.

Su discurso sencillo mece a un tío
con la broma preparada para
cualquier contingencia.

Algunas de las miradas de su discurso
valen como partitura de un poema.

“Se tarda en apreciar los matices.
Admiro la forma más precisa posible
y encontraré la mejor combinación
que defina un sentimiento.

Comunico con un gesto.
Y todo se entiende.
Bueno, lo intento.

Me voy haciendo amigo del silencio.
Soy el que no pide explicaciones.

El que no pide explicaciones

Me gusta la verdad.
Y decir la verdad.

También la mirada de ella,
aunque pocas veces
diga la verdad.

¿Los intolerantes?
Prefiero ser más directo y
llamarles cabezas de odio.

Eso se entiende mejor.

¿Mi tarjeta?

Prefiero actualizarme con miedo a
quedarme tranquilo con mi defecto”.

Dicen que los hombres tranquilos
de mi cuidad no son una ensoñación
de un irlandés talentoso y bebedor.

El que yo conozco se llama Fernando.
Y es un tío inexplicablemente educado.
Y divertido.
Si quisiera, podría matarnos a todos.

Por suerte, los hombres tranquilos
de mi ciudad prefieren un par
de tragos secos y la calidez de su
mujer en el cuarto de vivir.

(Para Fernando,
amigo ingeniero
al que conocí un
martes de Lavapiés)

martes, diciembre 23, 2008

Mi primera cesta de navidad


A veces la realidad se parece a mi estado de ánimo.

El otro día llegó una chica rubia,
muy rubia,
y me dio una cena de navidad.
En realidad eran unas cenas.

¿Y esto?
Por aprender a cenarte el mundo despacio.

Pero si yo ahora vivo (me la gano) de día
haciendo como que escucho
o como que escribo
o como que oriento
o, esto es verdad, dejándome terminar.

Yo, ahora, trabajo, fumo,
me pierdo, a veces también encuentro,
cuando la luz del día
plasma su llanto silencioso
en los ventanales de mi restaurante favorito.
Sí, favorito.

Ya, sonrió ella.
Pero tu a mi no me engañas.
Tu alma se preserva de noche.
Ahí es cuando tus besos no son de rutina.

Me quedé de piedra.
No sabía qué decirle.
Me habían pillado con verbo
de helados de contrabando.

Y. por el camino,
había cambiado de crear problemas
a crear oportunidades,

Suena pretencioso.
Pero, créeme,
casi me dejo la piel en el intento.

Lo sé, cariño.

Por eso,
las mujeres del mar suizo
me han dado esta cesta
con tu nombre.

Llegué a casa,
contento,
también cansado.

Y abatí la cesta sobre uno de los sillones.

Ahí dentro había de todo.
Un vino blanco con el que
temblaré junto a la estudiante de Milán.

También uno tinto para ponerme melancólico,
mientras el corazón me hierve de autocompasión.

Encontré, incluso,
dos o tres cajas de turrón de chocolate,
y una del duro,
con el que evocaré mi país
y pediré para que todos los niños del globo
encuentren el suyo.

Mi país son mis padres,
también mis tías,
qué decir de mi hermano
y mis amigos.

Mi país es mi gente cuando levanto una copa
con ellos,
desde ellos y para ellos.
Cuando tiro por el desague los venenos cotidianos.

Mi país es la celebración de una anécdota,
la risa de una broma cualquiera de un
momento cualquiera.

Mi país es una celebración.
Mi país es mi gente.

Para ellos guardo este cava que,
como todos los principios,
celebraré esta noche junto
a mi madre y hermano
cuando el cielo se llene de deseos.

lunes, diciembre 22, 2008

Esencial


Cuando gobernamos eso
le quitamos la aventura,
también la agilidad,
a nuestra alma.

Eso es una palabra muy salvaje
también muy variable.

Después vino la alegría,
la generosidad de un guiso,
y toda esa calidez dosificada
como lugar de despegue.

El lunes tenía cara de pruébame.
Y muchos de los nuestros
aprendieron en la pelea.

También en la calma y el orgullo.

Pero volvió la aniquilación fraterna,
con la constancia de un lobo
que mastica las miradas de la noche.

Por suerte,
luego arquitectura de tibios
desencantos. Hola, encanto.

Camino con el grupo.
Y duermo despierto con
el ritmo de esta gelidez.

En aquel lugar,
la gente me ignorará en voz alta.

En aquel lugar,
mis hijos serán
(y conseguiré que sean).
Tiempo.
Dame tu tiempo.

Pendiente de tu risa y
tus elegancias.

Con elegancia y futuro,
me apretaste en aquel
bote de dedicación furtiva.

Pero mi identidad ya ha caducado.
Llámalo cambio.

El viejo me hablo del sí del fluyente
(de acuerdo, venía de unos cuantos
copos de desorientación y miedo)
y empecé a celebrar la diversidad.
Empezando por la de mi biografía.

Eso es.
Nómada como abuelo cazador.
Vaciado como hombre lucha.
Sin ganas de recuerdo
sin fuerzas de futuro.

Tampoco cariño de álbum.
Y llueven renuncias.

Por suerte,
me queda el milagro
de tu tacto.

Nuestra alegría intima.
Y así hasta volver a terminarnos.
Puede que también indestructible.
Aunque sea por un rato.

Eso como
orgullo de pastor pirenaico.

Soy nómada.
Era casa.
Paciencia,
porque
seremos alegría.

jueves, diciembre 11, 2008

El loco era Rocinante


Pelo de nieve
y la mirada de océano.

Te creería si dijeses
es construcción de trabajo en Varsovia.

Pero creció, se torció y ha sido feliz en Carabanchel.

El otro día descubrí que es Quijote.
Pero lo mejor será que se corra la noticia.
Que no se corra.
Todavía.

Quijote es bullanguero y habla en el curro
como habla en el barrio.

Su Rocinante, hijo de este tiempo, ya no piensa.
Tampoco bufa.
Aunque se le parece.
Y gasta mejor dibujo.

Gracias a Rocinante se ha pegado unas hostias
de competición contra los muros
y, secreto, ha hecho la puesta a punto en la
lencería de algunas de sus cautivas.

Rocinante, rocinante es rápido, más impaciente
que aquel mesetario.
Rocinante siglo XXI se mearía ahora
en las amapolas del Toboso.

Rocinante es el loco de este tiempo, sí.
Pasa de atascos.
Y enloquece a las mujeres.
Rocinante today no es un caballo.
Tampoco imaginación de escritor.

Si acaso,
leopardo musculado para esta tribu.

Y su Quijote,
caballero extravagante del 21,
se ha matizado el alma.

Sustituye la comida por cigarrillos,
sigue riendo a destiempo
y mezcla la jerga de un catedrátio con la de un broncas.

También tiene para vacilar a Humberto Eco
o dosificarle las dudas a la computadora.

El Quijote de nuestro tiempo nunca escribirá un libro.

A cambio, consume una dieta
donde se confunden
filosofías del futuro
y regiones del desencanto.

Algo como tener siempre la broma a punto.

lunes, diciembre 08, 2008

Era pelirroja y la mirada de elegancia

Me encanta cómo te mueves.
Le das ritmo a la noche.

(sonrisa)
¿Dónde estabas tú?

mirándote

gracias, pero no hay para tanto.

¿te lo has pasado bien?
desde luego

Creo que sí es para tanto

todos nos queremos dejar llevar.
A veces nos dejamos llevar.

Pero para hacer movimiento como tú
hace talento especial tienes

No sé, algo como que cuerpo es tu ritmo.

Muchas sonrisas, de verdad.


Pareja de invitaciones
y una de dime algo.

Sounds de tus ojos mezclando

(y la planta de los fuera de sitio).

sábado, diciembre 06, 2008

Ojos de irlandesa y cuerpo de cazadora


No es que sea belleza. Que lo es.
Es su manera de moverse.

domingo, noviembre 30, 2008

Una victoria para la leyenda de decenas de jóvenes




(El Alta Gestión apabulló al Bruesa en el mejor partido de la temporada, con una exhibición ofensiva liderada por Saúl y Oleson, y batió su récord global de valoración)




Una pareja de recién treintañeros, recién mudados a Fuenlabrada, se preguntan de dónde viene el estruendo que surge un par de calles más allá. Muy cerca del centro comercial donde van a cambiar unos guantes, sucede el estallido de júbilo.

Justo entonces, se cruza con ellos un despistado que les pregunta cómo puede ir hasta la discoteca Fabrik. Y, por un momento, la comparación parece pertinente. No es descabellado imaginarse un concierto improvisado de música electrónica.

En ese momento, la práctica totalidad de la gente congregada en el Pabellón Fernando Martín, 5.080 espectadores, está en pie. Y tributan una emocionante ovación, salpicada de gritos y silbidos, a su gente. Para llegar hasta ese final de feliz han pasado unas cuantas cosas que darían para una película. Por de pronto, más de la mitad del equipo fuenlabreño ha tenido que superar una gastroenteritis, esa enfermedad vírica que deja para el arrastre a una persona cualquiera. Pero estos chicos están hechos de otra pasta.

Por eso no se alarman cuando el Bruesa de San Sebastián cobra la delantera en el marcador durante el primer cuarto (22-24). Hay intercambio de golpes y un treintañero debutante en la ACB, Isaac López, cose a canastas a su rival. Enfrente, Saúl Blanco, se pone el traje de jugón y empieza a elaborar su particular monumento a la perfección (al final de partido: 7 de 7 en tiros de 2, 1 de 1 en triples y 4 de 4 en tiros libres).

El partido se parece a una fiesta de cumpleaños. Hay caramelos para todos. Pero para conseguirlos, claro, hay que dar un paso adelante. De eso sabe un rato, Brad Oleson (27 puntos y 4 asistencias), cuya irrupción en el partido resultó capital para que el segundo cuarto se convirtiera en el pasaporte asegurado a la victoria local (33-13).

Metidos en esa dinámica, el baloncesto se convierte en una continua creación. Tskitishvili, ese alero georgiano embutido en cuerpo de pívot, se hincha a meter triples. Cuando el baloncesto se convierte en una transición rápida, pocos bases interpretan la sinfonía como Kris Walters (7 asistencias y 15 puntos). El Fuenla contraataca mucho porque, de repente, le pierde el miedo a su hinchazón del estómago. Adiós a los malos momentos por la enfermedad que ha limitado la intensidad en los entrenamientos durante la semana, hola a la energía disponible tras preservar el depósito con, suponemos, cantidades ingentes de arroz y aquuarius. Hola a la defensa eficaz.

El tercer cuarto matiza con suavidad la racha ganadora (27-23). Y el último maximiza esta belleza de encuentro de parte de los naranjas (26-15). Siguen surgiendo los motivos para la sonrisa. Peter Jhon Ramos machaca el aro con la dedicación de un adolescente, Mainoldi emboca los dos triples que prueba. Y Saúl se postula como MVP de la jornada al sumar 33 de valoración. Pero para que la fuente fascine en la plaza mayor, también se necesita un buen trabajo de intendencia. A esas funciones se aplican Matías Sandes y Antonio Bueno. Este último mantiene un hermoso duelo en la pintura con David Doblas, el jugador alma de los gipuzcoanos, que comprueba, impotente, como sus arrebatos de furia y acierto a duras penas sirven para mantener la balsa en pie, tras unos inicios prometedores de choque.

El análisis de partidos como éste puede hacerse prescindiendo de los matices en el reflejo de los parciales. El Fuenla consiguió el segundo mejor registro anotador de su historia (el mejor data de hace un lustro, 111-98 ante el Gran Canaria). Partidos como éste se explican desde una sensación de armonía y, por qué no, felicidad.

Algún día, decenas de los jóvenes que en la tarde del sábado celebran las canastas dirán que ellos estuvieron en el partido donde el Alta Gestión consiguió su récord de valoración (141 puntos en el global del encuentro, que sustituyen a los 128 que había de tope hasta ahora).

Algún día, presumirán de haber descubierto el mejor remedio para llenar de calidez una gélida tarde de sábado: un partido de baloncesto de un equipo dirigido por un tal Luis Guill. Entretanto, tendremos que reconocer que lo que sucedió este sábado se parece mucho a la filosofía de conciertos de DJ Tiesto, el mejor pincha del mundo: “Siento la energía del público e intento devolvérsela para crear una unidad”.

viernes, noviembre 28, 2008

Y encuentro de encontrarnos


El ritmo de la sangre
nos permite investigarnos
y tengo la impresión de escucharte de escucharnos.

Bailamos,
cómo te acercas,
y para nosotros empezarnos.

El latido de tu voz
y no paramos de vernos.
Contigo encuentro de encontrarnos.

martes, noviembre 25, 2008

Yo sólo bebo leche


Se lo dije cuando la ví desanimada.
Y no pudo contenerse

(tu risa es mi estribillo).

Pero no mentía.
Imagínate que nos movemos en algunos de tus sueños.
Y nos vemos en el parque.

El niño distrae la realidad
con su imaginación a prueba de lluvias.

Ese niño sólo bebe vasos de leche
y siete galletas traviesamente contadas.

Las madres lo adoran en el ascensor
y algunas niñas le piden nuevas actuaciones en su fiesta.
Otras, prefieren reírse de su empanamiento.

Hemos descubierto algunas cosas,
también perdimos unas cuantas escamas,
pero lo importante es que mi llave funciona con
un sabor parecido.

Sólo que ahora es el de tu isla
y por fin aprendimos a coger
el vaso de leche caliente por las asillas
mientras la película nos proporcionaba la

intimidad
que necesitamos.

lunes, noviembre 24, 2008

Granada


De repente,
descubro que yo también pertenezco a este sitio

donde la promesa es un sol tibio
y el humo envuelve a mi gente con nuevas risas.

Treintañeros soñadores intentan cambiar la dirección con
cientos de cigarrillos.
Y el mundo se empieza con los cantantes
del desgarro que forran sus guitarras con monedas.

Cansada de ser una célibe mística,
la chica me invita a las termas.

No sé.
Sin persecuciones no es lo mismo
Dame tiempo.

Luego para darnos un baño.

¿Quieres convertirte en un vividor a tiempo completo?
No te aceleres,
el puesto es sólo para dos días.

Y ofrecemos una elipsis a nuestros cuerpos

(el arte de desplegar los hombros)

y mientras como, saboreo, animal, la elegancia
y es verdad
el tío actor estaba en lo cierto:
comer es nuestra civilizada forma de empezar.

Sólo espero que tengamos tiempo.
Durmiendo con personalidad
tu voz entra por mi futura respiración.

Creéme yo también pertenezco a este sitio

(el arte de encoger los hombros).

viernes, noviembre 21, 2008

I can feel the sun inside you


The miracle of your smile
(and your body)
on movement
come with me every night in the forest

lunes, noviembre 17, 2008

Elogio del triple y la constancia defensiva


(El Alta Gestión somete con claridad al MMT Estudiantes en un partido donde Oleson y Saúl lideraron otra vez al equipo naranja, que embocó el 52 % de sus tiros de tres)
Un equipo joven, talentoso y en constante crecimiento, que aprende de sus errores y ha hecho de la naturalidad su sello. Grosso modo, ése podría ser el resumen del modelo del juego (y la dinámica del funcionamiento) que ha desarrollado el Alta Gestión en sus primeros siete partidos de la temporada, que ha saldado con un balance favorable de cuatro triunfos. El partido de este domingo en el Telefónica Arena, disputado ante 9.500 espectadores, fue la confirmación amplificada de esa tendencia.

Amplificada porque el Fuenla confirmó y acrecentó, una a una, ante el Estu cada una de las cualidades que han hecho de este equipo una de las escuadras revelación en este arranque de este competición. El partido empezó con sorpresa por el bando naranja, ya que Luis Guill prefirió alinear a José Paraíso en lugar de Brad Oleson, máximo anotador de la competición con 22 puntos por encuentro. La probatura sorpresa dio el resultado apetecido porque el alero torrejonero desarrolló un interesante trabajo defensivo y dejó todos los focos ofensivos sobre Saúl Blanco, que despegó anotando casi todo lo que probaba, en lo que se podría considerar un ejercicio de reivindicación deportiva de primera ante el que fue su primer mentor deportivo en la ACB: Luis Casimiro.

Enfrente, el equipo del técnico manchego a duras penas aguantaba el chaparrón inicial de los fuenlabreños. En ataque, se mostraba demasiado disperso, con las anotaciones demasiado deshilachadas en demasiados hombres y en defensa se vio desbordado por la efervescencia naranja. Los chicos del sur de la región encontraron además un argumento extra en la retaguardia: Peter Jhon Ramos, que hizo de la regularidad su guía en el apartado intimidatorio para terminar el choque con 8 rebotes y 2 tapones. Eso por no mencionar los 10 puntos que anotó en 23 minutos de acción. Al finalizar el partido, su entrenador, Luis Guill, se felicitaba de su “consistencia. Le habíamos planteado el reto de que conservara la concentración durante todo el choque. Que no se abandonara a la dispersión, a esa especie de montaña rusa en la que a veces entra en su rendimiento, y lo ha conseguido con creces. Si continúa en esta línea de rendimiento, se convertirá en uno de los mejores pivots de la competición”.

El caso es que el Fuenla hizo un partido de manual y apenas sí encontró alguna resistencia en determinadas actuaciones individuales concretas del rival, como las protagonizadas por Petar Popopvic, el mejor de largo de los estudiantiles con 18 puntos y 5 rebotes, Wideman, Jasen o los tiros de Urdrih.
El partido de naranja fue modélico porque lo hizo todo con la candencia que requería cada situación. Despegó con la vibración de los equipos que aman las transiciones rápidas, con Saúl (18 puntos, 2 rebotes y 2 asistencias) como brazo ejecutor. Después, continúo el trabajo afianzándose con una buena defensa en la pintura, protagonizada por P.J Ramos y Antonio Bueno.

Así las cosas, se encomendó a los casi infinitos recursos de Oleson para bordar también el ataque en estático y agujerear la defensa estudiantil. En esa situación de sobrevigilancia para el escolta alaskeño, brilló Leo Mainoldi, pleno de inspiración y autor de su mejor partido de la temporada, para concluir su hoja de servicios con 5 triples (16 puntos y 3 rebotes en escasos 20 minutos).

Como traca final, Brad Oleson volvió a deparar asombro con entradas imposibles y triples ejecutados desde la estratosfera. Pero, claro, el Estu tiene un orgullo y sus jugadores defendieron al límite del reglamento para remontar ocho de los veinte puntos, que en el minuto 33 habían cobrado los fuenlabreños. Aunque fue un espejismo, porque cuando las cosas se ponían inciertas surgió Saúl para anotar dos triples claves y empedrar de facilidad y elegancia el camino a la cuarta victoria de un equipo que no deja de mejorarse en cada choque.

jueves, noviembre 13, 2008

Ubuntu


(Finales de la NBA. Verano de 2008. Acaba de terminar el tiempo muerto. Kevin Garnett reúne en torno a sí a sus compañeros y sólo emplea tres palabras para guiarles al triunfo. Recordad, somos Ubuntu).

Me alegro de que todo vaya rodado
y cuando las escuché, me entusiasmé muchísimo.
El dinero mejor invertido es el viajado.

Ubuntu es humanidad hacia los otros.

El sábado, el domingo y me quedé por placer.
Ah, el trabajo finalizado.

La ciudad huele mal y agobia a ratos.
Pero me encanta.
Aquí todo el mundo es raro.

Ubuntu es soy porque somos nosotros.

Lo que más es el callejeo por los barrios.
Libres, porque las canciones en las manos.

Sin ser muy europea,
es una ciudad amable,
divide su velocidad
entre la bahía y las torres.
Así para dejarse pasear por el embarcadero.

Hay un cambio.
Pero mantengo mi humor y mi cinismo.
Porque creo que, mucho humor.
A más de 100 metros de altura hasta te puedes abstraer.
Y puedes imaginar tus propias historias en un rato.

Una persona se hace humana a través de las personas (Ubuntu)

Me gusta viajar y si es en buena compañía, mejor.
Han pasado seis años.
Estuve básicamente tomando cañas y cuidando a los niños.
En ese orden, creo.
Me gusta viajar y si es en buena compañía, mejor.

Ah, ella.
Desde sus dos torreones para abstraer.
Creo que lo hemos disfrutado.
Ella es mi buena compañía.

La creencia es un enlace universal que nos conecta.
A todos, tanto gastronómica como alcohólicamente.
Ubuntu es nuestra extravagante manera de
crear en los acercamientos.

martes, noviembre 11, 2008

Tonight is the poem


Esta noche, algunos dejaremos de ser cómplices abstractos. Esta noche nos afirmaremos. Y quizá sea el zumo de la cebada. Pero quizá también la magia de unos acercamientos.

(20.30, hora peninsular española)

lunes, noviembre 10, 2008

Príncipe de los modestos


(El Alta Gestión ganó al Vive Menorca tras enjugar una desventaja que llegó a ser de dieciocho puntos en el segundo cuarto. Oleson y Blanco, principales faros ofensivos naranjas)

Hay tendencias estadísticas que ofrecen viento a favor en según que rivalidades deportivas. Algo así se puede decir de los enfrentamientos que dirime el Alta Gestión frente al Vive Menorca. Los madrileños han ganado, como local, todos los partidos que ambos han disputado en la ACB. Los menorquines también fueron los oponentes de los madrileños cuando éstos ganaron la Copa Príncipe, en aquella temporada de redención en la LEB. El caso es que el partido del domingo confirmó esa tendencia.

El Fuenla se llevó la victoria, sí, pero para conseguirlo necesitó sumar todo su orgullo, aptitudes defensivas y, por qué no decirlo, talento. Fue un ejercicio de redención que tuvo un desarrollo lineal, de manual. El asunto empezó con muchos tiros y numerosos saqueos de parte de los asaltantes baleares. Dirigiendo las operaciones, Poo Jeter, que se dedicó a embocar casi todo lo que tiraba mientras armonizaba el juego de sus compañeros. El base afroamericano encontró como principales cómplices a Badzaric, una máquina de repetición a la hora de encestar desde lejos, y a Bud Eley, el armario musculado que se mueve más grácilmente en la pintura de toda la dimensión ACB.

Enfrente, el Fuenla apenas se creía semejante avalancha de juego. El paradigma de esa situación lo representó, otra vez, Peter Jhon Ramos, capaz de mostrar apatía en defensa y reinventarse en la siguiente acción anotando con un bello (y eficaz) movimiento de ballet en el poste bajo ante una muralla llamada Elley.

El equipo se mantuvo medio erguido gracias a su electricidad ofensiva. Se notaba en el ambiente que Walters ha cogido, definitivamente, el timón de mando de los fuenlabreños. Gracias a su supersónico tempo de juego el intercambio de canastas llegó a ser frenético, lástima que el Vive Menorca hubiese golpeado primero (y bastantes más veces). Gracias a esa habilidad inicial, los isleños cobraron una ventaja de 18 puntos que, a mediados del segundo cuarto, llegó a parecer incluso definitiva.

Fue en ese momento cuando entró en escena un guerrero llamado Antonio Bueno. El pívot vallecano es, a día de hoy, el termómetro emocional del equipo. Su carácter y garra resultaron contagiosos y a partir de ahí, con Walters y Mainoldi también entonados en esa faceta, los locales empezaron a voltear el marcador.

Todas esas maniobras resultaron un compendio de lo que debe ser un equipo en fase de rendición: máxima intensidad en defensa, un extra de agresividad ante cada duda y mucha velocidad y determinación en ataque. Salvando las enormes distancias, algo parecido a lo que este verano hizo el equipo estadounidense para colgarse el oro olímpico. Metidos en esa dinámica, brilló con talento propio Brad Oleson, autor de un puñado de jugadas fantásticas, tiros ejecutados desde tres metros y medio por encima del suelo y entradas a canastas que ora eran bombas tipo Navarro ora se convertían en canastas fáciles gracias a su habilidad para conjugar potencia y habilidad. Todo eso para sumar 22 puntos y 3 asistencias. A su lado, igual de eficiente pero más tímido, Blanco producía en capítulos más diversos para terminar con 22 puntos y 2 asistencias.

Con esa munición y un público entregado, el equipo sólo tuvo que dejarse fluir para delirio de una afición que se entregó de nuevo en asistencia (5.200 espectadores) y entrega. El caso es que ya son los primeros de los humildes, novenos, con las mismas victorias que algún rico semiarruinadao como el Madrid. En los próximos encuentros averiguaremos si este equipo puede pasar de aspirante a príncipe, y de príncipe a rey en una misma temporada. La aventura continúa.

sábado, noviembre 08, 2008

¿Nos vemos en el barrio de la mezcla?


(Con infinito agradecimiento a Luisito, señor Gómez, que se gana las habichelas como diseñador gráfico y se empeñó, contra mi pudor, en ponerme como eje del cartel. Si os pasais por La Inquilina, prometo alegría y darlo todo, no más, guey, pero no menos tampoco. Por cierto, la hora del recital es las 20.30 y si pinchais en el cartel podreis ver el resto de detalles con más claridad. Un abrazo y pásenla grande)

jueves, noviembre 06, 2008

El sabor de las primeras veces


La ciudad empieza a vestirse, como si el verano hubiese sido una noche de piscina y borrachera. Demasiado fugaz, dijo ella. El caso es que los viejos amigos nos hemos reunido para celebrar nuestra amistad y todas las buenas cosas que nos han sucedido. Y las que todavía nos quedan por estrenar. Hemos escogido un bar con nombre de broma portuguesa, el de las miles de anécdotas, porque algo dentro de él nos recuerda nuestro viaje hasta ahora.

Un sitio que durante un decenio nos acogió sin preguntar, mientras nos inflábamos a vinos gallegos y risas, mientras coreábamos consignas de colegio, del fútbol pero también disparatadas ocurrencias propias.
(17-0, 17-0, 17-0, kivi follador, kivi follador, ero, ero, más cojones que el caballo…Y así, ¿quién no ha franqueado alguna vez un seto a la luz de sus propios disparates?)
El lugar donde sedujimos (o por lo menos le intentamos).
Todavía recuerdo cuando ella me lo repitió, ¿jugamos?. Y creéme la mayoría de las estaciones pueden ser una rutina, a veces hasta gratificante, ejercicios de equilibrios.
Lo que me importa es que estoy viendo a mi gente bromear como si lo fuesen a prohibir. Relajados y divertidos como nunca lo estuvimos. De vuelta del qué dirán. Con un inesperado equipaje de dos camisas bien planchadas, un poco de perfume y un puñado interesante de buenos recuerdos.
También con el señor Manolo, alias Bekembauer, dando gracias al cielo por estos muchachos del carajo que le están salvando el negocio mientras aparenta hacer cuentas que sólo existen en su recuerdo. Y fotografiamos la alegría, también la inventiva (y puede que una copa rota) como si lo fuesen a pagar.
Le dimos la vuelta al desfiladero, cada uno supo mirar hacia delante cuando tocó hacerlo y ahora nos alegra hacer partícipes de nuestra fiesta al camarero, un recién llegado, que nos trata con simpatía. El caso es que miro enfrente y veo a un viejo cazador de finesas, tranquilo, complacido como el corredor de triatlones nocturnos que nunca dejará de ser. Al verle, recuerdo a Rafa Nadal y eso de “no me pidas que me ría, porque no es mi estilo, pero créeme estoy disfrutando de cada buena sensación que flota en el ambiente”. Nuestra pista de tenis tiene a un futuro marido portugués que ha ganado elegancia con los años y ha conservado su proverbial buen humor para encajar con deportividad los cánticos que celebran su habilidad para hacer puertas frías. Veo al chico de las consultoras, pensando rápido y hablándolas (las bromas) aún más, le veo contento, con su mujer inspectora y su incansable facilidad para sorprenderse de cualquier ingenio muchachesco. Me descojono con el primer padre de todos nosotros, sacando brillo a su carisma, escenificando su legendario ritmo para invitar a un baile a la noche (y no al revés).
Aquí a la lado, Palop abre brecha por el costado derecho mientras se fuma un puro, se emborracha y ríe como un adolescente tras haberse hecho hombre a fuerza de, coraje, volantazos sentimentales. También veo al viejo Roy, el primero que maduró de todos nosotros, que en estos últimos meses ha demostrado su buen juicio tirando al río su viejo hermetismo y demostrando por qué es conocido como el Auténtico, un tío que sabe sacarle el sí a casi cada momento del viaje. También celebro al tío más agradecido de esta región, el chico con el don de la risa, ese hombre con alma de angelito de Rafael que levanta la copa de sangría como quien se deja nacer. Todos juntos estamos dejándonos flirtear por esas chicas del paraíso de Miami, con tías de competi que diría Consultor, a salvo por lo menos durante unos meses de los huracanes de la vida.
Veo a un poeta sencillamente feliz, celebrando el talento de sus amigos. Imitando a sus hermanos del núcleo fundacional mientras festeja su destreza para ofrecernos un relato.

La noche fluye, loco. Y nos paran los taxistas. Y ahora entrar en la vieja prohibitiva discoteca es muy parecido a calzarse los calcetines. Y Carismático nos enseña un álbum del futuro, con un peque que nos sonríe entre divertido y asombrado. Casi se desploman un par de rubias de al lado. Los músculos se estrenan y el perfume de magnéticas y aceleradas extranjeras se nos mezclan con los brebajes mágicos. Cada uno de nosotros encuentra su ritmo en una pista para la que aparentemente nunca nacimos. Mitos. Tú vales cuanta complicidad seas capaz de sintonizar. Y creedme, puede que tengamos algunas carencias, pero la simpatía está de nuestro lado. La simpatía de los chicos asombrados que han aprendido a hacer las cosas con pasión.

Por eso no me extraño cuando veo a Palop moviendo las manos enguantadas, seduciendo a una chica del sur. A su lado, cara de angelito, manotea en la nube de ron, How can I explain…Y su templado molinillo de manos pone en juego a su otro yo, Chico Risa, para poner en dudas a la pequeña tentadora del ártico. Entretanto, el inminentemente Marido Lisboeta vuela para hablar desde la distancia con su prometida. Y Consultor ya está sacándole cuentas a la inspectora de su felicidad. Y ExCazador de Finesas se vuelve a casa preparando cómo ejecutar sus aventuras cinegéticas con su cómplice gallega. Y Carismático se recuerda como descubridor de cuerpos y le birla copas (también las imposibles) a la camarera. Y Auténtico respira como un búfalo, al son de la melodía Copón, copín y copete mientras estremece a una canadiense de cuyo nombre nunca se acordará. Y veo a Palop, otra vez levantando trofeos, encendiendo el fuego de una salvaje esbelta. Y suena la música y surfeo con las manos. Y la encuentro.
Invoco las olas y ella es rubia y puede que también californiana. ¿Hablas español? Un poquito.
Tiene ojos de tentadora. Y los cuerpos reaccionan de una manera instintiva. Pierdo la noción del espacio. Y no habla ni quiere y simplemente ha dejado de importarme. Un baile como si fuésemos a…Y tenía razón la antigua norteamericana, sólo cuerpo, boy.

El resto de la noche discurre a la velocidad de un blues. Aparentemente, bailamos hip-hop o techno o nos dejamos hipnotizar por las bellezas de plástico. Pero en realidad estamos fluyendo.

Hola, ¿qué tal chicas, cómo lo estáis pasando?
-Muy bien (y sonrisas)

Y Chico Risa baila y se acerca al área pequeña, Rubia Ibérica no deja de invitarle…

-Tu amigo está un poco demasiado borracho, ¿no?
-Menos de lo que te imaginas

Y todo podría haber quedado de leyenda si ibérica no hubiese tenido ya su caballero de gestas.

Justo en ese momento, el viento barre las inseguridades. Y veo a Auténtico navegar con una chica a la que le enseñará, en sentido conversado, el canal de Ámsterdam, sólo en sentido soñado, muchacho.

El viento barre las dudas. Y recorro la discoteca con un sólo sonrío. Te sonrío.

-Tienes swing.

-Y tú imaginación.

Y reímos. También nos interrumpimos. Y te tocas la oreja como quien calma la arena.

Y encojo los hombros. Escoges los hombros. Hablamos del placer. Y de las tardes, de libros. Y de lo que no son libros. Y me gusta cuando ríes porque estás como probando. Hay historias que se tejen cuando menos lo esperas. Y las invitaciones, nena. El viento trae confianza y sólo con pensar en ti alegro estas tardes.
Piel de princesa, tu ropa es una caricia a inventar.

Nadie sabe el sabor de las primeras cosas hasta que las nueva otra vez.

-Lo siento, me gustaría pasar lo que queda de noche con los amigos…

-Claro, disfruta, es vuestra noche. Habrá más viajes.

Y la noche despega como en los viejos tiempos. Con dos hijas de Lesbos pidiéndoles explicaciones a Auténtico por su mirada de bucanero y con Auténtico desplegando sus alas, recién liberadas de la escarcha, dibujando la vibración de la ataraxia. Y con Chico Risa celebrando pechos y con poeta mareado de tanta alegría.

Llegando a casa, Chico Risa le hace un corte de mangas al tópico (puede que también al taxista) y se convierte en nuestro socio capitalista. Y Poeta vuelve a casa cabeceando de risa (todo se pega, menos la decadencia), repartido entre el orgullo por los compañeros de viaje (también los de en viaje) y este nuevo despegue conjugándose.

lunes, noviembre 03, 2008

Llamando a las puertas del cielo




( El Alta Gestión pone contra las cuerdas al Regal Barcelona, pero finalmente un bloqueo ofensivo local a principios de último cuarto facilita el definitivo triunfo blaugrana)

Hay derrotas que suponen el cimiento hacia un nuevo camino: más sólido, más fructífero, más emocionante. Algo así supuso la derrota de este domingo del Alta Gestión ante el Regal Barcelona, en un partido trepidante, caracterizado por la abundancia de acciones espectaculares, que dejó unas cuentas buenas noticias para el bando fuenlabreño.

La primera de ellas, el extraordinario debut de Nikol Tsikitisvilhi, el deseado ala pívot georgiano quien por fin se enfundó la zamarra naranja y lo celebró embocando triples de todas las facturas (6 de 7 en venticinco minutos de acción). Semejante arreón anotador también tuvo un efecto contagio entre sus compañeros, con Leo Mainoldi a la cabeza. El argentino protagonizó su mejor encuentro de la temporada hasta ahora (8 puntos, 5 rebotes y 1 asistencias) en sólo 14 minutos de acción. Juntos, los ala-pivots naranjas (gracias a sus 2,12 el georgiano también puede jugar de center) comandaron un tercer acto soberbio (29-22), que puso a los locales con opciones de ganar el encuentro.

Pero, lástima, enfrente estaba el equipo con mejor plantilla de la ACB y quizá el club europeo en mejor estado de forma, como pudo comprobar en carne viva el Panathinaikos esta misma semana. Los chicos de Xavi Pascual se volvieron a encomendar al talento y el carisma de Juan Carlos Navarro, que ha vuelto para ofrecer su mejor versión (23 puntos, 2 asistencias). A su lado, funcionó como un general David Andersen, quien recordó al pívot que asombraba en Moscú y se puso a bailar ballet en la zona para anotar casi todo lo que probaba (9 de 11 en tiros de 2).

Junto a ellos, Basile justificó sus 31 minutos de presencia con una hoja de servicios irreprochable: 14 puntos, 3 rebotes, 1 asistencias y 1 recuperación). Demasiada munición para mantenerse vivo. Por mucho que de tu parte cuentes con Brad Oleson, el mejor pistolero de la segunda mejor liga del planeta, que sumó 22 puntos y 2 robos en otro partido sensacional, sobre todo habida cuenta de la sobrevigilancia defensiva a la que se vio sometido.
Así las cosas, el mejor resumen del partido lo puso el técnico visitante, Xavi Pascual, quien valoró al Fuenla como “un equipo muy sólido en las dos orillas, que preveo va a dar muchas alegrías a su afición a lo largo de esta temporada”. Su felicidad era contenida, pero tenía una explicación clara: “ha sido el primer partido que hemos ganado esta temporada jugando mal”.

¿El mérito? Pertenece a la defensa fuenlabreña, que quizá sea todavía demasiado irregular, pero que a veces regala momentos emocionantes. Como el balón que Saúl (8 puntos, 3 asistencias y 3 rebotes) robó en el centro de la pista a Navarro y que terminó con un mate de concurso. Es el resultado de una defensa delimitada por su carácter solidario, abundantes dos para uno y pretensión por defender en cada centímetro del parquet. Una idea ambiciosa, que demanda tiempo, paciencia y muchas horas de vuelo.

Entretanto, la clave de este partido residió en los primeros compases del último cuarto, cuando los locales encajaron un parcial de 0-12, producto de un momentáneo bloqueo anotador que se hizo largo como una película experimental coreana. Al margen de ese lapsus, el equipo demostró orgullo y carácter para sobreponerse, pero enfrente había un equipo que suda talento y se postula como favorito número uno para ganar el torneo.