Tono adecuado.
El esmero en detalles.
Dentro, claridad.
Haikus, liras, sonetos, submarinismo emocional...cine, series, baloncesto y algo de literatura; arrebatos y destellos para darle arraigo a la posibilidad. Lo mejor está por venir. A través de esa idea, vivo, disfruto y ordeno la realidad, que construimos juntos cada día :-). Un blog de Pedro Fernaud Quintana
Cuidar el vínculo.
Con uno y con los otros.
Afecto ascensor.
Priorizar vital.
Calendarios diversos.
Pensar los actos.
El afán diario.
Fijar un interés.
Atender calmo.
Cuidar para qué.
Ordenar lo que aprendes.
Faro en lo válido.
Un tempo ágil.
Toma de decisiones.
Relámpago.
Yemas de dedos.
Hacer con menos botes.
Ir convencido.
Fuente de foto: marca.com
Arte de elipsis.
El canto evolutivo.
Tempo tranquilo.
Neointeligencia.
Explorar dentro y fuera.
¿Nuestro misterio?
Música eterna.
El indagar sereno.
Mirar científico.
Las herramientas.
Corazón con criterio.
Humildad cósmica.
Fuente de foto: Revista GQ
inteligencia
Retrato de horror.
Recrear con rigor guetos.
Mirar racismos.
Evolucionar.
Poblar lo más humano.
Diversas capas.
De los excesos.
A aprender conmoverse.
Muchos matices.
Poder concienciar.
Las vidas con aristas.
La dignidad.
Haz mujeriego.
Resetearse en vida.
Las briznas de humor.
Rojo conciencia.
Oda a desamparados.
Compasión.
Fuente de foto: HobbyConsolas
Fuente de foto: contraste.info
Mezcla cultural.
Crecer a trompicones.
Atender algo.
Cuidar amistad.
Humor en adversidad.
El compromiso.
Gran trama bélica.
Un investigar íntegro.
Caos que sospecha.
Cuidar la verdad.
Desvelar los chanchullos.
Mayor madurez.
Fuente de foto: spinof.com
El Círculo de Bellas Artes de Madrid aloja, hasta el 8 de mayo de 2022, la exposición STANLEY KUBRICK. The Exhibition Madrid, integrada por 600 piezas de diferente índole (chaquetas, recortes de periódicos, carteles de sus películas, escenas emblemáticas de su cine, documentales, entrevistas, fotografías, vestuarios, claquetas...) vinculadas a la trayectoria profesional del genial director anglo-estadounidense.
Fuente de foto: SensaCine.com
La muestra está muy bien documentada, y explica de manera didáctica la vida y la trayectoria profesional Stanley Kubrick (1928-1999). También están escogidos con acierto fragmentos muy icónicos de sus películas, como la memorable elipsis de los primeros humanos con sus herramientas que se enlaza, casi en el mismo gesto, con el avance espacial de '2001: una odisea en el espacio', el tempo magistral de una escena emblemática de 'Atraco Perfecto' o la arenga racista y deshumanizadora (a medio camino entre la parodia y la patología más aberrante) de la Chaqueta Metálica. También sobrecogen los hachazos del desquiciado Jack en el Resplandor, acosando a su propia familia, o la inquietante sensualidad y prohibición devoradora de vidas de Eyes Wide Shut, entre otras maestrías.
En esta microcrítica destacamos dos facetas de este estudioso del cine: el gusto y la pasión con el que se documentaba para conferir el mayor verismo a las recreaciones (de épocas y de géneros) con las que hacía sus películas.
Por otro lado, rescatamos su valentía para emprender diferentes géneros (bélico, ciencia ficción, terror, cine negro, suspense, erotismo, cine de época...).
Les animamos pues a visitar la exposición como ejemplo de la dualidad eros-tánatos que tantos (y tan épicos relatos) anidan en la pulsión cinematográfica de este trovador audiovisual de primer orden, tan fascinado por la violencia como por la sensualidad, tan conectado con la condición humana como recelosa de ella, enganchado como estaba a las aristas de sus personajes, seres anónimos, a menudo anti-héroes, a los que llevaba al límite para saber más de la condición anímica y existencial de nuestra especie en circunstancias extremas...
Retomar amor.
Madurar la existencia.
Conversar, curar.
La complicidad.
Junto a la admiración.
Paris cautiva.
Fuente de foto: FilmAffinity
Lee los momentos.
Castiga zonas débiles.
Eleva el nivel.
Hombre de acero.
Confrontar los peligros.
Cuidar la gente.
La fragilidad.
Proteger lo importante.
Ingenio sexy.
Fuente de foto: Cómic para todos
Lo que más une.
Cambiar el paradigma.
Tratarnos muy bien.
Impulsar jóvenes.
Voto a trabajadores.
Empresa social.
Lo progresivo.
Gravar los patrimonios.
Justicia social.
Indicadores.
Es educar y sanar.
Formar conciencias.
Intuición.
Relámpago en la banda.
Centros de seda.
Seis de Leyenda.
Puente generacional.
Copas de Europa.
El compromiso.
Una vida en merengue.
Gratitud vital.
Fuente de foto: El Diario Montañés
El aislamiento.
Encontrar un amigo.
Superar traumas.
Descubrir diario.
Compartir el camino.
Saber decir ciao.
Fuente de foto: Amazon
El siglo trece.
Cómic de Jesucristo.
Trazos con carácter.
Fuente de foto: Esculpiendo el tiempo 2.0
El Cielo sobre Berlín relata la historia de dos ángeles que velan por los habitantes más frustrados, deprimidos o desorientados de la ciudad germana en plena postguerra (la herida que simboliza el muro es patente durante toda la historia). Lo hacen de una manera atenta y repartida, acompañando a sus custodiados con sutileza y mucha compasión, brindándoles momentos de alivio y esperanza, aunque respetando su capacidad de elección. Sin embargo, todo cambia cuando uno de estos benefactores alados, Damiel (interpretado con maestría por Bruno Ganz) se enamora de una atractiva trapecista, Marion (Solveig Dommartin, que borda el desamparo y el hambre sentimental de la joven)...
¿Qué pasaría si probáramos por primera vez un café o descubrieramos de repente la formidable gama de colores que alimenta una creación? Algo así experimenta el ángel más humano de esta historia, bien alentado por la simpatía de Peter Falk (eterno Colombo), que, con insuperable humor, siembra la duda sobre ángeles que pueden estar viviendo entre nosotros con mucha discreción…esta película educada la mirada y mestiza la sensibilidad, como suele pasar con las obras del cineasta alemán Win Wenders, cuyos tempos ponen a prueba la paciencia y dejan espacio para la poesía. La peli funciona a medio camino entre la fantasía, el drama, la comedia y el romanticismo. A veces se le va mano con los versos recitados y, a pesar de todas estas reticencias, funciona como un canto a la vida, que crece conforme simpatizamos con esa manera en la que Damiel cambia la inmortalidad por la conciencia de un tiempo finito y preciado, en el que lo mismo hay espacio para admirar y vibrar junto a tu pareja que probar a correr o celebrar la belleza de las composiciones de los artistas del muro.
Hay algo esperanzador en la manera en que este antiguo ángel tiene ganas de aprender de sus semejantes y de la vida...a través de unas nuevas alas, hechas de curiosidad, simpatía y gestos...sutiles, llenos de confianza en lo que puede traer el encuentro con los otros.
En la calle, un frío polar desanima a los más aventureros. Ella está agradecida por esa quietud. Toda la casa está caldeada. En particular, la habitación donde lee. Envuelta en la mullida manta, recorre su propio relato con el asombro de quien aprende a reconocerse. Nunca imaginó que su vida del futuro sentiría compasión y hasta un pellizco de nostalgia por todas aquellas noches de búsqueda. Joel tira de la manta y le pide que le lea el cuento de La imaginación. Supone entonces que algún día el Joel del porvenir buscará ese cuento para entrar en el pasadizo de la perspectiva y la esperanza. Ese que se borda con el afecto de la reconciliación.
Autor y fuente de la foto: Nordseher, de Pixabay