domingo, abril 05, 2009

Diez minutos de inspiración


(El Alta Gestión gana a domicilio al Bruesa San Sebastián gracias a un último cuarto pluscuamperfecto, tras un partido mediocre. Antonio Bueno y Kris Walters guiaron al conjunto naranja a la victoria)

La selección española está de moda. Agrada al mundo con su fútbol de toque e impresiona con su facilidad para tumbar a los rivales gracias a su pegada. Dicen que se trata de la personalidad superior que poseen los ganadores, capaces de llevarse el triunfo aún cuando en el balance global del encuentro no lo merecen. A esa categoría postula el Alta Gestión en el último tercio de campeonato. El equipo de Luis Guill no chispea como a mediados de curso, sufre más de la cuenta en los partidos, pero ha desarrollado una piel áspera que le permite domar a rivales que aparentemente le gobiernan.

El partido de San Sebastián de este domingo se inscribe en esa vertiente. El Bruesa dominó el partido desde el principio. En defensa, asfixió a los jugones exteriores naranjas. Y en ataque utilizó el ataque en manada, con la mayoría de sus mejores hombres ofreciendo su versión más acabada: Lou Roe, Doblas y Hopkins producían en la pintura y Andy Panko se reivindicaba como jugador total (12 puntos, 10 rebotes y 7 asistencias), para disgusto de Matías Sandes, al que los árbitros le pitaban falta hasta cuando intentaba peinarse su ingrávido peinado.

Por si fuera poco, Isaac López se unió a la fiesta desde la larga distancia. El tercer acto resultó una prolongación del manto de flores local. Imitando la belleza de la ciudad que lo alumbra, el equipo donostiarra competía como si un perro adolescente (los hay a decenas en la Concha), pleno de energía y sentido lúdico. Las gradas rugían y el Fuenla se aferraba al mismo argumento ofensivo: Antonio Bueno (28 puntos y 3 rebotes).

El pívot vallecano se ha convertido en un guerrero samurai, cuya cabeza sólo concibe la victoria. Por eso ha ampliado su panoplia de recursos en la zona. De espaldas al aro, puede hacer pupa desde casi cualquier posición, aunque su argumento favorito es el semigancho. De todos modos, donde mejor queda retratada su sintonía con sus compañeros es en las acciones de pick and roll, donde se sincroniza como un reloj con Walters, Oleson o Saúl. Los acompaña y anota como prolongación de sus jugadas.

Así que, en cierta manera, se puede establecer una asociación entre las tribulaciones estadísticas de Oleson y el irresistible ascenso del madrileño de 209 centímetros. Bajo su ala, el equipo de Guill aguantó en sus horas bajas. “Por primera vez en la temporada, hemos tenido falta de actitud en algunos tramos del encuentro y esto es algo que no podemos permitirnos”. Así es, el Fuenla penó durante la mayor parte del partido porque no tuvo mordiente defensiva. Se dejó llevar y casi lo paga caro.

Por suerte, este equipo tiene orgullo y un puñado de talentosos que no dejan de sorprender. Galvanizando el juego, emergió otra vez Walters (17 puntos y 5 asistencias), quien puso sinfonía en el vértigo. Oleson pidió las bolas más comprometidas y se redimió de su pésima primera parte, con varias acciones clave. Y Saúl siguió haciendo casi todo bien (15 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias). Juntos compusieron una oda al baloncesto ofensivo en el último acto, donde cobraron suficiente ventaja (14-29) como para voltear un encuentro que puso de relieve la consistencia mental de este equipo.

miércoles, abril 01, 2009

Rulo&Eva


Creció con ritmos y el orgullo a punto.
Pintaba sugerencias en vecinas.
Caminaba lento y pensaba lúcido.
Firmamento guiaba sus soñaderas.

Inspiraba en personalidad:
decidido, paciente y generoso.
Tuvimos la gran suerte de pelearnos
y prosperar como amigos perreando

(filosofía, bromas y alegría)

Ella respiraba sentidos azules.
Se ganaba confianza y alentaba.
Telúrica, reía, y con ganas.
Palpaba buenos gente sentimientos.

Ahora navegan exploran el barrio.
Su piso tiene playa y cocoteros.
Confiable su sentido calidez.


(Con infinito cariño y admiración para Eva y Rulo, a orillas de una boda que celebraremos en septiembre)

Vals y desesperación


Perros como lobos.
Lobos como perros.
No sé.
Algo sucede en mi conciencia.

Tu asesinato es mi derrumbe.
Y este testimonio pondrá foco a la vergüenza.
Nado envuelto en serenidad y pánico.
La bahía aguarda mis preguntas.

La luz del cansancio
envuelve pensamientos.

Tu llano es mi llanto.
Algo destruido inside of me.
No te olvides de contarme.

lunes, marzo 30, 2009

Esta primavera se lleva el naranja


(El Alta Gestión doblegó con solvencia al Granada en un partido caracterizado por la fluidez del ataque naranja y la falta de profundidad de banquillo nazarí)

El Fuenla inauguró la primavera recuperando su mejor versión de esta temporada; con un baloncesto alegre, desenfadado, donde sólo hay dos mandamientos: aprieta los músculos en defensa y sal a divertirte en ataque. Parafraseando al tío Bruce Lee, el Fuenla fue canastas. Hay gente que nace para jugar con naturalidad. Y esa bendición le fue concedida a unos cuantos jugadores fuenlabreños.

El mejor del partido ante los granadinos fue Antonio Bueno. El pívot vallecano anotó con decisión y brillantez. Dicen que Picasso necesitó de toda una vida para aprender a pintar como un niño. Algo parecido puede decir Bueno, que ha necesito una década como profesional para descubrir la alquimia como jugador profesional: no lo pienses, hazlo. Déjate llevar por el instinto, eres lo suficientemente bueno. Basta con que fluyas.

Eso hizo. Y enfrente no tenía precisamente un cualquiera. Curtis Borchard, uno de los jerarcas de la liga en la zona, se quedó anodado de cómo el pívot intencional ejecutaba movimientos a la velocidad del pensamiento. Giros que casi siempre le otorgaban una pequeña ventaja que terminaban en semiganchos cómodos o, por qué no, mates violentos que completaban la sincronía de los contraataques naranjas.

La batuta de esas contras, habitat preferencial de los chicos de Luis Guill, corrió a cargo de Kris Walters, autor de ocho asistencias. El Granada presentó batalla mientras estuvieron en pista sus tres mejores hombres de la noche: Gianella, Hunter y Scepanovic. Pero cuando éstos se tomaron un respiro, el Fuenla pisó el acelerador. Es lo que tiene tener más (y mejor) fondo de armario. Definitivamente, esta primavera se lleva el naranja. Si usted quiere elegancia, consulte con Saúl Blanco, el chico tímido que monta éxitos en ataque con la misma facilidad que caza rebotes (seis).

Si prefieren un estilo desenfadado y fresco, pueden imitar los peinados (y pases) imposibles de Walters. También el 2009 se recordará por la vuelta de la sobriedad, expresada por Antonio Bueno, que trabaja como un minero durante la semana para luego lucir coraza de tío fiable. El caso es que tras un primer cuarto igualado (23-20), el Fuenla se fue con claridad en el marcador (55-45) y descosió del todo el partido en el tercer acto (28-12). Con la grada entregada y la constatación de que, en sus mejores tardes, Tskitishvili es un tipo duro y delicado (6 rebotes y 3 triples).

Así las cosas, el Granada se echó un kilo de maquillaje a última hora, por aquello de engañar a los amantes de la apariencia estadística. Pero la gente observadora no se deja engañar y sabe que este sábado la más guapa (fuenlabreña) triunfó casi al instante. Con ese perfume insuperable que ofrecen las princesas de barrio cuando llegan estas fechas. Todo apunta a que la historia de amor del Fuenla con la victoria puede tener un bonito nuevo marco este domingo. ¿Lugar? Cerca de la playa de la Concha, en San Sebastián. Belleza llama a belleza dijo el filósofo.

martes, marzo 24, 2009

Me retratan


Desde esa otra orilla.
Expresa su curiosidad.
Toma la foto.

domingo, marzo 22, 2009

El irresistible peso de la lógica


(El Alta Gestión tuteó al Unicaja en su visita a Málaga pero acabó claudicando ante la agobiante defensa local y la jerarquía de jugadores como Haslip y Kelatti)

“Hemos cumplido el objetivo básico que nos habíamos fijado para esta jornada: recuperar las buenas sensaciones”. Aunque su cara (y voz) decían lo contrario, Luis Guill, entrenador del Alta Gestión, vio el vaso medio lleno y empleó la lógica para extraer unas gotas positivas del Alta Gestión en su visita a la Costa del Sol.

El caso es que el entrenador sevillano tenía unos cuantos motivos para el optimismo. Empezando por el sobresaliente encuentro que hilvanó Antonio Bueno, autor de 15 puntos y 11 rebotes. También estuvo a la altura del desafío Brad Oleson, que sumó 17 puntos, con algunas canastas importantes en momentos de alta tensión.

Un peldaño por debajo figuró Kris Walters, el director de orquesta naranja que en los últimos choques no encuentra la tecla para imponer el ritmo que más conviene a su equipo, y, sin embargo, mantiene el idilio con el triple (5 aciertos de 6 intentos en el choque contra el Unicaja). En esa línea se ubica la habilidad para competir de Vuk Radivojevic, que continúa opositando a Mister Productivo: 8 puntos en 8 minutos (la jornada anterior, frente al Ricoh, sumó 12 puntos en 12 minutos).

Son buenas noticias, sí, pero aisladas. Falta un pegamento que cohesione esas buenas artes. Por el camino, el equipo ha perdido parte de su alma. O lo que es lo mismo: fibra competitiva. Falta equilibrio interior-exterior (a excepción de Bueno, todos los hombres altos naranjas completaron una actuación anodina en el mejor de los casos). Y el equipo sigue adoleciendo de textura defensiva, regularidad en esa faceta.

Una carencia que se ha puesto de relieve en las últimas jornadas, cuando el equipo ha perdido parte de su ‘mojito’ anotador y no logra imponer su apuesta por el contraataque. El resultado de este bache de juego se concreta en un bajón de resultados: con la de Málaga, el equipo suma tres derrotas consecutivas.

En honor a la veracidad, hay que decir que el equipo salió competitivo desde el primer minuto. Intercambió golpes con los malacitanos. A veces, con mucha plasticidad, como las primeras canastas de Antonio Bueno, que mantuvieron a flote al Fuenla en el despegue del partido. Pero enfrente estaba el Unicaja, robotizado hasta decir eficacia. Con defensas presionantes que estrangulaban la creatividad de los naranjas, que llegaban con bastantes dificultades hasta el medio de la cancha.

Desde el primer momento, Haslip y N’Dong gobernaron la zona con sus exuberantes recursos físicos, aliñados con una incuestionable habilidad técnica. Sólo con su liderazgo, los locales cobraron una mínima ventajas en el primer cuarto (18-14). Una renta que se estiró hasta 9 puntos de ventaja para los locales en el minuto doce, merced al talento tirador de Tomas Kelatti, que tiene días en los que sólo sabe decir sí a la cesta.

Por suerte, el Fuenla no perdió los nervios y continuó ofreciendo resistencia gracias, por ejemplo, a los arrebatos anotadores de Ferrán López (2 triples), que compendia con maestría y generosidad las últimas gotas de su baloncesto. Así las cosas, los chicos de Luis Guill se fueron al descanso con alguna bala en la recámara (40-35).

Casualmente, esas balas estaban en las manos de dos jugones: Walters y Oleson, que decidieron no hacerse demorar más e inauguraron el tercer acto con 3 triples (dos de ellos del letón). Ese festival triplista fue acompañado por la garra defensiva del equipo naranja y por un momento el asalto al Martín Carpena parecía una opción realista (40-46 en el minuto 22).

Pero el Unicaja no dejó que la ilusión creciera demasiado en los150 aficionados fuenlabreños que presenciaban el encuentro. Su fidelidad con el equipo naranja es admirable, enternecedora. Pero no para una máquina de baloncesto como la que ha engrasado Aito García Reneses, en cuyo diccionario nunca ha figurado la palabra saciedad.

Lo cierto es que el Unicaja se recompuso muy rápido. Y el resto del partido discurrió a la velocidad del sonido. Haslip se elevó por encima de todos (26 puntos) y Kelatti hizo buena esa leyenda que le compara con un rifle de repetición. Al menos, el Fuenla volvió a morir con dignidad. También Saúl Blanco (0 de valoración), que jugó uno de sus peores partidos de la temporada, pero no dejó de dar la cara en defensa. Al equipo no le falta verguenza. Pero ahora tiene que recuperar su orgullo. Y, sobre todo, su acierto.

La lógica dice que el equipo con más presupuesto (mejores jugadores y técnico más preparado) ganará en la mayoría de las ocasiones. Esa lógica que subyugó al Fuenla este pasado sábado puede volverse a su favor esta semana frente al Granada. El equipo naranja ha hecho más (y mejores) cosas esta temporada que los nazaríes. La lógica dice que normalmente gana el equipo que con mejor bagaje a lo largo de todo un campeonato. Ahora toca certificar esa máxima este próximo sábado. Será a las 19.00 en el Fernando Martín.

miércoles, marzo 18, 2009

semitumbados


atardecidos
liberan
piel

martes, marzo 17, 2009

Entre los árboles


Paloma
busca
nirvana

lunes, marzo 16, 2009

Dignidad en un día de perros


(El Alta Gestión perdió con nitidez ante el Ricoh Manresa, en un partido en el que se jugaba una suma importante de sus opciones de entrar a los play-off Josh Asselin lideró el asalto visitante)

El Fuenla compendió sus defectos (desequilibrio entre juego interior y exterior, irregularidad defensiva y agarrotamiento en ataque estático) en el partido más inoportuno para hacerlo. Ganó el Ricoh Manresa y cobra una ventaja que en la práctica vale por dos, ya que el equipo de Ponsarnau tiene ganado el basket average a los madrileños. La diferencia también se plasmó en los parciales intermedios del encuentro, hasta el punto de que los catalanes ganaron los tres primeros actos.

Puestos a hacer una descripción lineal de lo que sucedió, conviene decir que el partido empezó con un extra de positivismo de parte de los locales. La hinchada fuenlabreña estaba informada de la presencia de un sonómetro que medía los rugidos de los aficionados durante el encuentro. Si sólo hubiese sido ésa la batalla, el Fuenla hubiese salido victorioso, ya que se registraron 112,7 decibelios en el Pabellón Fernando Martín.

Una cifra que supera los mejores registros de las finales ACB de las temporadas 2003/2004 y 2007/2008. La mejor marca sigue perteneciendo al Martín Carpena, la cancha que visitarán la próxima semana más de 150 seguidores fuenlabreños para animar a su equipo en el partido contra Unicaja. Pero eso ya será otra historia, un partido en el que para ganar “habrá que hacerlo todo prácticamente perfecto, sobre todo tendremos que cerrar muy bien el rebote”. Palabra de Luis Guill.

Esa reflexión sirve para introducir una de las dos grandes claves del triunfo del Ricoh: su mayor vigor en los tableros. Si se consulta la estadística, el Alta Gestión sumó 4 capturas más que el Ricoh (39 en total). Pero a veces la realidad es invisible a los números y más en un partido como el que se disputó el sábado en el Fernando Martín, caracterizado por la intensidad que los jugadores pusieron en prácticamente todas las acciones. Había en juego un pasaporte a la gloria.

Y ningún jugador entendió mejor la trascendencia del choque que Josh Asselin, que gobernó ambos tableros con determinación (10 rebotes, 5 de ellos ofensivos) y mucho acierto (9 de 14 en tiros de 2). Si a eso añadimos que el Ricoh impuso su preferencia por los ataques en estático en el tempo de juego (al Fuenla, demasiado orden se le atraganta), resulta más fácil entender por qué los madrileños sucumbieron. Lo que le sucede al equipo naranja con el ataque estático es algo parecido a lo que le ocurriría a Ronaldo (vale cualquiera de los dos en los que están pensando) si le metieran en un centro de alto rendimiento para gimnastas que preparan una Olimpiada: incapacidad para ser feliz y rendir.

Para colmo de adversidades, el gran jugón naranja, Brad Oleson, permaneció inédito durante buena parte del encuentro. El jugador alaskeño está pasando una crisis de juego. Ahora lloverán los recelos. Pero tampoco los mejores son inmunes a los baches. Dicen que Clint Eastwood vivió algunos de ellos durante sus divorcios. Y ahora causa el asombro con películas como El gran Torino. Así pues, si el jugador alaskeño es fiel a sí mismo, y tiene paciencia y fe en su juego, acabará volviendo a emerger con fuerza.
Sea como fuere, los catalanes aprovecharon su mejor virtud: la defensa. Y el Fuenla penó más si cabe por el errático partido de sus hombres grandes. Si los locales tuvieron alguna oportunidad en el encuentro fue porque Saúl estuvo cerca de su mejor versión (19 puntos, 6 rebotes y 3 asistencias) y Radivojevic ofreció un tratado abreviado de máxima eficacia en el menor tiempo disponible (12 puntos en 12 minutos).

Pero no fue arsenal suficiente para tumbar a un organismo con esencia colectiva de buen baloncesto. En el Ricoh muchos jugadores hicieron bien las cosas: Ibaka reboteó (y anotó) con fiereza, Rubio hizo algo parecido, Javi Rodríguez puso la mejor temperatura para su equipo en la dirección, Montañez dejó un puñado largo de acciones con clase y Bulfoni tuvo una tarde dulce en ataque y, sobre todo, en defensa (que le pregunten a Oleson).

Así las cosas, al Fuenla, que ha llegado a estas alturas de temporada fatigado y con poca frescura de ideas, no le quedó más remedio que ponerse el traje de héroe trágico. Iba a perder, sí. Pero lo iba a hacer con dignidad, peleando con honor por cada pelota, defendiendo en toda la cancha y llamando todas las veces posibles a las puertas del cielo. No fue posible. Por suerte, la liga está llena de segundas oportunidades y el buen trabajo global del curso deja margen para seguir soñando con un pasaporte para jugar la fase decisiva con los ocho mejores equipos del campeonato.

domingo, marzo 15, 2009


Mural protesta.
Convicciones talento.
Mural de cambios.

sábado, marzo 14, 2009

En el metro, como en la vida


Se miran otra vez.
Dejen sonreír antes de entrar.
Jueves de tarde.

jueves, marzo 12, 2009


Coches se viajan.
Fuente hecha de silencio.
Tren va encontrando.

lunes, marzo 09, 2009

Menorca


Montes Escocia.
Caminamos por el agua.
Paz diletante.

viernes, marzo 06, 2009

Caballero calma se presenta


A veces, una noche
es una metáfora
de tu corazón.
También de tus toboganes.

MA tiene nombre de forzudo de cascarrabias.
También de amiga guapa tormenta.
Ella, al principio del abordaje,
dice, pero sólo lo expresa,
camisa agradable sonrisa.
Suave sensación de (reir) va.

MA tenía fama de tío inteligente,
también de divertido,
cuando adolescentes.

Lo único no es encaja es mi tamaño le
decía al espejo
(los bongos le hacían bailar para ese espejo).

El espejo de MA,
alguna ría después lo supo,
tenía
los pechos azules
y la mirada de quieres arder.

MA pone tiernas a las princesas.
No saben si morderle
o abrazo.

La música te enseña no hay límites.
Y MA la transporta
inside pantano lleno de manchas de luz.

Si MA fuera u n boxeador,
bajaría el corazón a sus manos,
y se afirmaría hasta el último aliento.

Por suerte,
MA es amigo
y se conforma con alegrarnos las tardes
con sus despistes y brilladas.

Un día es el más pasmado.
Otro el más agradecido.
Today crece su carisma.
Los tragos suenan sentido.


Sometimes suaviza la melancolía
de las indecibles antárticas
con su embarcadero de bromas tropicales.

MA no tiene reparos en asombrarse.
Le basta con una de espirituosas.
Le basta con caer en un sábado aventuras,
donde los tatuajes hacen que dentro de palacio.

Y la juega-juegas no para hasta que
nuestro desenfadado héroe
se convierte en su abrigo.

(Para Lerus, en la confianza de que estos 30 le van a traer toda la risa y aventura que se merece)

miércoles, marzo 04, 2009

Estremecimiento en la tierra


Vida de barro.
Raptos de aprendizaje.
Final perfume.

Escogida por el Atlántico


Tus ojos bosque.
Lo mejor, tus canciones.
Nunca en bikini.

lunes, marzo 02, 2009

Mediocridad como antesala de la grandeza


(El Alta Gestión doblegó al MMT Estudiantes en un partido caracterizado por los desaciertos de ambos equipos. Brad Oleson lideró a los naranjas con otro partido para el asombro)

Existe un libro dictado por Larry Bird llamado Camino hacia al éxito que algún día perfectamente podrá prologar, en su versión ACB siglo XXI, Brad Oleson. En él, el genio de Indiana (señor Bird) disecciona un puñado de secretos del baloncesto. El libro consiste en la repetición de un mantra de cuatro o cinco consignas grabadas a fuego: humildad, respeto, inteligencia para ver al compañero mejor colocado, concentración defensiva para birlarle la posesión a tu adversario y, sobre todo, inteligencia y mucha determinación ganadora para emprender el movimiento de ataque más apropiado para cada momento. Todo enfocado a que tú mismo anotes la canasta decisiva que necesita tu equipo en ese momento hirviente que tanta magia genera en el deporte. Si se hace todo esto (que es como hablar de un universo), estaremos hablando de una estrella.

Y con partidos como el que protagonizó este domingo frente al MMT Estudiantes, Brad Oleson se gana esa consideración. El escolta alaskeño se fue hasta los 29 puntos, 3 rebotes y 3 asistencias en un partido lleno de valentía, acierto y momentos especiales.

Pero antes de que Oleson saliera a hombros del Fernando Martín (un decir) como si de Belmonte se tratara, como cuando el mítico torero conquistaba al público de las plazas de provincias, el Fuenla lo pasó bastante mal. El caso es que el equipo de Luis Guill completó uno de los partidos más pobres de la temporada. Por momentos, flojo en defensa y muy permisivo en el capítulo reboteador. Tanto que Carlos Suárez (7 rebotes ofensivos y 16 puntos) pareció la versión rediviva de Dennis Rodman.

El partido empezó mal para el Fuenla (2-9), pero supo enmendarse gracias al trabajo defensivo de la dupla argentina formada por Sandes y Mainoldi, que a día de hoy son un cheque al portador en la retaguardia naranja, en virtud de su entrega e inteligencia táctica para leer según que situaciones. Y los locales tomaron el timón del partido por cortesía de Nikoloz Tskhitisvili, cuya facilidad de acierto en el triple es inversamente proporcional a lo complicado que resulta decir su nombre con corrección.

No obstante, el Estu presentó mucha batalla. Compitió por cada centímetro de pista y llevó el encuentro a su escenario favorito: los ataques largos y densos, como una tertulia cinéfila de Garci y compañía. Nadie discute el valor de la apuesta. Pero es una clase de arte baloncestístico que paladean sobre todo los puristas del juego (o el arte).

Lo del Fuenla de este año es otra cosa. Algo así como una película de Spike Lee. Toneladas de acción (contraataques a espuertas), estilo directo en los diálogos (si te rascas la oreja, aprovecho para jugarme el triple) y un afán de trascendencia notable pero no grandilocuente (varios jugadores, y por primera vez Luis Guill en la rueda de prensa postpartido, hablan de jugar los play-off). Baloncesto, pues, que engancha al gran público, pero que también conecta con los entendidos; porque, a día de hoy, el Alta Gestión es la viva prueba de que el baloncesto ofensivo también sirve para ganar partidos. Salvando las distancias, el Fuenla es el equivalente a lo que significaban los Phoenix Suns de hace tres o cuatro años en la NBA.

En esa versión optimista del baloncesto, funciona también el acierto triplista de Mainoldi y la habilidad tiradora de Oleson. Ambos pusieron con ventaja al Fuenla al llegar al descanso (40-38). Pero por un rato ese guarismo pareció un espejismo. Porque el MMT pisó el acelerador en el tercer acto (8-20). Y casi deja sentenciado el encuentro. Lo hizo gracias a la voracidad de Suárez, la eficacia de Wideman en la pintura y la fluidez anotadora de Brewer.

Pero el aroma de tragedia no se consumó por varios motivos. El más importante, por la firme determinación de victoria que volvió a demostrar Bradley Scott Oleson por ganar el partido, concretada en su fundamentalismo triplista (5 de 7 en triples). A su lado, emergió la figura de un director sinfónico del caos llamado Kris Walters, que encuentra eficacia donde otros sólo ven desorden. La mejor noticia para los aficionados del Fuenla es que no está sólo. Primero, por la vibración de la hinchada, que dio vitaminas a su equipo cuando éste estaba moribundo. Y, después, por la eficaz defensa naranja en los tres últimos minutos del tiempo ordinario. También contribuyó, claro, cierto canguelo en los visitantes, que se bloquearon en ese tramo final de encuentro.

Así las cosas, el Fuenla se la jugó a tener la última posesión y Saúl Blanco anotó una canasta casi imposible, tras completar uno de sus habituales slalons de entrada a cesta.

La pelota entró con incertidumbre. Casi no lo hace. Pero el impulso del escolta ovetense tuvo premio y la prorroga fue un manto de flores para los locales. Los chicos de Casimiro se vinieron abajo, víctimas de su propio desánimo y de la facilidad triplista de los exteriores naranjas. El final sonó a final feliz para el Fuenla, que definitivamente está viviendo los mejores años de su trayectoria como club, consiguiendo conciliar victorias y espectáculo.

miércoles, febrero 25, 2009

Ya tenía pensado el regalo desde


Al principio,
mis venas suavemente cosidas
mecían a esos chicos
en unos atrevimientos
a lo alto del océano.

Copas
labios
prisas
tacto bocado despacio.
Le dicen mantel.

Ya no te acuerdas,
pero tus pies enjabonados
con mis cuerdas le dieron
dimensión a esa cabaña que hoy ignoras.

Ahora
mis músculos,
resecos y compactos,
aguardan a que el espejo de tus manos
concedan trance a esta mañana canción.

miércoles, febrero 18, 2009

Una noche con dos talentosos


Será este jueves, día 19 según el postromanus calendar. Justo en el momento en que el río marque las 20.30 en su melancolía de agua cansada. En ese momento, dentro de una gruta llamada OxígenoLíquido saldrán a escena tres personas con aspecto de asombrados.

Enfrente de ellos, habrá alguien. Quizá no muchos. Quizá curiosos. Posiblemente, habrán llegado a través de un dragón metálico que les dejó en una estación de paso para comer alfalfa (los dragones del siglo XXI buscan meterse en el menor número de problemas posibles). La estación se conoce como Noviciado. Una vez allí, evocaron a los románticos del XIX para acabar en la gruta, que emerge en una calle llamada Pez, número 40.

Uno de los desconocidos tiene 17 años. Es espigado y sus ojos lo conocen casi todo con un par de segundos de anticipación. Las chicas africanas lo adoran por su sentido del ritmo. Y de la pausa. En el lugar del que él viene, lo conocen como el Leo Messi de los versos.

El otro de los desconocidos suma medio siglo y parece un estudiante a punto de comerse la noche. Por suerte, hace ya tiempo que lo hizo (el mundo) y ahora se conforma con llenar la imaginación de los desconocidos con palabras medio ignotas que cubren de sugerencia los cuellos de las asistentes. Por si fuera poco, el hombre es exceso en la generosidad.

El tercer diletante sonríe con la alegría de un pescador. Le encanta cambiar cromos estelares con sus amigas las buscadoras. Como ellas, busca sencillas (palabras) para un mundo desafiante y cálido, dependiendo del momento y el recuerdo. También disfruta del instante. Sobre todo, de la suerte de que el río les haya prestado su celebración para montar esta fiesta.

lunes, febrero 16, 2009

Constelación de prometernos


Ya ves
Ya ves
Ya ves, azul

Y sentir que sí, que sí, que sí

Aspirar tu constelación de deseos
y prometernos uvas

Una vez, una vez, una vez
Y otra vez, otra vez, otra vez

ya lo dijo la chica argentina:

Vida pez

miércoles, febrero 11, 2009

Con este boli podrás nombrar el firmamento


El niño llama borracho casi borracho
a cada habitante de su acera.
Su madre es perplejidad y asombro.
Pero si se distrae
si se distrae
no podrá ponernos a tiempo la paella.

Es Granada y el cielo dice que estoy casi
(cansado).

El peque se llama Jose.
No cae simpático a la primera. Ni a la cuarta.
Pero se gana el afecto de uno de los marinos.

Sus palabras son una imaginación de discurso.
Hace viento también alegría aquí dentro.

Jose casi saca un ojo, o cuatro,
por el atrevimiento de una tirada.
La peonza siempre tiene sus propias razones.

Jose ríe casi por cualquier ocurrencia.
Es una pregunta con los pies de velocista.

El miradas gastado le regala lo
imprescindible para el viaje:
un boli
algunos cromos
y una dedicación: tú pregunta.

El café es gratis.
La ilusión también.

domingo, febrero 08, 2009

Niño llama niño


¿Sabes un secreto?
Apenas tienes estatua aura.
Eso es, estatura.

Si quiera para ser jugador de pie bola.
Tampoco pelo casi tienes.

Eres desordenado medio creando.

Por secreto, me caes bien.
Me gusta tu risa mezclada con la de Luna.
O cómo arropas a tu madre cuando el invierno se desconcentra.
Aunque lo mejor sea me incluyes como si ya estuviera aquí.

miércoles, febrero 04, 2009

Forma surf de hacer rock


Érase el que una vez paradisiaba.
Día baile y agitaba agitaba.
Y mueblados momentos mecía.
Loqueció de vibración pero, magia.

Ah, sí, pruébame, dulce, estas palabras.
Las palabras silbaban funcionaban.
Pensaba en lobo y vivía suave.
Dicción en el emblema de sus flores.

Y algo mejor: la lumbre de un ritmo.
Compases para ya nuestro tiempo.

lunes, febrero 02, 2009

Cuando los triples se aciertan tras encender un puro


(El Alta Gestión igualó el récord histórico de la ACB de triples anotados en un solo partido (18) para ganar con holgura al CAI Zaragoza en un partido caracterizado por el talento colectivo de los locales)

El peor día de la temporada de Oleson (8 puntos, 4 asistencias y 2 rebotes) es una buena actuación para la mayoría de los jugadores de la ACB. Sin embargo, la lógica de un manual apuntaría a que si tu equipo es modesto y se deja alumbrar fundamentalmente por tu mejor jugador, si éste no tiene su día puedes echarte a temblar.

Pero esas son elucubraciones de los teóricos. El Fuenla de esta temporada prefiere la práctica de las cosas bien hechas en el día a día. Lo concreto. Y a esa lógica de aciertos, consecuencia de acciones elaboradas, responde el fantástico registro que este domingo lograron los naranjas: 18 aciertos desde más allá de 6,25, una cifra que iguala el récord colectivo de la liga. Los maños del recién estrenado técnico Alberto Angulo (antigua gloria triplista del baloncesto nacional, casualidades) apenas pudieron sacar el paraguas para protegerse de tanta inspiración fuenlabreña.

Liderando esas acciones de descaro y puntería estuvieron Mainoldi y Tskitishvili, autores de cuatro triples cada uno. De todos modos, los tiros de tres fueron la evidencia. La diferencia entre ambas escuadras se fraguó desde el principio. El Fuenla fue fiel a su estilo de juego: descarado, fácil y atractivo. Mientras que el CAI se dejó llevar el desánimo en cuanto cayó en la cuenta de que no iba a ser nada sencillo traspasar el muro de hormigón defensivo planteado por Guill y sus chicos.

El Fuenla jugó a placer, ésa es la realidad. Y el CAI tampoco hizo mucho para que se sintiera incómodo. Es como si le das a Will Smith un teatro abarrotado de gente para que escenifique algunos monólogos de cosecha propia en plena noche berlinesa. Las risas y el espectáculo acabarán surgiendo con naturalidad.

Algo parecido le ocurrió al Fuenla, que encontró respuestas de todos los colores. Por ejemplo, una roca en la pintura, pleno de forma, cuyo nombre es Antonio Bueno Delgado (12 puntos y 4 rebotes). Para hacerle más fácil el trabajo, Tskitishvili celebró su flamante renovación abriendo la zona con 14 puntos (4 de 6 triples). Sus canastas concretan la realidad de este partido: un agradable momento de relajación y triunfo para los locales.

Por un lado, el Fuenla hilvanó muy bien sus ataques, dando los pases necesarios para que sus tiradores encontraran posiciones cómodas de tiro. Por otro, la tendencia al descontrol de los visitantes (ansiedad, camino asegurado al fracaso cuando uno tiene urgencias) generó mayores espacios para los fuenlabreños. En la página oficial de la liga, acb.com, hay un video donde quedan consignados los 18 triples naranjas. Pues bien, prácticamente en todos los jugadores de Guill tuvieron tiempo para encenderse el puro y saborear el primer sorbo de una copa de Balleys antes de probar el acierto desde la larga distancia.

La consecuencia de todo esto es que el partido se convirtió en un tobogán de facilidades para los madrileños. El primer acto fue toda una demostración de poderío local: 33-16. A partir de ahí, el resto de choque fue un continuo remar cuesta abajo, amparados en el multitalento de Saúl y Walters y la garra y los intangibles de Sandes y Mainoldi.
Por parte maña, apenas si hubo un poco de insurrección de parte de Rubén Garcés en la pintura y, ya en la segunda parte, las genialidades que se empeñó en improvisar Quinteros para mantener medianamente a flote a su equipo. La energía de ambos sirvió para igualar la contienda en los parciales de los dos cuartos intermedios. Pero el último acto confirmó la tendencia ganadora de los anfitriones.

Sea como fuere, el signo del partido ya estaba definido: una celebración del baloncesto ofensivo. La seña de identidad del Fuenla de este año. Como colofón a tanta desinhibición anotadora, quedó el triple con suspense (su tiro pegó en la parte interior del aro antes de entrar) de Nacho Guigou, el canterano tinerfeño que sigue creciendo con un equipo que no se cansa de repartir caramelos y afianza su candidatura a los play off (octavo en la tabla y con una victoria de ventaja sobre Ricoh Manresa y Iurbentia Bilbao, noveno y décimo respectivamente).

miércoles, enero 28, 2009

Nueva York, doce de la mañana


Nueva York, doce de la mañana

tu abrigo, cariño


Tatuaje

rubia

invita

desconcierta



Aproximación

sentimiento

todavía

reparación





me

das

hambre

jueves, enero 22, 2009

Una victoria para empezar a creérselo




(El Alta Gestión derrotó al Pamesa en un partido que gobernó de costa a costa, gracias a su eficacia defensiva y el acierto anotador de Brad Oleson y Antonio Bueno)

Algunos momentos sirven para certificar un cambio. El Alta Gestión vivió su particular confirmación en la excelencia de la ACB este miércoles, con un partido lleno de aciertos defensivos y caracterizado por la efervescencia anotadora de su mejor pistolero, Brad Oleson, que cada jornada se reivindica con más motivos como el mejor anotador de la competición, y el corazón y talento de Antonio Bueno, que este año está jugando su mejor temporada en la ACB.

El partido empezó de cine para los locales. Los naranjas se anticipaban a los taronjas prácticamente en cada defensa exterior, leyendo con acierto las líneas de pase. Cuando los fuenlabreños hacen eso, el baloncesto se vuelve un espectáculo difícil de superar. Algo así se piensa viendo en acción a un ultramotivado Vuk Radivojevic, que en los últimos partidos está pidiendo a gritos más protagonismo en su equipo. En sólo 12 minutos de acción, el serbio tuvo tiempo para anotar 6 puntos y sumar 9 de valoración.

En esa defensa también fueron clave los mejores carteristas locales: Ferrán (2 robos), Oleson (1) y Saúl (1). Sin embargo, toda esa buena onda se pudo haber ido al garete en el minuto 2, cuando Kris Walters se dio un golpetazo contra el suelo, impactando su cabeza contra éste. Por suerte, todo quedo en un susto. Aunque ayer pasó la noche en el hospital, donde le realizaron diversas pruebas médicas para determinar la gravedad de su lesión.

En tiempos de incertidumbre, ninguna receta mejor que aquella que mezcla el talento y la constancia en la entrega. Esas fueron las claves del triunfo local. Oleson tardó en carburar, pero cuando lo hizo fue simplemente imbatible, sobre todo en las entradas a canasta. Al final del partido, lucía una hoja de servicios que, para un republicano confeso como él, ni el mismo Rambo podría haber exhibido en sus mejores tiempos. Bromas aparte, tiene mérito que sin salir de inicio en el quinteto titular terminara con 23 puntos, 2 asistencias y 1 rebote.

Claro que no estuvo solo. Saúl se reivindicó como chico maravilla para hacerlo casi todo bien: 5 asistencias, 6 rebotes y 12 puntos. Entretanto, Antonio Bueno se hinchaba a hacer fácil el baloncesto en la pintura, así hasta sumar 8 de sus 20 puntos en forma de mate. Hubo una acción simplemente sensacional, protagonizada por el tío Vuk, quien robó una pelota, se puso en modo supersónico y, cuando llegó a la cesta, se dejó genial para asistir al pívot vallecano con una manoletina. Cortesía que Bueno celebro machacando el aro con la misma energía con la que dicen que emplea Madonna cuando cuida sus 50 inviernos con clases de pilates.

El caso es que el Fuenla ganó todos los parciales del encuentro. Pero fue en la primera mitad cuando cogió la ventaja importante (39-28). Después se dedicó a gestionar esa renta con elegancia y desparpajo. Amparados también en la dirección Ferrán López, que firmó el mejor partido de la temporada para compatibilizar 11 puntos, 4 asistencias, 3 rebotes y los ya mencionados 2 robos. Enfrente, al Pamesa nunca le faltó actitud, pero derrochó fallos por todos los lados. A la cabeza, Douglas, que sólo embocó uno de los 8 tiros que probó. Eso sí, a los toronjas les queda el consuelo de pensar que tienen un tipo con mucha clase, que pronto puede ser un superclase, llamado Rafa Martínez (11 puntos y 3 rebotes) y el orgullo de Nielsen (12 puntos y 3 rebotes).

Sea como fuere, la impronta general del encuentro fue ver a los poco más de 4.800 espectadores que acudieron al partido festejando el noveno triunfo de un equipo que por fin, en el sentido positivo de la expresión, empieza a creérselo. Empieza a creerse que su talento y ambición les pueden llevar verdaderamente lejos.

lunes, enero 19, 2009

Enfado y lucidez de un sabio solar


A sus 68 años,
permanece en
un despacho
abarrotado de
peligros.

Peligro,
algo
se acerca.

¿Qué significa heredado?

Para mí: aire limpio,
agua sin marcas,
tierra y bosques sanos.
Llámalo
libre diversa vida.

Ya sabes,
es necesario
volver a
las esencias.

En este mundo
las noticias viajan
(también con lucidez).

¿Solución?
Debe haber
convergencia en
los niveles de vida.

¿Opuesto?
Este momento
donde asustados
mandos exploran
brecha terrorismo,
brecha hambre,
brecha sufrimiento…

No te preocupes,
tengo horrores que
ni tu imaginación
imagina.

Ah,
ya hemos abusado demasiado de
la naturaleza.
Aprende a decir no.
No a las duchas de media hora.
No a los desorbitados aires (acondicionados).
No a la calefacción injustificada.
No a las multiplicaciones del egoísmo.

Todos sabemos como empieza-arriba esa tabla.

Pero no, explico, renuncies a lo bueno obtenido
con, desde, por progreso, progresa, piensa.

¿Qué cómo tú puedes?
Piensa en ese filete.

Ese filete pasado servido con una sonrisa solar
por la chica que revolucionaba la plata del río.

Coche.
Destello.

Para comer ese filete,
este filete con pasado de
vaca ociosa y libertina,
se han consumido una
cantidad asombrosa
de forestación y energía
en muy mejorables figroríficos.

Los más pobres,
aún más damnificados,
no perdonarán.
Habrá convulsiones y guerras.

¿Otras soluciones?
Desarrollo rural
en lugar de artificialidad masiva.

¿España?
Ella necesita mucho bucea,
precisa su propia energía,
necesita mucha nueva agua.

¿África?
(me gustan los nombres femeninos)
Si sigue deteriorándose sus condiciones,
no habrá ejército ni miedo ni egoísmo
que detenga su entrada asalto en tu casa.

Véndete.

Trabajamos con transparencia y
elegimos a los mejores.

Así que temprano que tarde
los apóstoles del negacionismo
tendrán que mudarse a otro planeta.

Cabecea con una, parece,
sonrisa cervecera.

¿La verdad?
Soy optimista,
pero tenemos muy poco tiempo.

(Georgina Higueras preguntó a Rajendra Pachauri
-gracias muchas a los dos-
y las musas me propusieron la sugerencia de unas
palabras tentadoramente desordenadas en su belleza).

domingo, enero 11, 2009

Momentos de alguna adolescente


Esta mañana
viajo
con una íntima
decisión de
convertirme en
persona
(por fin).

De repente, veo a unos padres
que muestran en su rostros multiétnicos
la universal caligrafía del cansancio.

También dormitan,
sugeridos en sus cabezas,
repentinamente siamesas,
dos jóvenes de noche etílica
(y van doce dice el tío Shakespeare).

Me llama,
en el asiento de enfrente,
la chica, 16 o 17 años,
ah, parecer más jóvenes.

Totalmente absorta.
Absor-viendo.

Talla con sus preciosos ojos
la corteza de su móvil.

Mientras,
sus dos pulgares interpretan
una frenética danza sobre el
exhausto teclado.

Fantaseo; quizá escribo una novela en su móvil:

romnaces contrariados, padres ausentes,
amigas que murieron o traicionaron.
Adulterios con triste final.

Historias que son leídas inmediatamente
y, lo que es más importante,
modificadas según las sugerencias de
la gente que me leerá.

Pero, no, son sus textos.

Esas palabras están aliviando a otras adolescentes pasivas.
Chicas pasivas centradas en sus destinos individuales.

Observando teclear a ese ángel anónimo, recuerdo
recuerdo
sí, me tambaleo.

Cuando llego a mi estación,
la chica sigue tecleando.

(Con agradecimiento especial a Manuel Rodríguez Rivero, que
me prestó sus palabras para mirar con nitidez en aquel vagón).

martes, enero 06, 2009

Y ese día adelantábamos el amanecer


Las voces de la caja fácil
aventuran sinfonías de
luces interiores.

Las sonrisas hacen de
embajadores de la sorpresa.

Todo parece posible.
Y se mejoran las expectativas.

Aunque sólo sea
porque cada invierno
los sabios improvisan
mejor.

Enfrente de mí,
veo a una emperatriz
adorable en su asombro.

Y a un adulto
que reestrena la elegancia
de la generosidad.

Llueve memoria,
también brilla el
agradecimiento
de (para la batalla)
nuevos amuletos;
rescatados por
la gente que
tiene tiempo mejor
para pensarte.

lunes, enero 05, 2009

El tapón como metáfora de un espíritu ganador


(El Alta Gestión se impuso in extremis al Iurbentia Bilbao (88-86) gracias a su acierto puntual, encarnado por Oleson y Walters, y a su capacidad de resistencia, personificada por Sandes)

Algunos partidos quedan definidos por una acción. Después de atravesar una montana rusa de rendimiento, el Fuenla perdió la última posesión del partido. Ferrán erró el pase, descompensado como estaba en el aire, y Javi Salgado encaró el aro fuenlabreño con la confianza que le daba el saberse el mejor jugador bilbaíno del encuentro. Justo en ese momento, el pequeño base de Santuxo se lanzó sobre el aro como un ewok que tiene a tiro un soldado de la guardia imperial de Darth Wader; todo parecía a punto para la prorroga.

Pero no. Ahí enfrente, con la misma energía que Salgado, pero con unos cuantos centímetros más, emergió un alero con mensaje de resurrección llamado Matías Sandes, que volvió a demostrar que esta temporada está dispuesto a hacer grandes cosas gracias a una increíble intensidad en todas las facetas del juego.

El resto de la coreografía ambiental sonó a vieja buena historia fuenlabreña. Los jugadores celebrando el triunfo, apiñados en el centro de la pista, y la gente entregada a la fiesta. Y sí, el Pabellón Fernando Martín se volvió a llenar (5.700 espectadores dice la estadística oficial). Y no fue a causa de la presencia de unos de los equipos punteros de la competición.

Más bien, se debió a un triple eje lleno de inteligencia y corazón: el club regaló una entrada a cada uno de los abonados que así lo quisieran, el partido se jugó el sábado por la tarde (que es cuando la masa social fuenlabreña mejor se moviliza) y, por supuesto, el arte y la pasión que despliegan este año los jugadores naranjas sobre la cancha.

No obstante, el pasado sábado el Alta Gestión completó uno de los partidos más irregulares de todo el curso. Mérito también del Iurbentia, que realizó una defensa llena inteligencia táctica y entrega. En esa línea, la primera mitad del encuentro estuvo gobernada por la voracidad anotadora y reboteadora de de Marco Banic (10 puntos y 7 rebotes en ese periodo), que sin embargo se borró a partir de entonces. Quizá le entró la vena poética y se acordó de aquello que decía Neruda de que las estrellas que brillan con más intensidad duran la mitad de tiempo. Sea como fuere, entre él, Guardia, que estuvo de notable alto en su vuelta a la cancha que lo celebró durante ocho temporadas, y Salgado guiaron al equipo vasco hacia algunas ventajas frecuentes en el marcador.

Sin embargo, éstas no se concretaron en el parcial de la primera mitad que ganó el Fuenla (40-39) merced al día inspirado de Walters (18 puntos sin fallo) y la mejor versión de Oleson (25 puntos, 4 asistencias y 2 recuperaciones), que, ausente de nuevo Saúl, decidió dar no uno sino dos pasos hacia delante y acaparar buena parte del protagonismo ofensivo de los locales. A su lado, no había mucho más positivo que reseñar en el capítulo de ataque. Si acaso, la intensidad reboteadora en las dos orillas del juego de Matías Sandes (11 rebotes para un chico que apenas sobrepasa los dos metros). También pueden llamarlo hambre de gloria.

Así las cosas, el tercer cuarto se pareció a un certificado de definición para los chicos de Luis Guill, quienes se desordenaron más que nunca en ataque (eso sí, Peter John dio la cara con un arranque muy acertado). Por el contrario, el Iurbentia se fió a la inteligencia competitiva de Javi Salgdo, que robó balones, se hinchó a convertir canastas que desafían la lógica de los tratados de gravedad y, ya puestos, tuvo tiempo para dar asistencias cómodas para que Luke Recker afinara su mirilla de acierto triplista.

El caso es que el equipo naranja llegó a estar ocho puntos por debajo (57-65). Una situación así sólo se revierte con grandes dosis de amor propio y determinación ganadora. Y de eso sabe un rato Brad Oleson, que alega timidez para explicar que, tras varios años, todavía no haya aprendido castellano pero que no tiene ningún rubor en colgarse del aro a la menor ocasión. Como por ejemplo hizo tras recibir un perspicaz pase de Matías Sandes, que le permitió ganar la espalda a su defensor para recordarnos que su ADN es el de un jugador pata negra dentro de la competición.

Entre su acierto, el de Bueno y Mainoldi, que despertaron en el tramo final del encuentro, y la garra de Sandes el equipo le dio la vuelta la tortilla. Lo hizo gracias a una defensa que rozó el límite de la legalidad y el entusiasmo de un público que convirtió en el Fernando Martín en un pasaje en el infierno para los árbitros y los jugadores del Iurbentia.

Luego llegó el final feliz y la confirmación de que Matías Sandes es, a día de hoy, la mejor metáfora del momento dulce que vive el Fuenla. Humilde, sí, pero con suficiente talento y ambición como para empezar a ser importante desde ya. Este sábado, frente al Real Madrid, con los focos de TVE, a lo mejor el equipo firma lo que sería un histórico pasaje para disputar la Copa del Rey. Lástima que dependa de terceros.

jueves, enero 01, 2009

Enamoradas de Barcelona


Están a las faldas de un año nuevo
y me piden que apriete el botón.

Apriétalo.
Pero no te lo cargues
(y ríe,
debajo del dragón
y buscamos en el bolsillo).

No te conoceré
(no te conozco)
y recorro la ciudad
evocando tus rasgos,
cada uno de tus descuidos,
el modo en que muerdes.

Me gusta verte comer.
Aunque sea desde una distancia oriental.

Me preguntas,
te pregunto.

Cuando te levantas de la mesa
me hablas de un lugar que ni me suena.

Eres más alta de lo que esperaba.
Ella es más como de mi tamaño.
En realidad, eso como que importa
poco. Tan poco.

Me importa esa alegría lenta,
esa elegancia de ignorar el novio.

Tu vibración de mujer isla
sonriendo también ha acabado
empezando la ciudad.

martes, diciembre 30, 2008

La invencible tarea de enfrentarse a una estrella de rock


(El Alta Gestión acarició la victoria ante el DKV Joventut (86-84) en un partido en el que desplegó momentos de gran brillantez. Pero la magia de Ricky Rubio decantó la balanza a favor de los verdinegros)

Ricky Rubio ha llegado a tal punto de fama que la gente le conoce no ya por su nombre de pila, sino por su apodo. Ricky, el genio adolescente. Ricky, el chico humilde del Masnou. Ricky, ese joven talento que rompió la cintura a Jason Kidd en los Juegos Olímpicos. Son sólo unas estampas que hablan de la magnitud de un jugador que no deja de crecer conforme afronta retos.

Este verano se consolidó a los ojos del mundo con una actuación sobresaliente en la cita más exigente del deporte. Pero Pekín significó también un duro peaje para este proyecto-realidad de estrella planetaria. Se fastidió la muñeca. Con una fractura de consideración que le ha tenido dos meses fuera de las canchas.

En sus primeros choques de esta temporada, Rubio dejó destellos de su clase. Pero fue este domingo frente al Alta Gestión, cuando confirmó que ha vuelto para seguir fascinando. O, para ser más exactos, para (ausente ya Rudy) empezar a gobernar la liga en primera persona. Lástima que escogiera como victimas a los chicos de Luis Guill, porque éstos desarrollaron un partido para el recuerdo. Sobresaliente en muchos tramos.

El técnico fuenlabreño señaló tras el partido una de las claves que acrecientan, si cabe, el mérito de la faena naranja. “Hemos jugado sin el jugador que más minutos disputa de toda la ACB, Saúl Blanco. Y aún así hemos rozado la victoria. Cuando juegas un partido tan bien, sólo puedes felicitar a tus jugadores”.

¿Y qué faltó para sellar la victoria? Un poco de suerte, seguro. Y un antídoto para evitar la enloquecida defensa verdinegra, también. El caso es que el Fuenla, por esta vez, escogió un tempo relativamente lento para desplegar su juego. Ataques bastante elaborados, aunque con el contraataque siempre como primera opción, y unas interesantes variantes zonales, hicieron posible un escenario ganador para los madrileños a mediados del tercer cuarto. Gracias a los triples de Sandes (dos) y Walters (otros dos) en ese acto, el Fuenla cobró una ventaja de 12 puntos (47-59, min. 27).
El milagro parecía posible. Y el silencio del Pabellón Olímpico, también.

Algo poco probable cuando despegó el partido y la gente, que abarrotaba su cancha (acudieron 8.300 espectadores), se volvía loca con cada acción del redebutante Moiso (que anotó 15 puntos sin fallo) y los destellos de genialidad de Rubio (que se fue hasta los 30 puntos de valoración, tras sumar 16 puntos y 6 asistencias).

Pero el Fuenla se sobrepuso a toda esa adversidad ambiental y técnica. Fue fiel a si mismo y Walters enseñaba a la mínima ocasión como dar pases de beisbol como principio de éxito en un contraataque. Y Skhitisivili u Oleson de cómo culminarlos con acierto. Al tiempo, Matías Sandes ofrecía la mejor versión de toda su carrera deportiva. Se parecía a su lado guerrillero de esta temporada (taponando y reboteando como un lobo) y se reinventaba en ataque, anotando el 100% (3 de 3) de los triples que probaba, alternando ese acierto con movimientos muy eficaces en el poste bajo. Lo cual no deja de ser reseñable cuando ni siquiera los pivots de hoy día se animan a realizar esa clase de maniobras. Suena a exageración, pero no, el Fuenla rozó su perfección.

Como prueba, otro partido para el elogio de Radivojevic, muy entonado en los minutos que dispuso. Sea como fuere, el DKV reaccionó. Lo hizo a lomos de una defensa frenética por toda la cancha, liderada por sus canteranos: Pau Ribas, Ricky Rubio y Pere Tomas. También gracias al superlativo acierto de Ribas en el último acto (13 puntos sólo en ese periodo), la puntería de Mallet (4 triples) y el aura de Rubio, que forzó hasta ocho faltas personales.

En esos momentos, el Fuenla se dio cuenta de que no jugaba contra un equipo, sino contra el prestigio envolvente de una estrella de rock. Un chico de apenas 18 años que tiene un club de fans masificado, que recibe peticiones de entrevistas de lugares tan ajenos al baloncesto como Japón y cuya biografía se saben algunas de las estrellas más ególatras de la NBA. Con este panorama, se perdona un poco mejor la actitud sobreprotectora (se pitaron algunas faltas que sencillamente no eran) hacia el genio de El Masnou por parte de los árbitros.

Aún así, el Fuenla no se resignó a su destino de telonero. Oleson y Bueno se colmaron de corazón y acierto para volver a poner otra vez por delante al Fuenla a mediados del último cuarto. Pero no fue suficiente. Ricky dibujó canastas donde no las había (con hasta tres cambios de orientación y ritmo en una misma penetración), también pases inesperados que alimentaban al voraz Moiso. Y, a su lado, Ribas se convertía en una pesadilla en ataque y en defensa, neutralizando a Oleson en los últimos minutos del encuentro.

Ambos canteranos le birlaron al alaskeño la última posesión naranja, ésa que hubiera podido cuajar en el merecido sello a un partido increíble. Posiblemente, el mejor de la temporada.

miércoles, diciembre 24, 2008

El que no pide explicaciones

(retrato de un hombre
que ordena mundos)

Cara de boxeador optimista,
sí, optimista
como aquel antiguo camarero
que apuraba el placer de su
chica entre
esculturas de jamón ibérico.

Sin dobleces, con cordialidad,
pero con claridad de emociones.
Como si su vida fuera uno de
esos lagos salvajemente saludables
del medio antártico argentino.

Su discurso sencillo mece a un tío
con la broma preparada para
cualquier contingencia.

Algunas de las miradas de su discurso
valen como partitura de un poema.

“Se tarda en apreciar los matices.
Admiro la forma más precisa posible
y encontraré la mejor combinación
que defina un sentimiento.

Comunico con un gesto.
Y todo se entiende.
Bueno, lo intento.

Me voy haciendo amigo del silencio.
Soy el que no pide explicaciones.

El que no pide explicaciones

Me gusta la verdad.
Y decir la verdad.

También la mirada de ella,
aunque pocas veces
diga la verdad.

¿Los intolerantes?
Prefiero ser más directo y
llamarles cabezas de odio.

Eso se entiende mejor.

¿Mi tarjeta?

Prefiero actualizarme con miedo a
quedarme tranquilo con mi defecto”.

Dicen que los hombres tranquilos
de mi cuidad no son una ensoñación
de un irlandés talentoso y bebedor.

El que yo conozco se llama Fernando.
Y es un tío inexplicablemente educado.
Y divertido.
Si quisiera, podría matarnos a todos.

Por suerte, los hombres tranquilos
de mi ciudad prefieren un par
de tragos secos y la calidez de su
mujer en el cuarto de vivir.

(Para Fernando,
amigo ingeniero
al que conocí un
martes de Lavapiés)

martes, diciembre 23, 2008

Mi primera cesta de navidad


A veces la realidad se parece a mi estado de ánimo.

El otro día llegó una chica rubia,
muy rubia,
y me dio una cena de navidad.
En realidad eran unas cenas.

¿Y esto?
Por aprender a cenarte el mundo despacio.

Pero si yo ahora vivo (me la gano) de día
haciendo como que escucho
o como que escribo
o como que oriento
o, esto es verdad, dejándome terminar.

Yo, ahora, trabajo, fumo,
me pierdo, a veces también encuentro,
cuando la luz del día
plasma su llanto silencioso
en los ventanales de mi restaurante favorito.
Sí, favorito.

Ya, sonrió ella.
Pero tu a mi no me engañas.
Tu alma se preserva de noche.
Ahí es cuando tus besos no son de rutina.

Me quedé de piedra.
No sabía qué decirle.
Me habían pillado con verbo
de helados de contrabando.

Y. por el camino,
había cambiado de crear problemas
a crear oportunidades,

Suena pretencioso.
Pero, créeme,
casi me dejo la piel en el intento.

Lo sé, cariño.

Por eso,
las mujeres del mar suizo
me han dado esta cesta
con tu nombre.

Llegué a casa,
contento,
también cansado.

Y abatí la cesta sobre uno de los sillones.

Ahí dentro había de todo.
Un vino blanco con el que
temblaré junto a la estudiante de Milán.

También uno tinto para ponerme melancólico,
mientras el corazón me hierve de autocompasión.

Encontré, incluso,
dos o tres cajas de turrón de chocolate,
y una del duro,
con el que evocaré mi país
y pediré para que todos los niños del globo
encuentren el suyo.

Mi país son mis padres,
también mis tías,
qué decir de mi hermano
y mis amigos.

Mi país es mi gente cuando levanto una copa
con ellos,
desde ellos y para ellos.
Cuando tiro por el desague los venenos cotidianos.

Mi país es la celebración de una anécdota,
la risa de una broma cualquiera de un
momento cualquiera.

Mi país es una celebración.
Mi país es mi gente.

Para ellos guardo este cava que,
como todos los principios,
celebraré esta noche junto
a mi madre y hermano
cuando el cielo se llene de deseos.

lunes, diciembre 22, 2008

Esencial


Cuando gobernamos eso
le quitamos la aventura,
también la agilidad,
a nuestra alma.

Eso es una palabra muy salvaje
también muy variable.

Después vino la alegría,
la generosidad de un guiso,
y toda esa calidez dosificada
como lugar de despegue.

El lunes tenía cara de pruébame.
Y muchos de los nuestros
aprendieron en la pelea.

También en la calma y el orgullo.

Pero volvió la aniquilación fraterna,
con la constancia de un lobo
que mastica las miradas de la noche.

Por suerte,
luego arquitectura de tibios
desencantos. Hola, encanto.

Camino con el grupo.
Y duermo despierto con
el ritmo de esta gelidez.

En aquel lugar,
la gente me ignorará en voz alta.

En aquel lugar,
mis hijos serán
(y conseguiré que sean).
Tiempo.
Dame tu tiempo.

Pendiente de tu risa y
tus elegancias.

Con elegancia y futuro,
me apretaste en aquel
bote de dedicación furtiva.

Pero mi identidad ya ha caducado.
Llámalo cambio.

El viejo me hablo del sí del fluyente
(de acuerdo, venía de unos cuantos
copos de desorientación y miedo)
y empecé a celebrar la diversidad.
Empezando por la de mi biografía.

Eso es.
Nómada como abuelo cazador.
Vaciado como hombre lucha.
Sin ganas de recuerdo
sin fuerzas de futuro.

Tampoco cariño de álbum.
Y llueven renuncias.

Por suerte,
me queda el milagro
de tu tacto.

Nuestra alegría intima.
Y así hasta volver a terminarnos.
Puede que también indestructible.
Aunque sea por un rato.

Eso como
orgullo de pastor pirenaico.

Soy nómada.
Era casa.
Paciencia,
porque
seremos alegría.

jueves, diciembre 11, 2008

El loco era Rocinante


Pelo de nieve
y la mirada de océano.

Te creería si dijeses
es construcción de trabajo en Varsovia.

Pero creció, se torció y ha sido feliz en Carabanchel.

El otro día descubrí que es Quijote.
Pero lo mejor será que se corra la noticia.
Que no se corra.
Todavía.

Quijote es bullanguero y habla en el curro
como habla en el barrio.

Su Rocinante, hijo de este tiempo, ya no piensa.
Tampoco bufa.
Aunque se le parece.
Y gasta mejor dibujo.

Gracias a Rocinante se ha pegado unas hostias
de competición contra los muros
y, secreto, ha hecho la puesta a punto en la
lencería de algunas de sus cautivas.

Rocinante, rocinante es rápido, más impaciente
que aquel mesetario.
Rocinante siglo XXI se mearía ahora
en las amapolas del Toboso.

Rocinante es el loco de este tiempo, sí.
Pasa de atascos.
Y enloquece a las mujeres.
Rocinante today no es un caballo.
Tampoco imaginación de escritor.

Si acaso,
leopardo musculado para esta tribu.

Y su Quijote,
caballero extravagante del 21,
se ha matizado el alma.

Sustituye la comida por cigarrillos,
sigue riendo a destiempo
y mezcla la jerga de un catedrátio con la de un broncas.

También tiene para vacilar a Humberto Eco
o dosificarle las dudas a la computadora.

El Quijote de nuestro tiempo nunca escribirá un libro.

A cambio, consume una dieta
donde se confunden
filosofías del futuro
y regiones del desencanto.

Algo como tener siempre la broma a punto.

lunes, diciembre 08, 2008

Era pelirroja y la mirada de elegancia

Me encanta cómo te mueves.
Le das ritmo a la noche.

(sonrisa)
¿Dónde estabas tú?

mirándote

gracias, pero no hay para tanto.

¿te lo has pasado bien?
desde luego

Creo que sí es para tanto

todos nos queremos dejar llevar.
A veces nos dejamos llevar.

Pero para hacer movimiento como tú
hace talento especial tienes

No sé, algo como que cuerpo es tu ritmo.

Muchas sonrisas, de verdad.


Pareja de invitaciones
y una de dime algo.

Sounds de tus ojos mezclando

(y la planta de los fuera de sitio).

sábado, diciembre 06, 2008

Ojos de irlandesa y cuerpo de cazadora


No es que sea belleza. Que lo es.
Es su manera de moverse.