miércoles, junio 30, 2010

El anclaje de moverse con criterio


A veces la vida se desdice con toda naturalidad. Donde antes parecía que los aficionados españoles estábamos condenados a partirnos la crisma con nuestro traje de malditos, ahora reluce el optimismo de que los tuyos no sólo ganan, sino que también lo hacen con buen gusto. Por mucho que nos agrade el titular de un periódico sudafricano: “España, belleza absoluta”, tampoco vamos a caer en una autocomplacencia tan grande.

Nuestra selección está jugando razonablemente bien. Mejor conforme discurre el campeonato. La derrota contra Suiza fue un palo. Pero luego nuestro equipo ha interiorizado unas cuantas lecciones. Frente a los inventores del reloj nos pudo el preciosismo. Con los hondureños jugamos atacados, presa de la ansiedad del que no tiene margen de error. Frente a Chile, sacamos nuestra versión más pragmática.

Ayer contra Portugal empezamos a acercarnos, por momentos, a nuestra mejor versión. Combinando momentos de geometría en la circulación de la pelota con algunos latigazos en forma de remates. Pero enfrente había un portero en trance llamado Eduardo, que por cierto suena como futurible para el Hércules el próximo curso.

Dio igual. La selección no perdió la paciencia. Me gusta este equipo porque, aún con algunas de sus piezas claves fundidas por la fatiga física, es fiel a un estilo. Ese estilo se resume en palabras como elegancia, buena lectura de los espacios y la factura técnica de los más grandes.

Para los recién llegados a este negocio puede parecer excesivo ese celo en ese deporte. Pero el fútbol no es uno cualquiera. En este juego prácticamente todo es posible. Es una democracia de las emociones. Donde cualquier gesta aguarda a ser realizada, con independencia de tu fuerza, talla, historial o procedencia. Lo único que importa son factores como el deseo, la mentalización, la táctica, el trabajo y, claro, el talento.

Lo mejor de este grupo es que unos cuantos ya han dado la medida de lo que son capaces. Pero otros todavía no se han desperezado. Y encima empaquetamos esas cualidades laborales con una impecable factura en la personalidad. Nuestros jugadores condimentan sus declaraciones con orgullo, serenidad, confianza, respeto, sentido común, prudencia y elegancia. Además de, inevitable, la ambición de los ganadores.

Cualidades que siempre han distinguido a Del Bosque. Este es un buen momento para reivindicar la figura del seleccionador. Tan cuestionada por algunos amigos. Del Bosque conoce mucho este juego y se expresa con la precisión de un senador romano. Pero odia estar en el centro de los focos. Por eso huye de los conflictos y atribuye siempre el mérito de sus logros a los jugadores. Pero lee como muy pocos los partidos.

Su cambio de piezas ayer en la delantera, Llorente por Torres, fue un movimiento clave en el destino del partido. El ariete riojano confirió más filo al ataque español. Tuvo dos o tres remates en boca de gol, que no encontraron la red porque enfrente Spiderman había poseído a Eduardo. Y empleó sus 195 centímetros para hacer la vida más fácil a sus compañeros. Al darle entrada, Del Bosque también tiró de filosofía oriental: todos sois importantes, a cada uno de vosotros os voy a necesitar en un momento dado.

¿Quién está a la altura (o mejorando) de su prestigio? Villa lidera esa lista. Es pillo, habilidoso y remataría con acierto hasta con un melón en juego. ¿Su secreto? Tiene grabada a fuego la portería, como demostró el día de Ecuador con el primer gol.

Busquets es un metrónomo en el centro del campo, Alonso toca de primeras como una religión y, en el centro de la zaga, Puyol y Piqué son un cheque al portador. Tanto que Menotti ha dicho del gigantesco central catalán que es el mejor central que ha visto desde Beckembauer. Ahí queda eso. En el caso del sobrino de Josep (sí, aquel ministro de Exteriores que hacía de la genuflexión ante Bush un tic nervioso), su secreto descansa en una infrecuente combinación de confianza y habilidades físicas y técnicas.

Otro que está mejorando su mapa es Sergio Ramos. ‘Caballo loco’ está feliz y hace de su carril una autopista hacia el éxito. Juega con descaro, exhuberancia física y grandes detalles cuando se trata de regatear, centrar y, a veces, tirar.

A medio camino, figuran una serie de jugadores que, si despiertan, harán más razonable esos sueños de mundial que ahora mismo tenemos. Xavi ayer se pareció si mismo. Le sobra calidad para filtrar pases en una muralla china y poco a poco interpreta mejor la superpoblación que ahora mismo tiene el tramo central de nuestro centro del campo.

Iniesta es una mezcla de Butrageño y Cruyff; es decir: un escándalo, pero le falta ganar en confianza, lastrada por las lesiones que le asedian últimamente. Aunque ya nos ha deleitado con algún eslalón o pase ganador. Por no hablar de su gol ante Chile (un poema a la sutileza). Casillas está en modo flan, pero poco a poco se va entonando, como en la salida con los pies que ofreció ayer, plena de concentración y anticipación.

Queda por ver al niño Torres. Del Bosque ya ha dicho que si no pasa nada raro será titular ante Paraguay. Sospecho que va a cerrar muchas bocas. Está jugando demasiado acelerado. Recién operado del menisco de la rodilla derecha, todavía le falta un punto de normalidad en la coordinación de los movimientos. Pero acabará apareciendo. Es la clase de jugadores que mejor lo hace cuando más adverso es su entorno.

El título de esta pieza responde a las buenas cotas de velocidad, armonía y sentido con los que nuestros jugadores se están moviendo en el terreno de juego. Esa inteligencia (y eficiencia) a la hora de ocupar el césped está siendo una de las claves de nuestro éxito. En la vida, como en el deporte, hay que saber ocupar los espacios. Cuando toca decir algo o no. Cuando hay que tirar del carro y cuando acompañar simplemente…

Detengo aquí el análisis, que si no el post se me va de madre. Simplemente, quería escribir estas loas para celebrar las buenas nuevas. Para reiterar mi confianza en este grupo y su piloto. Porque ahora mismo es un orgullo ver como este grupo de vecinos nos están representando con hidalguía en el gran escaparate internacional de sentimientos e identidades que es un mundial de fútbol. Vamos carajo. Avanti roja.

lunes, junio 28, 2010

Guapo y misterioso


Es guapo y misterioso,
como son los hombres que nos gustan, dijo la
presidenta.

Vive brevemente en su familia.
Le gusta descubrir talento.
Quizá sea lo más emocionante.

“Me doy cuenta: no necesito saber tanto.
Hay que hacer lo que
lo que da tranquilidad”.

“Si no disfrutamos el recorrido,
la llegada no produce placer.

Se debe saber qué es lo que no
(sientes)”.

Enfrente,
montaña desencantos:

sospecha
abuso
controlar
impedir
diferencias
terremoto.

“No soy un apasionado del conocimiento.
Soy un apasionado”.

Arturo Fontaine retrató a Marcelo Bielsa con exquisitez. Leyéndolo, me di cuenta de que el fútbol encuentra jugadas también para sus protagonistas. Las musas hicieron el resto. Para los más curiosos, aquí tenéis el texto original.

El poema está dedicado a todas las mujeres que no aman el fútbol…

domingo, junio 27, 2010

El espejo que no cesa (V 2.0)


Puñetazos de realidad. En este tiempo en el que vivo no hay época para la paciencia. No tienes ni la más mínima. Música. Espejo. Alma. Vamos a soplar todo lo que podamos. El palacio de la miseria está en nuestro piso. Tengo también latidos para chupar. Fiesta. No pararemos. Mi sonrisa, boinita, de oportunidades. Chorros de champagne. Ducha. Soplemos. Vamos. Vamos. No tienes ni idea. Ni idea. La piel, humeando. Ten tu dueño.

Delante de mí, una ciudad de mujeres solitarias. Demasiada rendición. Autoconciencia. El espejo me la devuelve multiplicada. Fama. Sellos en el cuello. Rabiosamente respirando. Saber quieres contigo. Saberlo. Te diré mejor quien no. No soy la calma en la que confiar. Tengo una tormenta que me cuida. Mordiscos en el cuello. El espejo me devuelve euforia. La sonrisa se curva de aceleración. Estoy altivo. Seré destructible.

No son las casas de adobe. Los vecinos sin hueco. Dormir. Me gusta el oleaje de estos descampados. La miseria bien adentro. Buen vuelo mediocridad. Inocencia en llamas. Me enferman los aullidos cercanos. El alma seca. Voy a ahogarme mientras escuchas todo. Lo voy a hacer sin pausa. Insurrecciones mentales. Inflamándonos los almuerzos. Desnudos. Soplando. Libre. Capturada. Pidiéndome de rodillas. Con olores. Temblando.

Pero esta noche. Esta noche vamos a podernos todo. Rasgaremos. Jamás en la paz. Caras saladas. Discursos invisibles. Voy a agradarles. Almas tocadas. Parezco confiado. Compongo desafíos. Bailo. Escupo. Nunca en mi almohada. Este cosmos de, placer. Pon. Sopla. La gente guapa. Eres de barrio. Soy de cerca. Me estremeces. Será una afirmación. Entretanto, bebernos vamos. Lento pero en el destino. Dame espejo.

Rehenes de esta noche. No necesitamos dudas. Vamos a hacernos un espectáculo de negación. Sólo para nosotros. Te engañaré. Pero con elegancia. Siempre. Te prometo mi cinismo. Te lo prometo. La imagen me devuelve a un triunfador. El espejo me vacía. Me aterra. Me esencia. Me desfigura. Somos de cine. Nuestra decadencia es un espectáculo. Te estremeces. Me estremezco. Sin parar. Estremecernos. Todo. Ya.

(Dorian Grey está bailando enfrente)

El espejo que no cesa


Puñetazos de realidad. En este tiempo en el que vivo no hay época para la paciencia. No tienes ni la más mínima. Música. Espejo. Alma. Vamos a soplar todo lo que podamos. El palacio de la miseria está en nuestro piso. También tengo latidos para chupar. Fiesta. No pararemos. Chorros de champagne. Nuestra sonrisa está de oportunidades. Ducha. Soplemos. Vamos. Vamos. No tienes ni idea. La piel está humeando. Ten tu dueño.

Delante de mí veo una ciudad de mujeres solitarias. Demasiada respiración. El espejo me la devuelve multiplicada. Fama. Sellos en el cuello. Rabiosamente respirando. Sabes quieres contigo. Saberlo. Te diré mejor quien no soy. No soy la calma en la que confiar. Tengo una tormenta que me cuida. No tienes ni idea. El espejo me devuelve un eufórico. La sonrisa se curva de aceleración. Estoy altivo. Seré destructible.

Pero esta noche. Esta noche vamos a podernos todo lo que rasguemos. Jamás hallaré paz. Caras. Saladas. Discursos invisibles. Almas tocadas. Voy a agradarles. Parezco confiado. Compongo desafíos. Bailo. Escupo. Nunca en mi almohada. Este cosmos, de placer. Pon. Sopla. La gente guapa. Eres de barrio. Soy de cerca. Me estremeces. Seré una afirmación. Entretanto, vamos a bebernos. Lento pero bien adentro. Dame espejo.

Rehenes de esta noche. No necesitamos dudas. Vamos a hacer un espectáculo de acercamientos. Sólo para nosotros. Te engañaré. Pero con elegancia. Siempre. Te prometo mi cinismo. Te lo prometo. La imagen me devuelve a un triunfador. El espejo me vacía. Me aterra. Me esencia. Me desfigura. Somos de cine. Nuestra decadencia es un espectáculo. Te estremeces. Me estremezco. Sin parar. Estremecernos. Todo. Ya.

(Dorian Grey está bailando enfrente)

viernes, junio 25, 2010

Expectación


Ganas de ganar.
Fiesta de todo un pueblo.
Suerte, guerreros.

jueves, junio 24, 2010

Estelas cotidianas, mitología rock y palabras baile



(Este sábado tuve el lujo de presentar, aquí en Madrid, el segundo poemario de mi amiga Guaci, éste fue el texto que tapizó mi admiración por los versos de esta talentosa poeta chicharrera)

Hace tres meses tuve ocasión de presentar en Santa Cruz de Tenerife el segundo poemario de Guacimara García Hernández, que como algunos de vosotros sabéis se llama ‘Elemental’. Hoy tengo ocasión de repetir el privilegio aquí en Madrid, en una suerte de embajada cultural del archipiélago. Una amable expansión isleña que nos alegra el horizonte a los que guardamos un vínculo especial con las islas.

Guaci estrena hoy el alcance de sus poemas en la metrópoli. Es un sueño plasmado en realidad. El resultado de muchas horas de trabajo, lectura y vida. La poesía de nuestra protagonista posee aliento universal. Está admirablemente tejida, con una rara mezcla de experiencias a fuego y sencillez expresiva. Lo primero que cautiva de su mirada es su facilidad para trazar sugerencias del relato cotidiano.

A través de su sensibilidad, encontramos diálogos con el recuerdo por medio de cafés o entendemos como pequeños actos de heroísmo el cumplimiento de la rutina para con la gente que precisa de nuestra serenidad y alegría. Guaci es así, una mujer terriblemente considerada con los que le rodean e insondablemente libre cuando dialoga con la realidad diaria. El chocolate, la ironía y las palabras nunca alumbradas son sus materiales para conformar, por ejemplo, su foto rápida de una mudanza, como hace en ‘Mi vida en siete cajas’. A través de lo mundano, nos explora la conciencia.

Lo consigue por medio de un recorrido exigente con su biografía. La poeta que tengo a mi lado tiene nacionalidad inconformista. No se conforma con hacerle ajustes de fantasía a la realidad, como cuando invita al rockero a que reactive sus ilusiones junto a ella. También tiene buenas dosis de sentido común, que le lleva vivir pegada a la realidad. Quizá por esa misma clarividencia traza con tanto acierto la coreografía de una banda de rock y los inevitables excesos a los que se aferra su estrella solista.

Gracias también a esa lucidez, compone himnos generacionales a favor de la dignidad velada de cientos de mujeres. Piezas como ‘Nosotras’ o ‘Las heroínas de hoy ya no visten trajes de licra’ constituyen cantos de emoción y dignidad a favor de todas esas mujeres que trabajan con la alquimia de lo invisible para hacer funcionar esta vida.

En este continente en miniatura de sugerencias también queda espacio para el romanticismo. Primero, el deslumbramiento, los buenos momentos, los diálogos que nunca serán entonados en voz alta. Luego, inevitablemente, fatalmente, el desencanto. De nuevo, la poeta lo consigue. Conecta con el hilo de lo universal a través de su experiencia personal. Pero hasta cuando se lamenta, hasta cuando se despide, Guaci mantiene la entereza y un punto de autoexigencia.

Así es la poeta. Le pide cuantas a la vida. Se las reclama a su amante. Pero también a ella misma. Por momentos, parece reprocharse su fe en todo lo que acaba de desvanecerse. Pero es parte del proceso de desencanto. Todos lo hemos vivido. ¿Pero qué ocurriría si pudieses leer pasajes embellecidos de los diálogos de tu conciencia? Guaci hace esa valentía, ese arte, por nosotros. Y de nuevo conecta a escala mayoritaria con la esencia del desengaño sentimental, lo hace con piezas como ‘Farewell’, ‘Aprender a no esperar’, ‘Susurro’ o ‘Cobarde’.

Pero después de todo, el amor, la conexión íntima, vuelve a aparecer. Es inevitable. Es parte del cauce de los sentimientos. En esta crónica, al final, empiezan ya a amarillear las nostalgias y se sitúa en ruta de próximo despegue. Antes, la escritora nos relata el precio a pagar por el olvido: “plagiando besos, robando gestos, refugiada de silencio, errada de noches vespertinas”.

Aunque su catálogo de miradas no se detiene ahí. Fluye en permanente renovación. Es lo que ocurre con la gente con el corazón multiplicado: la empatía y también la cercanía son sus materiales para dialogar con lo elemental y rascarle versos a la belleza.

Merecen mención propia composiciones como ‘Recopilaciones’, un poema donde la narradora homenajea a todas esas mujeres esquinadas por la mentira. Un desahogo, enrabietado y contenido, poético y piadoso, contra esos hombres que hacen de la huida un pozo de anulación y placeres tóxicos. La pulsión de la vida, expresada en ‘Fuerzas centrífugas’, o el paso del tiempo, concretado en el deje onírico de ‘1979’, son otros de los ejes frecuentes de esta mujer en permanente estado de indagación emocional.

La embajadora de una realidad íntima de alegrías, pesares y búsquedas que bien merece que uno se asome a sus versos. ‘Elemental’ es sinónimo de aire y viaje. Nada menos que al centro mismo de nuestra actividad cotidiana. Supone la oportunidad de conectar con nosotros mismos. Ese viaje que siempre dejamos para otro día, persuadidos por una rutina que nunca se cansa de pedirnos evasión.

miércoles, junio 23, 2010

Los días audaces


La habitación se mueve.
Casi todos nos olvidamos.
Dedos, demasiado control.

Enfrente,
al lado,
siempre.
Ella.
Es.
Despacio.
Bebida.
Dedicación.

Conversa. Casa cosas.

Vacía victimismos.
Me gusta la textura de tu voz.
También la calidad de tu risa.

Calidez de cálida conversas.
La funcionaria, amable,
dice nos vemos.

Sonrisa de inercia absuelta.

Ella lo acaricia.
Tiene el manto olor suavizante.
Y el lomo de arena negra.

¿Cuál es el tormento de la suavidad?

Tú no lo sabes.
Yo lo ignoro.
Ellos lo desprecian.

La habitación se mueve.
Casi todos nos olvidamos.
Extremidades, movimiento.

Ella lo interpreta.

Su compañero
es proporción, calma y potencia.

Descansa doblando majestades.
Memoriza sus instintos y
simula siesta.

Poco importa no sea humano.
Compañero es paz en lo lujoso.

Y ella en su audacia diaria.

Acantilado personal.
Superación espectáculo.

martes, junio 22, 2010

Las diosas nunca pierden la compostura


Hace luz en el poblacho más visitado.
Edificios del diecinueve (siglos)
celebran la elegancia de dar más tierra a
los que pisan.

Buen viaje comparaciones.
Ha sido agradable.
Ha sido una naturaleza.

El oxígeno se hace el interesante.
Y el cielo se abre por completo.
Algo se derrite en tus memorias.

Los leones,
que rugen y también son instinto,
empiezan a sudar todo lo que a ti no te libera.

Están de agua.
Quizá lloran deshidratados.
Es simpática la escena.
Son fieros, pero también débiles.
Sea como fuere, no dejan de mirar con rabia
la fuerza del destino que guía su detención.

Son fieros, también débiles.

Esa mezcla es sinónimo de guiño.
Un guiño es poesía.
El guiño de una diosa, por ejemplo.

Ella tiene el pelo largo.
Frondoso diría Flaubert.

Su cabello está recogido con encanto.
Es una treintañera con resurrecciones de plena.
Sus movimientos son un anticipo.
Anticipo de imaginada
(tormenta).

Veneradas veladas en su mirada.
Transmite seguridad y elegancia.
Todo lo más: intercambio.
Proyecta naturaleza de ciudades.
Algo salvaje y sofisticado.
Dicen que es ‘la del pelo’.

Su belleza tiene algo profundo.
Mientras, vive en una normalidad que no se pregunta.

domingo, junio 20, 2010

Lo estás haciendo muy bien


Estudia. Se estudian.
Prohibido fijar temores.
Composición de ritmos.

Cosas imposibles para la educación.

jueves, junio 17, 2010

Exceso de adjetivos


De las derrotas nunca apetece hablar. O casi nunca. Pero a veces conviene hacerlo para sacar cosas en limpio y aprender para la próxima. Ayer la selección naufragó ante Suiza en su estreno mundialista. El partido fue muy trabado y la selección salió con el pecho hinchado. Por muy equilibrado de coco que seas, si todo el mundo está diciéndote todo el día lo guapo que eres, acabaras creyéndotelo. Aunque, en puridad, no seas más que un chico de barrio que a veces tiene éxito con las chicas gracias a tu labia.

Algo parecido le pasó ayer a nuestro equipo. Los chavales son buenos. Tienen técnica y se asocian a la velocidad del relámpago. Producen fantasía a poco que la situación les sea propicia. Algunos tienen regate (Iniesta, Navas, Silva), otros pase (Xavi, Xabi Alonso, Ramos o Piqué). También los hay con gol en sus botas (Villa, Torres), aunque para explosionar esa dinamita es necesario bajar el voltaje de ansiedad con el que, por ejemplo, ayer jugó el niño, que por cierto ya es padre (motivo por el que ha entregado su melena rock a la peluquería).

Algunos elegidos, tienen de todo un poco en prometedoras cantidades. Pienso sobre todo en ‘Repartidor de Caramelos’ Iniesta. Pero aunque haya buen material competitivo, a este grupo le puede la arrogancia del recién llegado. A la cima del éxito, se entiende.

Nos falta macerar el lomo con los rigores de la presión del candidato, dentro de la alta competición. Los cachorros de Del Bosque jugaron ayer como unos diletantes. Pensando todo el rato en hacerlo bonito. El premio, pensaban, llegaría por sí solo, como el día de la goleada de Polonia.

No fue así. Importante lección. En una cita de esta enjundia tienes que salir con el cuchillo entre los dientes. Ser claro, directo y sencillo. Esta selección también puede hacerlo claro, simple y brillante. Pero para llegar a ese estado primero hay que llenar el depósito de confianza. Concretar al máximo. Poner el acento en los verbos. O lo que es lo mismo: en la acción. Hacer cosas que funcionen a la primera.

Cuando hayas garantizado con fluidez tu supervivencia (y un modo razonable de vida), tendrás ocasión de tener tus ataques de belleza. Sentarte en la silla y empezar a pintarle adjetivos (irreverentes, divertidos) a la playa. Hasta que ese momento llegue, no te enredes en tu arte. No abuses de los adjetivos. Los adjetivos en el mundo del fútbol son un requiebro inesperado, un túnel o un gol logrado de volea. Si lo quieres hacer todo deslumbrante todo el tiempo, caes en el barroquismo. Tus acciones dejan de tener el efecto deseado y, lo que es peor, el público que te mira acabara sospechando de la belleza.

Si eres concreto, si vives pegado a la realidad, esos adjetivos inesperados volverán a tu encuentro. Justo cuando tú (y el que te acompaña) menos lo espere. Entretanto, disfruta del viaje dando lo mejor de ti. Confía en tus posibilidades. Creo en esta selección. También en el carácter de sus jugadores y su preparador. Espero que el destino y el trabajo aplicado de nuestros futbolistas nos den ocasión de hablar estos días un rato más del deporte universal por excelencia. Ese en el que cabe todo. Al que cualquiera pueda jugar. Y en el que (casi) cualquier cosa es posible.

Invitación


Este sábado tendré el placer de presentar el segundo poemario de mi amiga Guaci G. Hernández: ‘Elemental’. Guaci es un talento poético. Su capacidad para trazar sugerencias de lo cotidiano y lo íntimo cautiva. Por el camino, enternece y conmueve.

Si te interesan las tribulaciones de una estrella de rock, las heroínas que no usan trajes de lycra o las meditaciones de un domingo desmadejado, éste es tu recital. Me encantará veros allí. El evento tendrá lugar a las 20.00 horas y se celebra en el Espacio Canarias, Creación y Cultura, en la Calle Alaclá 91 (Metro Retiro), por lo que no descarto que nos agasajen con papas arrugadas y mojo de cilantro…

miércoles, junio 16, 2010

En la estación


Pies que respiran
y manos cubriendo
la sugerencia.

Expresa el
viaje.

martes, junio 15, 2010

El provocador


Mi novela es poco leida.
Entretanto, me pagino la repetición.
¿Repetimos?

lunes, junio 14, 2010

Haruki Murakami


Ventanas de luz.
Adoro la soledad.
Me siento lejos.

Lejos de mí.
Cerca de ti. Encuentros.
Jazz es el ritmo.

Placer comida.
Espaguetis hirviendo.
Labios hirviendo.

Correr es crear.
Mejor, distancias largas.
Sueño tinieblas.

Encuentro dentro.
Noche de cercanías.
Desayuno fiel.

La música, pop.
Las camas, catedrales.
El mundo, abierto.

Digamos sí.
Uno: música es viaje.
Dos: su perfume.

Tres: desarraigo.
Cuatro: paciencia siglos.
Y las bromas.

Tranquilo mundo.
Acepta tus fronteras.
Viaje de niebla.

Comer es sentir.
Un poco a fuego medio.
Comer es gustar.

Siente cosas


Hace tibio en la jungla azul.
En un rato,
los poemas se insinuarán
con una sola memoria para tu existencia.

Acércate,
hazme detenimientos,
lee(me)
olvídame,
como si una noche de nuevos.

Las evoluciones también se rascan el bolsillo.
Mientras, tumbados en una toalla,
algunos bucaneros buscan clic a la historia.

Tu sonrisa es una amplitud de noches.
La belleza se te filtra por el movimiento.

Somos soldados de la búsqueda.

Descalzos,
recordamos olvidar todos los aprendizajes.

En mis ojos tu respiración.
Saludamos a la distancia.
Y el parque se pone de nuestra parte.

Somos soldados de la búsqueda.

¿Puedes sentir tu propia corteza?
Esta velocidad sella mis salidas.

Pero tu viento canaliza mi liberación.
Es tiempo de realizarse.
Pegadizas piezas.

El mundo quiere hablar tu lenguaje.

Una risa para cada uno de estos sentidos.
Me voy a dar a los cambios.

El juego y sus tentativas.
Soñamos la tarde.

La buena balanza del humor.
El barrio da sentido al horizonte.

Tu sonrisa es un momento de amplitudes.
Te cae belleza por el movimiento.

Hambre, sabores, palabras.
Bromas, movimiento, paz.
Pertenencia, comida, gente.

Una risa para cada uno de estos sentidos.
Me voy a dar a los cambios.

Desde tan lejos.
Parto de luz.
Mezclar la vida.

Agradable, boca, hoyuelo.
Masticar, sentidos, aire.
Paz, poblado, sonido.

La vida te nace por la vibración.
Tu sonrisa es una ampliación del sueño.

domingo, junio 13, 2010

Malasaña


El comercio le niega miradas al horizonte.
Joven vida bebe como para acercarse.

A sí misma tal vez.

Viejos amigos renuevan las bromas.
Será la costumbre de encontrar.

viernes, junio 11, 2010

El gancho del cielo


Brazos como guías,
gafas como una elegancia
y la vida como una oportunidad.

El triunfo suena mejor con jazz.

(Kareem Abdoul Jabar)

Ingenuas


Rubias azules pueblan la noche.
Pierden el equilibrio y ríen con
todo el exiguo vestido.

Dicen gracias con convencimiento
y despacio miran a los recientes.

Como si fueran a robarle el misterio.

Es noche por el viernes
y la ciudad se ruboriza de que
tanta gente lo quiera pasar bien.

miércoles, junio 09, 2010

Apóstol del exceso (V.2.0)


Las lágrimas construyen barrios de silencio.
Lo mejor que puedes hacerme es creerte el personaje.

Astorga era un verano donde la casa temblaba de
a-bruma-miento.
También de rasgadas (caricias). Con umbrales incoloros. Sin límites.

Soñamos la tarde. Y nos refugiamos en las pinturas de la irreverencia.
El cromo es de Verlaine y vamos a drogarnos con algunas de sus imágenes.

El exceso me prueba de carcajadas. El humor es nuestra alma de absolución
masiva.
Pero este poema está limpio de distancia. En este poema todo puede irse por el
sumidero.

¿Quieres un dibujo? Pelo introvertido, salvaje barbilla y una maldad de juguete.
Las cazadoras dicen soy un chico mono. Y no seré yo quien la contraria les ofrezca.

Estoy lúcido. Seré un acabado. Pero, no me equivoques, que beba jarrones de absenta no domestica mi sentimental.

Hace violencia en mi recuerdo. Aunque calabazas a ese no. No de futuro.
La dejaré hablar. Y le obsequiaré un rato de descanso.
Le alfombraré las palabras con algunas buenas manos. Palabras timbre como dignidad.

Soy el apóstol del exceso. Voy a caer. Pero caeré de pie.
Con un verbo relámpago en una y un hígado angustiado en la otra.

La irreverencia tiene un precio. No me ha importado importarla.

Espero
momento
hayáis
bebido
uno bueno.


Michi Panero

martes, junio 08, 2010

Apóstol del exceso (Michi Panero)


Las lágrimas construyen barrios de silencio.
Lo mejor que puedes hacerme es creerte el personaje.

Astorga era un verano donde la casa temblaba de aburrimiento.
También de rasgadas caricias. Con umbrales transparentes. Sin límites.

Soñamos la tarde. Y nos refugiamos en los cromos de la irreverencia.
El cromo es de Verlaine y vamos a drogarnos con algunas de sus imágenes.

El exceso me prueba en forma de carcajadas. El humor es nuestra arma de absolución masiva.
Pero este poema esta limpio de distancia. En este poema todo puede irse por el sumidero.

¿Quieres un dibujo? Pelo salvaje de introvertido, barbilla desafiante y una maldad de juguete.
Las cazadoras dicen soy un chico mono. Y no seré yo quien la contraria les ofrezca.

Estoy lúcido. Seré un acabado. Pero, no me equivoques, que beba jarrones de absenta no domestica mi bombeo sentimental.

Hace violencia en mi recuerdo. Aunque calabazas a ese no. No de justificaciones.
La dejará hablar. Y le obsequiaré un rato de descanso.
Le alfombraré las manos con algunas buenas palabras. Palabras timbre como dignidad.

Soy el apóstol del exceso. Voy a caer. Pero caeré de pie.
Con un verbo irreverencia en una mano y un hígado desorientado en la otra.

La irreverencia tiene un precio. No me ha pagado importarlo.

Espero
momento
hayáis
bebido
uno bueno.
.

lunes, junio 07, 2010

John Wooden


Cree en ti mismo.
Trabaja duro. Muy duro.
Lo mejor de ti.

Mente y corazón.
Haz que trabajen juntos.
Prima la amistad.

Ten auto control.
Activa iniciativas.
Trabajo equipo.

Sé auténtico.
Explora tu orgullo.
Crece con retos.

Tu paz interior.
Haz todo tu posible.
Será tu éxito.

Un demonio, un superviviente


El contacto diario con lo esencial.
Ese contacto
te hará conectar contigo.

Cielos movedizos y la jungla elevándose.
Mi país es de sabores, manos y una mirada.
Tu palabra vale más que acorazados (contratos).

El extranjero verá en mí una parodia.
El valiente a un hombre combatiendo sus demonios.

La mayoría, un hombre al que temer.
Vosotros, un patriarca al que respetar.
A veces también de sentimiento.

Reverencia,
(re)conocimiento.
Mi vida vaciada buscando bienestar bienes.
Ese instante en el que todo va a salir como mi carácter.

Pero la vida te saquea el menor descuido del alma.

Esta noche


Debería ser un sentimiento triste.
Hoy la he conocido.
He bebido ese momento.
Por fin.

Su mirada es un descanso.
Pero, por encima, una invitación.
Un derroche de clase y calidez.

He memorizado su piel palacio.
Su atención mejoraba las historias
(momentos).

Ella intentaba enseñarme bailar.
Intentaba simplemente sensaciones.
Pero el sentimiento de distancia.

No podré olvidarte.
No podré amarte.

Debería estar descampado.
Pero ahora al menos,
al menos ahora
sé que tus ojos inclúyeme existen.

sábado, junio 05, 2010

Un campo en el día


Los baños de sol.
Los cuerpos sin miedo.
El cielo sin objetivos para

el agua.

Paredes resbalones.
Gafas tintadas
Águilas que torean aeronaves.
Gafas insistiendo.

Risas fáciles.
La supervivencia es de los cuadrúpedos.

Catálogos de escorzos.
Como una primera vez.

Perros sin termostato.
Juego de manos, juego de vanos.

Música del silencio.
Como una primera vez.

jueves, junio 03, 2010

La científica


Gafas invisibles con las que
alumbras los sentimientos de
los desconocidos que te cifran.

Tus teorías ordenan el espacio
con unas irreverencias de peluche.

Me gusta el teorema de tu sonrisa.
Partitura de mi memoria favorita de

acercamientos.

Hazañas Llull


Isleño mundo.
Basket en movimiento.
Ganador cumple.

Ahora, cojo.
Luego, multiplicado.
Escolta base.

Triple de fuego.
¿Locura? Colectiva.
Teje leyenda.

Ganas de ganar.
Vibración en grada.
Todo es posible.

miércoles, junio 02, 2010

Descúbreme


Pies desnudos
unas medias como
rasgadas
como de
muchas
ganas.

El corazón en las manos.
La invitación en la voz.
Miradas en ti proyectadas.

Tu interpretación mejora la sugerencia.