lunes, enero 31, 2011

Nuevo mundo, viejo luchador


Guardarse penas.
Habitaré otra vez nuestros sueños.
Pero sin tanto temor.

Sangre, sudor y tiempo.
Gimnasia para la vieja conciencia.
Trabajo y tenacidad.

Recién liberado.
Camarada, adaptarse es la senda.
Vida, en estas calles.

La prosperidad es lucha con juego.
Ducha lenta, dedicado concierto.

Fernando San Emeterio


Canastas de neolítico.
Penetrar es una bella arte.
Trabajo y talento.

sábado, enero 29, 2011

Cumpleaños


Llamada vínculo.
Complicidad girando.
Paz acuática.

Es baloncesto.
Entrenar y celebrar.
En el camino.

Pasos de baile.
Ensanche de alegrías.
Gratitud mundo.

viernes, enero 28, 2011

De repente


Ritmo de acera.
Inspiración de los lunes.
Sonríen tímidos.

jueves, enero 27, 2011

Totalidad de las bestias


Veinte horas para el descanso. A la luz de la cegación. Cálida calma que precede a la supervivencia. Caricias para retozar en la sabana de la clarividencia. Contigo, colega, frotamos las cabezas. Contigo, dama, los músculos altivos. Empujar. Lamernos. Acercarnos. Contigo, dama, el juego. Pequeñas plácidas muertes.

La tensión es mi dominación natural. Ritmo de expectantes. Abro los ojos, aguzo los oídos, lo dice mi piel. El olfato para luego. Espero el ocaso. La noche es mi imperio. Camino dos horas diarias. Estoy activo cincuenta minutos. Apenas una hora para la admiración universal. Algo que encontramos con un consumo fuera de tu normalidad.

Toda esa comida se va a hacer la olvidadiza. Pero mi velocidad deja en ridículo a la tuya. Si no hay comida, iré a por ti. Te desbrozaré con mi instinto. Siguiendo el rastro de mi aceleración. Mido 2,30 pero camino a cuatro ilusiones para no intimidar más de la cuenta. Intensidad y calidad, por eso envidáis mi existencia. Podría dormir un decenio más en vuestras jaulas, pero para qué quiero una mudez fotografiada. Vivir es morder.

El pelo desorientado, mágico. Vuestras mentes están acostumbradas a sufrir. Esa certeza os ha garantizada la dominación. La mía, en retirada, fluye de placer. Vicios naturales. Respiración. Apología del hedonismo. Escribo muerte con mis garras. Primero, nosotros. Luego, ellas. Si acaso, vosotros, pequeños. Primera prueba de que merecéis sentir. La melena protege mi garganta, la melena guarda la temperatura de mi poesía.

Bebemos el agua en un descuido de la tierra. Hace no tanto, compartíamos guitarreos en la sombra de este planeta. Pero el temor os hizo dominantes. Y volvisteis loca vuestra ventaja evolutiva. He espantado a cada nube. Pero un dolor como este es un puente para la extinción. En tus jaulas, podría demostrar mi dignidad o mi coraje. Pero aquí solo valen los ocho kilómetros de intimidación de mi garganta. Ronroneo para ella. Adiós.

(Nuestra plenitud es vuestra necesidad secreta transportada durante siglos.
No tengas tanto miedo).

miércoles, enero 26, 2011

La crisis: debacle y oportunidad


(Este artículo fue redactado hace un mes y medio para un periódico humanista con el que colaboro. Acabo de leerlo y no parece que haya perdido mucha vigencia...)

La crisis económica se ha convertido en el lugar común número uno de de las conversaciones en nuestro país. Entre otras muchas lecturas, este tsunami de desempleo, recortes de sueldos y pesimismo en el ánimo colectivo nos ha dejado por lo menos tres aprendizajes relevantes. El primero, que algunos de los bancos más importantes del imperio capitalista han gestionado de manera temeraria el capital de sus clientes. No es precisamente inspirador saber que la gente a la que le confías tu dinero ha estado jugando al ‘enriquécete más rápido’ con tus ahorros.

La segunda, que los gobiernos que elegimos tienen rol de marionetas ante el poder económico. Es decir, aquí quien de verdad manda es el mercado. Algo más retorcido: quien tiene mando crucial en el destino de tu comunidad son los especuladores que, de acuerdo con lo expuesto un poco más arriba, son predadores que detectan debilidades en los países con los que comercian y a los que no les tiembla el pulso para poner en apuros a millones de personas si con ello pueden seguir engordando sus cuentas de beneficios. La tercera tiene una lectura particular, en clave española.

Nuestro sistema productivo tenía dos patas fundamentales: construcción de viviendas (negocio inmobiliario) y turismo. La primera de esas patas ha quebrado con estrépito. Llegados a este punto, queda claro que el país necesita articular nuevas patas que sostengan su economía. A corto plazo, no vamos a encontrar ninguna tan robusta como la del negocio inmobiliario. Pero sí podemos desarrollar patas ‘intermedias’ que den un soporte razonable al funcionamiento económico (y por ende social y político) del país.

A priori, parece que estamos bien situados en terrenos como el de las energías renovables, la gastronomía y el desarrollo de infraestructuras en países extranjeros, por poner tres ejemplos meridianos de nuestra potencial a corto y medio plazo. Para ampliar, profundizar y diversificar esa dinámica productiva, sería clave hacer una fuerte inversión en I+D (Investigación y desarrollo) y educación. Como ambas políticas no dan réditos a corto plazo, los lumbreras que nos gobiernan no están poniendo el acento en esos decisorios factores, que podrían ser nuestra verdadera tabla de viabilidad como nación y como individuos. Es una lástima. Quizá si entre todos nos movilizáramos-concienciáramos podríamos cambiar esa mirada cortoplacista de nuestros políticos.

Sea como fuere, no me gustaría hilvanar estas reflexiones sólo en clave macroeconómica. Al final, lo que nos espanta de esta crisis es su incidencia en nuestras vidas cotidianas. Mucha gante ha perdido el empleo. Hay cuatro millones largos de parados. Un número importante de esas personas no tienen la suerte de contar con un paraguas de protección social (apoyo familiar o de amigos, ayudas del Estado). Y ya estamos asistiendo a verdaderos dramas vitales, que llevan a muchas personas a pedir ayuda básica en asociaciones como Cáritas, también hijos cuarentañeros viviendo con sus ancianos padres, familias que de un día para otro se ven en la calle…

El panorama es de aúpa. Pero no caigamos tampoco en el catastrofismo. Si nuestros abuelos sobrevivieron a una guerra incivil y al hambre y la miseria de la posguerra, nosotros también saldremos adelante de este trance. Para empezar, todos hemos interiorizado una lección de sentido común que no siempre tuvimos presente: hay que vivir de acuerdo a las posibilidades de cada uno. Ser realistas y prudentes en la administración de nuestros recursos. También sabios y escépticos a la hora de calibrar la lógica implacable de un mercado en el que rige la ley de la jungla.

Esta crisis tiene mucho de material, pero también de valores. Es el momento para subrayar la importancia de la ética de trabajo, la constancia, la paciencia, la alegría interior y exterior…Intensificar lazos con la gente que nos quiere y a la que amamos. La gente que nos conecta con la vida: pareja, familia, amigos…También de recuperar e intensificar la cordialidad y generosidad con el conocido y el vecino.

No es tanto un rollo paternalista como la recuperación de nuestro sentido común como tribu. En la medida en que seamos honestos y cabales, tanto en nuestras relaciones personales como en el trabajo, estaremos cambiando el sistema y nos estaremos cargando de legitimidad para pedirle a la gente que nos gobierna para que cambien de rumbo. Eso por no hablar de la posibilidad de que nosotros mismos (o allegados) desempeñemos trabajos de gestión pública y social con los que mejorar las cosas.

Al final, estamos hablando de una cuestión de actitud. De valorar lo que tenemos (antes apenas lo hacíamos, eso en el mejor de los casos), sólo así podremos cambiar este mundo y los mundos de miseria y esclavitud que nos circundan, lugares donde nuestra crisis sería un motivo de esperanza. En nuestra mano está cambiar la situación…

¿Cuál es tu pasión?, ¿En qué eres bueno?, ¿Qué estas dispuesto a hacer con ello?

martes, enero 25, 2011

Boston


Beberás una Sam Adams,
una rubia, una roja.

Calentarás tu salón
con una Clam Chowder.

Pederás el sentido del tiempo
(y la decencia) con ‘Cualquier otro día’.

Vibrarás con los Red Sox
y aprenderás a perder con ‘Los Patriotas’.

Sentirás grandes cambios
en Tufts, Harward o Suffolk.

Eso es, hijo, vivirás venciendo vejanías.

lunes, enero 24, 2011

La oficina, en el agua


Divismos viento.
Resistencia interior.
Regalo paciencia.

Viaje


Cansancio amigo.
Cabezadas y lectura.
Bromas del tío Eze.

Imaginación.
Interior movimiento.
Camaradería.

sábado, enero 22, 2011

Dignidad


Paciencia, hombre.
Da lo mejor de ti mismo.
Piensa en lo bueno.

viernes, enero 21, 2011

Estado de juego


La esquina, siempre es la esquina.
Pelirroja baila con las esposas puestas.
El rock del contrabajo subleva a los desconocidos.

Es el sufragio del euro.

Los latidos de tu voz se mezclan con la crema.
Los forajidos recientes nos permiten oler el perfume.
También tus ojos auténticos.

Es el sufragio del dólar.

Cantante lobo jadea al son de luces tímidas.
Mientras, Simon hace el amor con su guitarra.
Hace el amor, hace el favor, hace el temblor.

Y el resto de hermanas imitan su blues.

Es el sufragio del arte.
Es el sufragio de la emoción.
Es el sufragio de nuestras manos.

Torre de ampliación


Desafiante cielo.
Icono popular pop.
Enciende vidas.

Subía las escaleras


Incendios grises.
La gabardina, segura.
Exactas medias.

China acuática


Gigante cambia.
¿Motor? Mejorar vidas.
Pasos misterio.

Tunecina


Hábitos de saqueo.
Tomas mujer las riendas.
Dentro: oxígeno.

jueves, enero 20, 2011

Expectativas


Cuerpo delante.
Labios inmensos piensan.
Amplia lectura.

Míster Doble-Doble


Héroe mestizo.
Potencia creativa.
Ganas de crecer.

(Blake Griffin)

Equipo


Correr sin pensar.
Progresar motivado.
Ajusta el pase.

miércoles, enero 19, 2011

Compasión


Sentir al otro.
Sufre y ríe a su lado.
Eso es: eres más amplio.

martes, enero 18, 2011

Confianza


Odio nevado.
El humor como habitual.
Manos creativas.