domingo, abril 26, 2009

Un trío para reventar la liga






(El Alta Gestión ganó con solvencia al Tau (103-90) en un partido para la antología, donde Walters, Saúl y Oleson marcaron la diferencia con 20 puntos cada uno)

Hay mañanas que parecen concebidas por el mismo arquitecto que un día se inventó los arco iris. El Alta Gestión disfrutó de uno de esos días este domingo, donde protagonizó uno de sus partidos más completos de la temporada, sino el que más, para someter con claridad al líder de la liga regular (condición que ya tiene asegurada matemáticamente): el Tau Vitoria, que dio mayor lustre al triunfo naranja porque compitió con fiereza.

Tanto corazón pusieron los vitorianos que Prigioni (8 asistencias) estuvo a punto de enloquecer, en un lance del último cuarto. El base argentino, víctima de la frustración, le propinó un puñetazo a Leo Mainoldi (14 puntos y 5 rebotes), uno de los hombres clave en la victoria naranja. Pero para llegar a ese estallido de locura ‘pepiana’, el Fuenla hizo muchas cosas bien que posibilitaron que germinara ese sentimiento de impotencia en el emperador de la fase regular de la ACB de esta temporada.

El partido despegó con un intercambio de golpes que, tal y como dicta el sentido común, beneficiaba al equipo con mayor potencial en su plantilla. Así las cosas, el Tau lideró el primer cuarto, amparado en el talento de McDonald y Mickeal en la pintura. Pero el segundo acto cambió de ambientación; entró en escena el estilo criterioso y pausado de Ferrán en la dirección y la temperatura defensiva subió unos cuantos grados con la presencia de Mainoldi y Guatvo Ayón, ese rocoso pívot mejicano, que dejó buenas sensaciones en su debut ACB con una defensa aguerrida sobre Splitter.

De repente, el público entró en estado de ebullición. Al frente de esa efervescencia se situaron Saúl Blanco y Brad Oleson, que lo hacía prácticamente todo bien. Cada uno de ellos ha llegado a su mejor versión a la recta final de campeonato; Saúl levita cuando bota el balón. Acelera, frena y vuelve a acelerar, combina cambios de ritmo y dirección y tiene un plus en el aire que le permite conciliar plasticidad y acierto.

Un regalo para este deporte. Con semejante nivel, el escolta-alero ovetense se está ganando por derecho una plaza para integrar la selección que este verano disputará el europeo de Polonia, porque encima entiende el juego y hace casi siempre lo que más le conviene al equipo; en esta ocasión se marcó un 50% de acierto en triples (4 de 8), capturó 4 rebotes y dio 3 asistencias.

A su lado, con un estilo de juego por lo menos igual de inteligente, emergió la figura de Brad Oleson, que ha recuperado su swing. El escolta alaskeño ejecuta el juego a una velocidad superior a la del resto y esa eficiencia nace de su intensidad mental. Lo que de verdad hace especial a este jugador es la paciencia con la que espera su momento, como interpreta cada acción con picardía y escoge la opción que más le conviene a su gente.

Por ejemplo, impresionó cuando se marcó un triple de ocho metros que, por electricidad, no tiene nada que envidiar a los personajes del universo Matrix. En otro lance imitó a Tarzán, se aporreó el pecho con insolencia (pidiendo a sus compañeros un aclarado para jugársela él) y anotó fácil tras una virtuosa entrada a canasta.

Enfrente, su defensor, Igor Rakocevic quedó tocado en su orgullo. E inició el tercer cuarto con un vendaval de acciones positivas para su equipo. Entre él y la consistencia de Mickeal y Splitter en la pintura, el partido se equilibró en el tercer acto. Pero fue un espejismo, porque este Fuenla tiene más armario de ropa que Jessica Alba.

Si quieren fiereza y autoconfianza, Anonio Bueno imparte una clase magistral esta temporada. Si prefieren una revolución creativa de frecuente acierto, su hombre es Kris Walters, que volvió a demostrar que su reino es de las segundas partes, cuando los cerebros se reblandecen y brillan los que de verdad creen en la victoria y tienen el descaro y talento para probar canastas impredecibles.

El Fuenla pues trituró al líder. En rueda de prensa, a Dusko Ivanovic le costaba encontrar explicaciones. Quien sabe, quizá un fantasma matilleaba su pensamiento; un Alta Gestióncomo primer escollo en el camino hacia el título. El caso es que el equipo de Luis Guill hizo un partido soberbio, con el corazón caliente en defensa y la puntería afinada en ataque. Gracias a la derrota del Ricoh ante el Granada en su propio feudo, el Fuenla ya es octavo, a una victoria del Pamesa, que descansa esta próxima jornada. El sueño sigue este jueves en Bilbao.

lunes, abril 20, 2009

No se vayan, todavía hay más




(El Alta Gestión ganó a domicilio con solvencia al Caja Sol, en un partido en que el equipo naranja rayó a gran altura y estuvo liderado por un soberbio Antonio Bueno)

En los años 80, un superhéroe tan diminuto como simpático llenaba de entretenimiento las miradas de niños de medio mundo. Se llamaba Superratón e hizo de la frase no se vayan, todavía hay más, una forma de entretener. Los peques sabían que siempre había espacio para una ración extra de diversión si aguardaban al mismo final de cada capítulo. A esa filosofía lúdica se ha apuntado el Alta Gestión, que el pasado sábado apuró sus opciones de jugar los play off (ya ha empatado a victorias con el Ricoh Manresa) a través de un partido formidable ante el Caja Sol.

El Alta Gestión hizo uno de sus dos mejores partidos fuera de casa (el otro fue ante el MMT Estudiantes en la ida de la competición) justo cuando más falta hacía. El equipo de Luis Guill empezó avasallando al equipo hispalense (2-13 en el minuto 4) merced a la voraz actuación de Antonio Bueno, que acabó contabilizando 29 puntos y 5 rebotes.

Al contrario de otras veces, el cuadro naranja funcionó en defensa con bastante regularidad, negando opciones cómodas de tiro a los sevillanos y cerrando muy bien el rebote. El otro hombre destacado en ese arranque fue Vuck Radivojevic, que lo hizo todo prácticamente bien en los 16 minutos de acción que tuvo: 4 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias. Entre ambos jugadores hay además una química especial que se concreta en su habilidad para sincronizarse en el bloqueo y continuación.

Los cajistas no sabían donde meterse. Venían confiados por su racha de 6 triunfos consecutivos y no se esperaban semejante caudal de juego. Clay Tuker exhibió algunas de sus fantásticas condiciones, pero se cargó muy rápido de faltas (4 en el ecuador del segundo acto) y ese lastre condicionó su rendimiento posterior. El culpable de esa sobrecarga punitiva tiene la piel de hielo y responde al nombre de William.

William Bradley Oleson volvió a mostrar muchas de sus virtudes en un partido en el que se le miró con lupa. Sigue sin estar aliado con la suerte (se le salieron dos balones de dentro de la cesta cuando iban a ser triples), pero el no se descompuso y dejó un muestrario de entradas a canasta para la videoteca. Asumió el mando naranja en los momentos más comprometidos y salió victorioso porque tiene una montañas de recursos para convertir la cintura de sus rivales en un implante de titanio, que acostumbra a dejar tirado a mitad de camino en su camino invencible a canasta.

El Caja Sol no se rindió, entre otras cosas, porque su público se encorajinó con algunos presuntos errores arbitrales que, caso de haber existido, quedaron sobradamente compensados por el trío de trencillas en la segunda mitad. Entre esas ayudas judiciales, algún detallito de Tucker, los triples de Ignerski (4 de 6 en esa suerte) y la puntería de Miso (3 de 4 en tiros de tres), los locales recortaron unas diferencias que fluctuaron entre los 15 y los 20 puntos durante la mayor parte del encuentro.

Pero en esos momentos de incertidumbre volvió a surgir el optimismo de Walters, que parece rendir más donde la mayoría se bloquea. El base letón aportó un chorro de asistentas (8) y puntos (11) en los instantes clave y encontró la complicidad de Tskitisvihili para sellar un pasaporte que es toda una sugerencia; la que permite seguir soñando con colarse en el exclusivo club de los equipos que pelean por el trono liguero.

jueves, abril 16, 2009

Valencia's Princess


Ojos de diosa.
Palabras sugerencia.
Cuerpos soñando.

martes, abril 14, 2009

Falta de definición en los momentos clave


(El Alta Gestión tuteó al Real Madrid en un emocionante partido, pero al final pesó más la consistencia de los jugadores merengues, liderados por un fantástico Bullock)

El Real Madrid de esta temporada es uno de los equipos más raros que se recuerdan en el baloncesto de elite. Sus partidos son una montaña rusa de rendimiento. Es capaz de remontar lo imposible y tiene momentos de sesteo donde parece dilapidar su prestigio. El inicio de su partido de este lunes con el Alta Gestión validó esta percepción. Empezó muy bien el Fuenla, endosando a los blancos un parcial de 8-0 y respondieron los merengues con un guarismo de 0-18 que dio a los visitantes el control del choque.

Con rachas anotadoras así, el cineasta Ed Word, maestro del esperpento cinematográfico, se hubiese puesto las botas en su momento, rodando escenas que de irreales acababan convirtiéndose en puro divertimento. Pero no, como bien señala el lugar común, si uno observa bien, la realidad acostumbra a superar a la ficción.

El partido estuvo condicionado por la baja de Felipe Reyes, el jugador más intenso de la liga bajo los aros. Su baja fue aprovechada por los naranja para gobernar los tableros (37 capturas por 29), gracias a buenas dosis de motivación y empeño. Pero no fue suficiente. Y eso que secundarios como Tskitisvihili (19 puntos y 6 rebotes) y Mainoldi (13 puntos y 5 rebotes) se pusieron el traje de gala.

El Fuenla probó un acierto espectacular desde la línea de triple (14 de 29), remó mucho e intercambió golpes de una manera emocionante. Contra la mayoría de los equipos eso hubiera bastado para salir victorioso. Pero las escuadras grandes suelen tener jugadores verdaderamente especiales. Y en esa categoría figura Louis Bullock, que dinamitó el encuentro con su particular muestrario de canastas en escorzo. El talento de Washington anotó desde todas las posiciones, imaginables o no, con una serie formidable: 7 de 7 en tiros de 2 y 3 de 6 en triples. Y encima tuvo arrestos para secar a Oleson, que completó su peor partido de la temporada (2 puntos y 3 balones perdidos).

El alaskeño parece una sombra del jugador que deslumbró a la liga. Sin confianza y propenso a cometer pasos de salida. Le falta swing, ese algo indescifrable que te lleva al éxito en una cancha de baloncesto o en las relaciones humanas. La buena noticia para él es que sabe que lo tiene. Ahora sólo le toca recuperarlo. Quizá pueda hacerlo elevando la carga de entrenamientos, ahora que por fin se ha curado de los dos esguinces que ha sufrido en las últimas semanas.

Eso sí, por un momento la victoria naranja pareció posible. Esa franja de partido tuvo nombre propio: Saúl Blanco, ese jugador maravilla capaz de rebotear, conducir un contraataque y anotarlo. Todo ello sin aparente esfuerzo. El ovetense suda clase y su partido fue casi portentoso: 19 puntos, 10 rebotes y 4 asistencias. El casi obedece a los dos tiros libres que erró en los momentos clave del partido.

Claro que Tskitisvihili, el otro hombre grande naranja del día, también pifió un par de bolas determinantes en los momentos calientes. Así las cosas, el Fuenla se tuvo que rendir al talento de Bulock y la fiereza de Massey y Hervelle en la pintura. Sólo restan cuatro partidos para finalizar la temporada regular. Y, con dos victorias reales de desventaja con el Ricoh, el Fuenla está obligado a ganar esos cuatro envites para alimentar sus opciones de disputar el título con la jet set de la liga.

miércoles, abril 08, 2009

Nuestro anfiteatro


El olor de crema solar
me convirtió en un cubito
de despierto.

Nos pensé
en el descanso
de la paella.

Rodeados de voces cálidas.
Nuestras voces.

Delante, las espumas
nos silbaban
salvajes
nos silbaban
mientras el viento
restauraba el orden natural del caos.

La arena se plegaba
para nosotros
en un anfiteatro
donde los pies hablan
y las miradas disfrutan.

Te empeñaste
en poner tus tacones
sobre mi oreja
y la conversación
sintonizando fue
sugerencia.

Todo a favor
y los vaqueros se
desdudaban en un
íntimo de sonidos.

La belleza
sin
despacio
ocupó nuestros cuerpos
mientras el sol

mientras el sol.

domingo, abril 05, 2009

Diez minutos de inspiración


(El Alta Gestión gana a domicilio al Bruesa San Sebastián gracias a un último cuarto pluscuamperfecto, tras un partido mediocre. Antonio Bueno y Kris Walters guiaron al conjunto naranja a la victoria)

La selección española está de moda. Agrada al mundo con su fútbol de toque e impresiona con su facilidad para tumbar a los rivales gracias a su pegada. Dicen que se trata de la personalidad superior que poseen los ganadores, capaces de llevarse el triunfo aún cuando en el balance global del encuentro no lo merecen. A esa categoría postula el Alta Gestión en el último tercio de campeonato. El equipo de Luis Guill no chispea como a mediados de curso, sufre más de la cuenta en los partidos, pero ha desarrollado una piel áspera que le permite domar a rivales que aparentemente le gobiernan.

El partido de San Sebastián de este domingo se inscribe en esa vertiente. El Bruesa dominó el partido desde el principio. En defensa, asfixió a los jugones exteriores naranjas. Y en ataque utilizó el ataque en manada, con la mayoría de sus mejores hombres ofreciendo su versión más acabada: Lou Roe, Doblas y Hopkins producían en la pintura y Andy Panko se reivindicaba como jugador total (12 puntos, 10 rebotes y 7 asistencias), para disgusto de Matías Sandes, al que los árbitros le pitaban falta hasta cuando intentaba peinarse su ingrávido peinado.

Por si fuera poco, Isaac López se unió a la fiesta desde la larga distancia. El tercer acto resultó una prolongación del manto de flores local. Imitando la belleza de la ciudad que lo alumbra, el equipo donostiarra competía como si un perro adolescente (los hay a decenas en la Concha), pleno de energía y sentido lúdico. Las gradas rugían y el Fuenla se aferraba al mismo argumento ofensivo: Antonio Bueno (28 puntos y 3 rebotes).

El pívot vallecano se ha convertido en un guerrero samurai, cuya cabeza sólo concibe la victoria. Por eso ha ampliado su panoplia de recursos en la zona. De espaldas al aro, puede hacer pupa desde casi cualquier posición, aunque su argumento favorito es el semigancho. De todos modos, donde mejor queda retratada su sintonía con sus compañeros es en las acciones de pick and roll, donde se sincroniza como un reloj con Walters, Oleson o Saúl. Los acompaña y anota como prolongación de sus jugadas.

Así que, en cierta manera, se puede establecer una asociación entre las tribulaciones estadísticas de Oleson y el irresistible ascenso del madrileño de 209 centímetros. Bajo su ala, el equipo de Guill aguantó en sus horas bajas. “Por primera vez en la temporada, hemos tenido falta de actitud en algunos tramos del encuentro y esto es algo que no podemos permitirnos”. Así es, el Fuenla penó durante la mayor parte del partido porque no tuvo mordiente defensiva. Se dejó llevar y casi lo paga caro.

Por suerte, este equipo tiene orgullo y un puñado de talentosos que no dejan de sorprender. Galvanizando el juego, emergió otra vez Walters (17 puntos y 5 asistencias), quien puso sinfonía en el vértigo. Oleson pidió las bolas más comprometidas y se redimió de su pésima primera parte, con varias acciones clave. Y Saúl siguió haciendo casi todo bien (15 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias). Juntos compusieron una oda al baloncesto ofensivo en el último acto, donde cobraron suficiente ventaja (14-29) como para voltear un encuentro que puso de relieve la consistencia mental de este equipo.

miércoles, abril 01, 2009

Rulo&Eva


Creció con ritmos y el orgullo a punto.
Pintaba sugerencias en vecinas.
Caminaba lento y pensaba lúcido.
Firmamento guiaba sus soñaderas.

Inspiraba en personalidad:
decidido, paciente y generoso.
Tuvimos la gran suerte de pelearnos
y prosperar como amigos perreando

(filosofía, bromas y alegría)

Ella respiraba sentidos azules.
Se ganaba confianza y alentaba.
Telúrica, reía, y con ganas.
Palpaba buenos gente sentimientos.

Ahora navegan exploran el barrio.
Su piso tiene playa y cocoteros.
Confiable su sentido calidez.


(Con infinito cariño y admiración para Eva y Rulo, a orillas de una boda que celebraremos en septiembre)

Vals y desesperación


Perros como lobos.
Lobos como perros.
No sé.
Algo sucede en mi conciencia.

Tu asesinato es mi derrumbe.
Y este testimonio pondrá foco a la vergüenza.
Nado envuelto en serenidad y pánico.
La bahía aguarda mis preguntas.

La luz del cansancio
envuelve pensamientos.

Tu llano es mi llanto.
Algo destruido inside of me.
No te olvides de contarme.

lunes, marzo 30, 2009

Esta primavera se lleva el naranja


(El Alta Gestión doblegó con solvencia al Granada en un partido caracterizado por la fluidez del ataque naranja y la falta de profundidad de banquillo nazarí)

El Fuenla inauguró la primavera recuperando su mejor versión de esta temporada; con un baloncesto alegre, desenfadado, donde sólo hay dos mandamientos: aprieta los músculos en defensa y sal a divertirte en ataque. Parafraseando al tío Bruce Lee, el Fuenla fue canastas. Hay gente que nace para jugar con naturalidad. Y esa bendición le fue concedida a unos cuantos jugadores fuenlabreños.

El mejor del partido ante los granadinos fue Antonio Bueno. El pívot vallecano anotó con decisión y brillantez. Dicen que Picasso necesitó de toda una vida para aprender a pintar como un niño. Algo parecido puede decir Bueno, que ha necesito una década como profesional para descubrir la alquimia como jugador profesional: no lo pienses, hazlo. Déjate llevar por el instinto, eres lo suficientemente bueno. Basta con que fluyas.

Eso hizo. Y enfrente no tenía precisamente un cualquiera. Curtis Borchard, uno de los jerarcas de la liga en la zona, se quedó anodado de cómo el pívot intencional ejecutaba movimientos a la velocidad del pensamiento. Giros que casi siempre le otorgaban una pequeña ventaja que terminaban en semiganchos cómodos o, por qué no, mates violentos que completaban la sincronía de los contraataques naranjas.

La batuta de esas contras, habitat preferencial de los chicos de Luis Guill, corrió a cargo de Kris Walters, autor de ocho asistencias. El Granada presentó batalla mientras estuvieron en pista sus tres mejores hombres de la noche: Gianella, Hunter y Scepanovic. Pero cuando éstos se tomaron un respiro, el Fuenla pisó el acelerador. Es lo que tiene tener más (y mejor) fondo de armario. Definitivamente, esta primavera se lleva el naranja. Si usted quiere elegancia, consulte con Saúl Blanco, el chico tímido que monta éxitos en ataque con la misma facilidad que caza rebotes (seis).

Si prefieren un estilo desenfadado y fresco, pueden imitar los peinados (y pases) imposibles de Walters. También el 2009 se recordará por la vuelta de la sobriedad, expresada por Antonio Bueno, que trabaja como un minero durante la semana para luego lucir coraza de tío fiable. El caso es que tras un primer cuarto igualado (23-20), el Fuenla se fue con claridad en el marcador (55-45) y descosió del todo el partido en el tercer acto (28-12). Con la grada entregada y la constatación de que, en sus mejores tardes, Tskitishvili es un tipo duro y delicado (6 rebotes y 3 triples).

Así las cosas, el Granada se echó un kilo de maquillaje a última hora, por aquello de engañar a los amantes de la apariencia estadística. Pero la gente observadora no se deja engañar y sabe que este sábado la más guapa (fuenlabreña) triunfó casi al instante. Con ese perfume insuperable que ofrecen las princesas de barrio cuando llegan estas fechas. Todo apunta a que la historia de amor del Fuenla con la victoria puede tener un bonito nuevo marco este domingo. ¿Lugar? Cerca de la playa de la Concha, en San Sebastián. Belleza llama a belleza dijo el filósofo.

martes, marzo 24, 2009

Me retratan


Desde esa otra orilla.
Expresa su curiosidad.
Toma la foto.

domingo, marzo 22, 2009

El irresistible peso de la lógica


(El Alta Gestión tuteó al Unicaja en su visita a Málaga pero acabó claudicando ante la agobiante defensa local y la jerarquía de jugadores como Haslip y Kelatti)

“Hemos cumplido el objetivo básico que nos habíamos fijado para esta jornada: recuperar las buenas sensaciones”. Aunque su cara (y voz) decían lo contrario, Luis Guill, entrenador del Alta Gestión, vio el vaso medio lleno y empleó la lógica para extraer unas gotas positivas del Alta Gestión en su visita a la Costa del Sol.

El caso es que el entrenador sevillano tenía unos cuantos motivos para el optimismo. Empezando por el sobresaliente encuentro que hilvanó Antonio Bueno, autor de 15 puntos y 11 rebotes. También estuvo a la altura del desafío Brad Oleson, que sumó 17 puntos, con algunas canastas importantes en momentos de alta tensión.

Un peldaño por debajo figuró Kris Walters, el director de orquesta naranja que en los últimos choques no encuentra la tecla para imponer el ritmo que más conviene a su equipo, y, sin embargo, mantiene el idilio con el triple (5 aciertos de 6 intentos en el choque contra el Unicaja). En esa línea se ubica la habilidad para competir de Vuk Radivojevic, que continúa opositando a Mister Productivo: 8 puntos en 8 minutos (la jornada anterior, frente al Ricoh, sumó 12 puntos en 12 minutos).

Son buenas noticias, sí, pero aisladas. Falta un pegamento que cohesione esas buenas artes. Por el camino, el equipo ha perdido parte de su alma. O lo que es lo mismo: fibra competitiva. Falta equilibrio interior-exterior (a excepción de Bueno, todos los hombres altos naranjas completaron una actuación anodina en el mejor de los casos). Y el equipo sigue adoleciendo de textura defensiva, regularidad en esa faceta.

Una carencia que se ha puesto de relieve en las últimas jornadas, cuando el equipo ha perdido parte de su ‘mojito’ anotador y no logra imponer su apuesta por el contraataque. El resultado de este bache de juego se concreta en un bajón de resultados: con la de Málaga, el equipo suma tres derrotas consecutivas.

En honor a la veracidad, hay que decir que el equipo salió competitivo desde el primer minuto. Intercambió golpes con los malacitanos. A veces, con mucha plasticidad, como las primeras canastas de Antonio Bueno, que mantuvieron a flote al Fuenla en el despegue del partido. Pero enfrente estaba el Unicaja, robotizado hasta decir eficacia. Con defensas presionantes que estrangulaban la creatividad de los naranjas, que llegaban con bastantes dificultades hasta el medio de la cancha.

Desde el primer momento, Haslip y N’Dong gobernaron la zona con sus exuberantes recursos físicos, aliñados con una incuestionable habilidad técnica. Sólo con su liderazgo, los locales cobraron una mínima ventajas en el primer cuarto (18-14). Una renta que se estiró hasta 9 puntos de ventaja para los locales en el minuto doce, merced al talento tirador de Tomas Kelatti, que tiene días en los que sólo sabe decir sí a la cesta.

Por suerte, el Fuenla no perdió los nervios y continuó ofreciendo resistencia gracias, por ejemplo, a los arrebatos anotadores de Ferrán López (2 triples), que compendia con maestría y generosidad las últimas gotas de su baloncesto. Así las cosas, los chicos de Luis Guill se fueron al descanso con alguna bala en la recámara (40-35).

Casualmente, esas balas estaban en las manos de dos jugones: Walters y Oleson, que decidieron no hacerse demorar más e inauguraron el tercer acto con 3 triples (dos de ellos del letón). Ese festival triplista fue acompañado por la garra defensiva del equipo naranja y por un momento el asalto al Martín Carpena parecía una opción realista (40-46 en el minuto 22).

Pero el Unicaja no dejó que la ilusión creciera demasiado en los150 aficionados fuenlabreños que presenciaban el encuentro. Su fidelidad con el equipo naranja es admirable, enternecedora. Pero no para una máquina de baloncesto como la que ha engrasado Aito García Reneses, en cuyo diccionario nunca ha figurado la palabra saciedad.

Lo cierto es que el Unicaja se recompuso muy rápido. Y el resto del partido discurrió a la velocidad del sonido. Haslip se elevó por encima de todos (26 puntos) y Kelatti hizo buena esa leyenda que le compara con un rifle de repetición. Al menos, el Fuenla volvió a morir con dignidad. También Saúl Blanco (0 de valoración), que jugó uno de sus peores partidos de la temporada, pero no dejó de dar la cara en defensa. Al equipo no le falta verguenza. Pero ahora tiene que recuperar su orgullo. Y, sobre todo, su acierto.

La lógica dice que el equipo con más presupuesto (mejores jugadores y técnico más preparado) ganará en la mayoría de las ocasiones. Esa lógica que subyugó al Fuenla este pasado sábado puede volverse a su favor esta semana frente al Granada. El equipo naranja ha hecho más (y mejores) cosas esta temporada que los nazaríes. La lógica dice que normalmente gana el equipo que con mejor bagaje a lo largo de todo un campeonato. Ahora toca certificar esa máxima este próximo sábado. Será a las 19.00 en el Fernando Martín.

miércoles, marzo 18, 2009

semitumbados


atardecidos
liberan
piel

martes, marzo 17, 2009

Entre los árboles


Paloma
busca
nirvana

lunes, marzo 16, 2009

Dignidad en un día de perros


(El Alta Gestión perdió con nitidez ante el Ricoh Manresa, en un partido en el que se jugaba una suma importante de sus opciones de entrar a los play-off Josh Asselin lideró el asalto visitante)

El Fuenla compendió sus defectos (desequilibrio entre juego interior y exterior, irregularidad defensiva y agarrotamiento en ataque estático) en el partido más inoportuno para hacerlo. Ganó el Ricoh Manresa y cobra una ventaja que en la práctica vale por dos, ya que el equipo de Ponsarnau tiene ganado el basket average a los madrileños. La diferencia también se plasmó en los parciales intermedios del encuentro, hasta el punto de que los catalanes ganaron los tres primeros actos.

Puestos a hacer una descripción lineal de lo que sucedió, conviene decir que el partido empezó con un extra de positivismo de parte de los locales. La hinchada fuenlabreña estaba informada de la presencia de un sonómetro que medía los rugidos de los aficionados durante el encuentro. Si sólo hubiese sido ésa la batalla, el Fuenla hubiese salido victorioso, ya que se registraron 112,7 decibelios en el Pabellón Fernando Martín.

Una cifra que supera los mejores registros de las finales ACB de las temporadas 2003/2004 y 2007/2008. La mejor marca sigue perteneciendo al Martín Carpena, la cancha que visitarán la próxima semana más de 150 seguidores fuenlabreños para animar a su equipo en el partido contra Unicaja. Pero eso ya será otra historia, un partido en el que para ganar “habrá que hacerlo todo prácticamente perfecto, sobre todo tendremos que cerrar muy bien el rebote”. Palabra de Luis Guill.

Esa reflexión sirve para introducir una de las dos grandes claves del triunfo del Ricoh: su mayor vigor en los tableros. Si se consulta la estadística, el Alta Gestión sumó 4 capturas más que el Ricoh (39 en total). Pero a veces la realidad es invisible a los números y más en un partido como el que se disputó el sábado en el Fernando Martín, caracterizado por la intensidad que los jugadores pusieron en prácticamente todas las acciones. Había en juego un pasaporte a la gloria.

Y ningún jugador entendió mejor la trascendencia del choque que Josh Asselin, que gobernó ambos tableros con determinación (10 rebotes, 5 de ellos ofensivos) y mucho acierto (9 de 14 en tiros de 2). Si a eso añadimos que el Ricoh impuso su preferencia por los ataques en estático en el tempo de juego (al Fuenla, demasiado orden se le atraganta), resulta más fácil entender por qué los madrileños sucumbieron. Lo que le sucede al equipo naranja con el ataque estático es algo parecido a lo que le ocurriría a Ronaldo (vale cualquiera de los dos en los que están pensando) si le metieran en un centro de alto rendimiento para gimnastas que preparan una Olimpiada: incapacidad para ser feliz y rendir.

Para colmo de adversidades, el gran jugón naranja, Brad Oleson, permaneció inédito durante buena parte del encuentro. El jugador alaskeño está pasando una crisis de juego. Ahora lloverán los recelos. Pero tampoco los mejores son inmunes a los baches. Dicen que Clint Eastwood vivió algunos de ellos durante sus divorcios. Y ahora causa el asombro con películas como El gran Torino. Así pues, si el jugador alaskeño es fiel a sí mismo, y tiene paciencia y fe en su juego, acabará volviendo a emerger con fuerza.
Sea como fuere, los catalanes aprovecharon su mejor virtud: la defensa. Y el Fuenla penó más si cabe por el errático partido de sus hombres grandes. Si los locales tuvieron alguna oportunidad en el encuentro fue porque Saúl estuvo cerca de su mejor versión (19 puntos, 6 rebotes y 3 asistencias) y Radivojevic ofreció un tratado abreviado de máxima eficacia en el menor tiempo disponible (12 puntos en 12 minutos).

Pero no fue arsenal suficiente para tumbar a un organismo con esencia colectiva de buen baloncesto. En el Ricoh muchos jugadores hicieron bien las cosas: Ibaka reboteó (y anotó) con fiereza, Rubio hizo algo parecido, Javi Rodríguez puso la mejor temperatura para su equipo en la dirección, Montañez dejó un puñado largo de acciones con clase y Bulfoni tuvo una tarde dulce en ataque y, sobre todo, en defensa (que le pregunten a Oleson).

Así las cosas, al Fuenla, que ha llegado a estas alturas de temporada fatigado y con poca frescura de ideas, no le quedó más remedio que ponerse el traje de héroe trágico. Iba a perder, sí. Pero lo iba a hacer con dignidad, peleando con honor por cada pelota, defendiendo en toda la cancha y llamando todas las veces posibles a las puertas del cielo. No fue posible. Por suerte, la liga está llena de segundas oportunidades y el buen trabajo global del curso deja margen para seguir soñando con un pasaporte para jugar la fase decisiva con los ocho mejores equipos del campeonato.

domingo, marzo 15, 2009


Mural protesta.
Convicciones talento.
Mural de cambios.

sábado, marzo 14, 2009

En el metro, como en la vida


Se miran otra vez.
Dejen sonreír antes de entrar.
Jueves de tarde.

jueves, marzo 12, 2009


Coches se viajan.
Fuente hecha de silencio.
Tren va encontrando.

lunes, marzo 09, 2009

Menorca


Montes Escocia.
Caminamos por el agua.
Paz diletante.

viernes, marzo 06, 2009

Caballero calma se presenta


A veces, una noche
es una metáfora
de tu corazón.
También de tus toboganes.

MA tiene nombre de forzudo de cascarrabias.
También de amiga guapa tormenta.
Ella, al principio del abordaje,
dice, pero sólo lo expresa,
camisa agradable sonrisa.
Suave sensación de (reir) va.

MA tenía fama de tío inteligente,
también de divertido,
cuando adolescentes.

Lo único no es encaja es mi tamaño le
decía al espejo
(los bongos le hacían bailar para ese espejo).

El espejo de MA,
alguna ría después lo supo,
tenía
los pechos azules
y la mirada de quieres arder.

MA pone tiernas a las princesas.
No saben si morderle
o abrazo.

La música te enseña no hay límites.
Y MA la transporta
inside pantano lleno de manchas de luz.

Si MA fuera u n boxeador,
bajaría el corazón a sus manos,
y se afirmaría hasta el último aliento.

Por suerte,
MA es amigo
y se conforma con alegrarnos las tardes
con sus despistes y brilladas.

Un día es el más pasmado.
Otro el más agradecido.
Today crece su carisma.
Los tragos suenan sentido.


Sometimes suaviza la melancolía
de las indecibles antárticas
con su embarcadero de bromas tropicales.

MA no tiene reparos en asombrarse.
Le basta con una de espirituosas.
Le basta con caer en un sábado aventuras,
donde los tatuajes hacen que dentro de palacio.

Y la juega-juegas no para hasta que
nuestro desenfadado héroe
se convierte en su abrigo.

(Para Lerus, en la confianza de que estos 30 le van a traer toda la risa y aventura que se merece)

miércoles, marzo 04, 2009

Estremecimiento en la tierra


Vida de barro.
Raptos de aprendizaje.
Final perfume.