jueves, septiembre 06, 2012


El sol es el lápiz de color naranja (o marrón, depende de la textura del ‘folio’) de nuestra piel





El garaje de un bloque urbano es la habitación de albergue que muchos coches agradecen



Un rato de piscina ahora son las calabazas del mañana a la aspirina


miércoles, septiembre 05, 2012

Las consecuencias no estar confuso


Hay algo sin sol
en los canales de una ciudad con dejadez.
Las frutas exhiben su sensualidad
y los hombres del otro sueño bromean
cuando le perdonan la desidia a las cartas.

Palermo tiene mal aspecto, pero también tiene sus momentos.

Algunas de sus exclamaciones (conocidas como iglesias)
convocan la piel y los duendes.
Además, claro, del respeto.
Una oración también puede ser una caja de cerillas.

Su vestido es de fuego y declive, como de nostalgia ficción.
Sus edificios tienen algo elegante,
como de mezcla,
dormitorios árabes, salones normandos,
iglesias barrocas y teatros…Nuevamente clásicos.

(Normandos,
insatisfechos del norte,
ganaderos primigenios,
expertos navegantes,
ligeros y resistentes…barcos)

Su noche tiene algo de marítimo diapasón.

Fabio nos concede palco preferente en su
estadio portátil (de color rosa, nadie es perfecto).

El tipo se ríe con el pique de un indio y un vikingo
(los normandos nunca se fueron del todo).
Cuando las velas se están apagando,
Di María nos recuerda el arte de creer.

Algunas lunas después, la fe se canjeará por unos cuantos besos con Cibeles. 

(Fotografía de Aurora Moreno)

La mirada (algunas miradas) es una pregunta con ganas de pregunta


El cansancio es el amante secreto del trabajo bien hecho




Los profesores (algunos profesores) son los enviados especiales del desencanto adulto



Para Zinedine Zidane, la pelota es una baraja de cartas, para nosotros esa baraja fluye con elegancia y misterio



El delfín es un entusiasta que intuye que una metáfora sentida equivale a una generosa ración de pescado



La buena suerte es una chispa que espera su oportunidad al otro lado de la orilla del atrevimiento (y la dedicación)





El traje y la corbata es la buena educación del cuerpo, aunque es inevitable que haya quien prefiera su espontaneidad (una sonrisa, unas cholas, unos pantalones cansados de bajar)



tu desnudez es un paraíso con pistas




El MP3 es la banda sonora personal de algunos inversores en sordera



El frío polar de algunos días de enero es el mejor ‘lobbista’ de una satisfactoria vida casera


Palmera de chocolate


La tentadora.
La más sabrosa, dulce.
Dedos de cacao. 



El kiwi es un sabroso banco de pruebas a favor de la vulva femenina


martes, septiembre 04, 2012

Silencio


Cosenza tiene la piel seca.
El silencio es una intuición universal.
El tacto, la nostalgia, la ausencia.

El gallo se adelanta, vencido, y
señor perro, más tabernario, se lía puñetazos,
los tipos de esa silla dirían que ladridos.

La habitación es un palacio ausente.
Casi tan vacío como un actor sin guión.
Mientras, las estrellas buscan echarle el lazo a un
soldador.

Soñador como sinónimo de muy lejos de ahí.
Por esta vez, como una barrera: incapaz de cortejar al momento.
No al menos con la plenitud plenipotenciaria plenitud de los que hacen un todo.

Tanto todo para tanto uno.
Demasiado todo para tanto uno.
Al menos por esta vez.

 Apaga la luz,
esa que no aparece en la furia,
y acaricia la piedra.

Apenas los coches apenas se atreven a respirar.
Consenza, después de todo, es una ilusión menos.

Inclina la tristeza,
perdona el techo
y agradece el horizonte.

El silencio es una intuición universal. 


(Imagen de Vicenzo Covelli)

El eco es un viajero pétalo de agua



La palabra es una decisión de arder en otro vuelo


de madrugada


el dolor traspasa, el humo se estira, el baile se derrama