martes, mayo 18, 2010

Palabras de una hija que todavía no tengo


Me siento.
Me siento.
Aunque tú no lo veas.
Nerviosa, porque las cosas salgan bien.
Y ahora más tranquila, más relajada, me ayuda.

Lo importante es…
Llegar al punto de convivencia.
Tú me convienes.
Tú me completas.

Cuando te vas a los bares,
te acuerdas de que existe más de este alguien.

Me gusta cuando me incluyes.
Tengo miedo, pero contigo no lo necesito.

Tiempo para viajar,
conocimiento para hacerlo.
Ahora sólo nos falta arder para madera.
Simplemente, sigo te sigo.

Me gusta cuando me intuyes.
Tengo miedo, pero contigo no
lo necesito.

Es grande.
Más viejo que yo.
No demasiado.
¡Pero lo entiendo!
Y me sabe encontrar.

Frencuentamos encontrarnos.
Y nos gusta gustarnos.

El mundo está como para afirmarse.
Y duele. Y risas. Y momentos.
Compartirlos.

Partimos noches
vienen también buceos,
invitaciones para
rompere il ghiaccio.

Qué más o menos significa:
contigo puedo fundir el hielo.
Y hacer milagros donde acercar este
momento.

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